El riñon es un órgano primordial en la génesis de la hipertensión, asimismo sufre las consecuencias de ésta se ha demostrado que el daño renal es un factor de aumento del riesgo cardiovascular. La disfunción renal leve ha sido definida como una tasa de filtrado glomerular < 60 ml/minuto y por la presencia de albuminuria > 30 mg/dl. Este es un hallazgo que se observa en hasta el 40% de los pacientes hipertensos.
Este estudio se llevó a cabo para investigar la relación entre la función renal, la hipertrofia ventricular izquierda (HVI) y la presencia de aterosclerosis carotídea en personas que nunca recibieron tratamiento por su hipertensión.
Métodos
Se incorporaron al estudio 311 pacientes con hipertensión arterial (= 140/90 mm Hg) que no habían recibido tratamiento antihipertensivo hasta la fecha.
Se efectuaron las siguientes determinaciones:
- ECG en 12 derivaciones
- Ecocardiograma
- Ecografía carotídea
- Presencia de microalbuminuria
- Depuración plasmática de creatinina según una fórmula de Cockcroft-Gault donde se utiliza como parámetro el peso corporal ideal (Nephron 1976;16:31-41)
Resultados
La prevalencia de microalbuminuria y disfunción renal en esta población fue de 9 y 18% respectivamente. La prevalencia de hipertrofia ventricular izquierda y de lesión carotídea fue de 48 y 28% respectivamente. Los pacientes con disfunción renal eran de edad más avanzada, tenían valores más elevados de hipertensión y de ácido úrico, la hipertensión era de más larga data y había un mayor número de fumadores.
La asociación con HVI era significativamente más elevada que en los pacientes con hipertensión arterial y función renal conservada (p< 0,0001). Este estudio demuestra que una leve disfunción renal en pacientes hipertensos, está asociada con lesión subclínica de órgano principalmente HVI y enfermedad carotídea.
Lo novedoso de este estudio es que incorporó siempre a pacientes con valores de creatinina sérica normal y esto señala que la creatinina sérica es un marcador más débil de función renal que la depuración plasmática de creatinina. Por otra parte la determinación de la depuración plasmática de creatinina calculada, según la fórmula de Cockcroft-Gault, es fácil de obtener y evita el procedimiento engorroso de recolectar la orina de 24 horas.
La aplicación práctica de este estudio es que permite con métodos económicos establecer el riesgo de complicaciones cardiovasculares en pacientes hipertensos. Esto se logra mediante la evaluación combinada de excreción de albúmina urinaria y la depuración plasmática de creatinina, ya que ambas están asociadas con una tasa elevada de HVI y de lesión carotídea. Una más amplia utilización de estas determinaciones podría mejorar en forma significativa la relación costo-efectividad sobre el enfoque diagnóstico y terapéutico en el paciente hipertenso.
Artículo comentado por el Dr. Ricardo Ferreira, editor responsable de IntraMed en la especialidad de Cardiología.