Noticias médicas

Publicado el 30 de octubre de 2001

Hemorragia aguda de várices esofágicas

Comparación entre la ligadura endoscópica y el tratamiento combinado con nadolol y monitrato de isosorbide

La terapia combinada con nadolol y mononitrato de isosorbide resultaría más efectiva que la ligadura endoscópica para prevenir la hemorragia recurrente y estaría asociada con un índice más bajo de complicaciones mayores, según informaron investigadores españoles a partir de un estudio reciente.

Después de un episodio de hemorragia aguda de las várices esofágicas, los pacientes poseen un riesgo elevado de padecer hemorragia recurrente y de encontrar la muerte. Un estudio desarrollado por investigadores de Barcelona, España, comparó dos tratamientos para prevenir la hemorragia recurrente: la ligadura endoscópica y la terapia médica combinada con nadolol y mononitrato de  isosorbide.

Durante el estudio los investigadores asignaron de manera randomizada a 144 pacientes con cirrosis, que fueron hospitalizados por hemorragia digestiva por várices esofágicas, para recibir tratamiento con ligadura endoscópica  (72 pacientes) o terapia médica combinada (72 pacientes). Las sesiones de ligadura fueron repetidas cada dos o tres semanas hasta que las várices fueron erradicadas. La media (±SD) de las dosis de nadolol fue de 96±56 mg por día, en tanto, la dosis media de isosorbide fue de 66±22 mg por día. Los  investigadores buscaron en primer término determinar la presencia de hemorragia recurrente, complicaciones y muerte.

Los pacientes fueron sometidos a un período medio de seguimiento de 21 meses. Un total de 35 pacientes en el grupo tratado a partir de ligaduras y de 24 en el grupo que recibió medicación como tratamiento, padecieron hemorragia recurrente. La probabilidad de recurrencia fue más baja en el grupo bajo medicación, tanto para los episodios relacionados con la hipertensión portal (p =0.04) como para la hemorragia variceal recurrente (P = 0.04). 

Los investigadores encontraron complicaciones mayores en 9 pacientes tratados con ligaduras (7 experimentaron úlceras esofágicas sangrantes y 2 una neumonía por aspiración) y en 2 tratados con medicación (bradicardia y dispnea) (P = 0.05).  Dentro del grupo con ligaduras, 30 pacientes murieron tal como ocurrió con 23 sujetos del grupo bajo medicación (P = 0.52). La probabilidad de hemorragia recurrente fue más baja entre los pacientes con una respuesta hemodinámica a la terapia, definida como una reducción en el gradiente de presión venosa hepática de más del 20%,  comparado con el valor basal o con un valor menor a 12 mm Hg (18% frente a 54% en pacientes sin respuesta hemodinámica al año; P < 0.001); al mismo tiempo, la probabilidad de supervivencia de estos sujetos fue más elevada (94% vs 78% al año P = 0.02).

A partir de los datos obtenidos, los investigadores creen que la terapia combinada con nadolol y mononitrato de isosorbide es más efectiva que la ligadura endoscópica para la prevención de la hemorragia recurrente y está asociada con un índice más bajo de  complicaciones mayores.