
Investigaciones IntraMed
Estudio Latinoamericano de "Prospectiva" en Medicina
“El futuro menos posible es aquel en el que nada cambia”
Jordi Serra
IntraMed cumple diez años y lo festeja mirando al futuro.
Estudio de prospectiva con metodología DELPHI:
Pensar el futuro de la Medicina mediante la construcción de un “cerebro colectivo” constituido por la asociación de un grupo de los más destacados expertos latinoamericanos.
Imaginar el mañana:
La prospectiva es una ciencia que estudia el futuro para comprenderlo y poder influir sobre él aplicando metodología científica.
Se trata de un caso paradójico de una ciencia sin objeto. El futuro no existe, por definición no existirá jamás, cuando llegue el año 2.020 ya será presente. El futuro es un concepto, un constructo social, incluso hay culturas donde esa palabra no existe. Aún así todos comprendemos la importancia estratégica que tiene pensar en el tiempo por venir. La previsión fundada sobre bases racionales es el sustento de la planificación.
¿Es posible construir los probables escenarios del futuro?
Existen diversos procedimientos que se han ensayado para esta tarea. El método Delphi es uno de ellos. Fue creado en la década del 50 por la empresa RAND corporation para la Fuerza Aérea de los EEUU.
¿Qué es le método Delphi?
El método DELPHI es un procedimiento de prospectiva con estricta metodología y una vasta experiencia en los más diversos ámbitos de aplicación. Su fundamento es el análisis de las ideas -respecto del futuro- de un grupo de expertos en un área del conocimiento en la búsqueda de un consenso de opiniones.
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Sobre una lista conformada con las opiniones de nuestros lectores se realizará una ronda de consulta con destacados expertos de Latinoamérica y España.
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***
Serie de bibliografía relacionada
Estudio Global Burden of Disease
Proyecciones de mortalidad global y carga de enfermedad desde 2002 hasta 2030
Autores: Colin D. Mathers, Dejan Roncar
Estas proyecciones han sido ampliamente utilizadas y siguen siendo una fuente importante de información para pronosticar tendencias futuras de la salud global.
Como parte del estudio Global Burden of Disease (GBD) realizado en 1990, los autores hicieron las proyecciones de mortalidad y carga de enfermedad para 2000, 2010 y 2020, ubicándolas en tres escenarios alternativos. Estas proyecciones han sido ampliamente utilizadas y siguen siendo una fuente importante de información para pronosticar tendencias futuras de la salud global, como puede ser el Atlas of Heart Disease and Stroke. Sin embargo, esas proyecciones estuvieron basadas en los cálculos del CBD de 1990 y las proyecciones de HIV/SIDA, tabaquismo, ingresos y capital humano desde 1990 a 2020, las que ahora están desactualizadas. La proyección de HIV/SIDA en particular subestima sustancialmente la propagación del HIV epidémico y el nivel de mortalidad por HIV/SIDA hacia 2000.
Con estos antecedentes, los autores actualizaron las proyecciones de mortalidad y carga de enfermedad desde 2002 hasta 2030, utilizando métodos similares a los del estudio GBD original e incorporaron información nueva. Una versión anterior de esas proyecciones ha sido utilizada en un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS): ‘‘Preventing chronic diseases: A vital investment’.’
Existe literatura importante sobre la proyección o predicción de las tasas de mortalidad por todas las causas y de las tasas de mortalidad por enfermedades específicas. Los métodos utilizados se incluyen en dos grandes grupos. Primero están los métodos basados en las tendencias históricas de las tasas de mortalidad según el análisis de series por períodos de tiempo. Estos “modelos de agregación”, ya sea para la mortalidad por todas las causas o por causas específicas, utilizan la tendencia previa de las variables de interés como base para la predicción de sus valores futuros. Debido a los datos que requieren, el uso de estos métodos suele estar limitado a los países desarrollados con un buen registro de fallecimientos. Segundo, están los “modelos estructurales,” los cuales están basados en la relación entre la mortalidad y un conjunto de variables independientes. El potencial para predicciones más firmes depende del grado de identificación de los componentes importantes (y la relación entre ellos) del sistema que determina las variables de interés, según la posibilidades del modelo estructural utilizado. Cuando el sistema subyacente es complejo y sensible a uno o más de sus componentes, un cambio en algunas variables del sistema puede generar cambios importantes en los resultados, los cuales pueden perderse por extrapolación. Por el contrario, los modelos de agregación requieren menos conocimiento de los componentes del sistema y las relaciones entre ellos. Esos modelos pueden, por lo tanto, brindar un cálculo más confiable cuando no se dispone de tal información.
Las proyecciones GBD pertenecen a la clase de modelos estructurales, al igual que un número de modelos basados en factores de riesgo, más sofisticados y demandantes de datos para causas específicas. Los métodos también varían si la mortalidad es proyectada para todos los grupos de edades simultáneamente o si se han desarrollado modelos para cada grupo según la edad y el sexo, y si se hacen proyecciones separadas para causas específicas. Según nuestro conocimiento, dicen los autores, las proyecciones GBD originales representan el único intento hasta el momento de proyectar la mortalidad por causas específicas, más que la mortalidad total, para un conjunto completo de causas tanto en el nivel global como regional.
En la actualidad, ambos tipos de modelos de proyección han sido ampliados para permitir la incorporación del conocimiento previo y reforzar la coherencia en los cálculos de mortalidad resultantes en los grupos por edad, causas y regiones.
La aplicación detallada de estos modelos puede permitir una actualización importante de las tendencias en mortalidad global y la morbilidad en los próximos años. Mientras tanto, estas proyecciones actualizadas brindan un estado actual completo de las proyecciones GBD originales, con algunas mejoras y ampliaciones de la metodología.
Métodos y hallazgos
Al tratar sobre los métodos, los autores se ocuparon de la diabetes y las enfermedades respiratorias crónicas; la proyección del ingreso, el capital humano y el impacto del tabaco; las ecuaciones de regresión para cada casua y las proyecciones para el HIV/SIDA y tuberculosis; muertes por el tabaco; carga de enfermedad y lesiones y, DALY (discapacidad ajustada por años de vida).
El análisis de los resultados incluyó las tendencias de la mortalidad por causas específicas; proyecciones de mortalidad por HIV/SIDA y otras causas seleccionadas; comparación con las proyecciones GBD de 1990; principales causas de muerte; muertes atribuidas al tabaco y la carga por enfermedad.l
Resumen de métodos y resultados
Se han utilizado modelos relativamente sencillos para proyectar las tendencias futuras de la salud, los cuales están basados en tres escenarios―basal, optimista y pesimista― sobre todo, según las proyecciones económicas y sociales, y utilizando las relaciones observadas históricamente con las tasas de mortalidad por causas específicas. El ingreso de datos ha sido actualizado para tener en cuenta la mayor disponibilidad de los registros de fallecimientos y las últimas proyecciones para el HIV/SIDA, ingresos, capital humano, tabaquismo, índice de masa corporal y otros datos.
En los tres escenarios existe un cambio muy importante en la distribución de las muertes desde los más jóvenes hasta los de más edad y desde las causas comunicables, maternas, perineales y nutricionales hasta las causas por enfermedades no comunicables. La proyección del riesgo de muerte de niños menores de 5 años muestra un descenso del 50% en el escenario basal entre 2002 y 2030. La proporción de muertes por enfermedades no comunicables tiene una proyección con un aumento del 59% en 2002 hasta un 69% en 2030. Se calcula que las muertes globales por HIV/SIDA ascenderán de 2,8 millones en 2002 a 6,5 millones en 2030, en el escenario basal, lo cual presupone que la cobertura con fármacos antirretrovirales ascenderá al 80% en 2012. En el escenario optimista, lo cual supone un aumento en la prevención, se proyecta que las muertes por HIV/SIDA disminuirán a 3,7 millones en 2030. Se proyecta un aumento de 5,4 millones en 2005 a 6,4 millones en 2015 de las muertes totales atribuidas al cigarrillo. En el escenario basal, las cifras serían de 8,3 millones en 2030. Se calcula que el tabaco matará 50% más de personas en 2015 que el HIV/SIDA, y que será el responsable del 10% de las todas las muertes en forma global.
Se calcula que las tres causas principales de morbilidad en 2030 serían el HIV/SIDA, los trastornos depresivos unipolares y la cardidopatía isquémica, tanto en el escenario basal como en el pesimista. Los accidentes de tránsito serán la cuarta causa en el escenario basal y la tercera causa, por delante de la cardiopatía isquémica, en el escenario optimista. En el escenario basal, el HIV/SIDA será la causa principal de morbilidad en los países de ingresos medios y bajos para el año 2015.
Conclusiones
A pesar de las incertidumbres, las proyecciones brindan información útil sobre la tendencia de la salud de la población y las políticas sanitarias, siempre que sean interpretadas con cautela. Las proyecciones nos permiten apreciar mejor las repercusiones en la salud y las políticas de salud de las tendencias observadas en la actualidad y cuál sería el impacto posible de ciertas tendencias futuras, como el envejecimiento de la población, y la continuación de la transición epidemiológica en los países en desarrollo. Estas proyecciones representan la combinación de las tres visiones del futuro para la salud de la población, considerando un conjunto específico de presunciones y las proyecciones específicas de ingresos, capital humano y de las tendencias futuras en el tabaquismo. La transmisión del HIV/SIDA y la supervivencia, y el sobrepeso y la obesidad. Si el futuro no se asemeja al pasado―por ejemplo, por los esfuerzos sostenidos y adicionales para responder a las metas del Millennium Development Goals (Metas para el Desarrollo del Milenio) o a través de adelantos científicos importantes―entonces el mundo puede alcanzar un progreso más rápido que el proyectado, aún desde un escenario optimista. Por otra parte, si el crecimiento económico en los países de bajos ingresos es menor que el pronóstico usado aquí, entonces el mundo puede tener un progreso más lento y un aumento en la brecha de las desigualdades en la salud.
Comentario del editor de PLoS Med
Poco es lo que se conoce sobre las causas principales de la enfermedad en diferentes países y cuáles son las enfermedades que matan a la gente. Pero, por ejemplo, los funcionarios de la salud pública necesitan saber si en su país la enfermedad cardíaca mata a más personas que el cáncer, o si la diabetes causa más discapacidad que las enfermedades mentales, de modo que puedan utilizar mejor sus recursos. Ellos también tienen que tener alguna idea de cómo pueden cambiar los patrones de morbilidad y mortalidad para poder hacer planes para el futuro. A principios de la década de 1990, el Banco Mundial patrocinó el estudio Global Burden of Desease ( [GBD]: Carga global de enfermedad) de 1990 llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Harvard y la OMS. Este estudio dio a conocer el primer cálculo completo y global de muerte y enfermedad por edad, sexo y región. También brindó proyecciones de la carga global de enfermedad y mortalidad hasta 2020 usando modelos que asumieron que la tendencia de la salud está relacionada con un conjunto de variables independientes. Esas variables fueron el ingreso por persona, el promedio del número de años de educación, el período de tiempo y el uso del tabaco.
¿Cuál fue el objetivo de este estudio?
Esas proyecciones de salud han sido ampliamente utilizadas por la OMS y los gobiernos para sustentar sus políticas de salud. Sin embargo, debido a que están basadas en los cálculos de la carga global de enfermedad de 1990, las proyecciones necesitan ser actualizadas, en particular desde que esos datos subestimaron la propagación del HIV/SIDA y el consiguiente aumento de la muerte por tuberculosis. En este estudio, los investigadores utilizaron métodos similares a los aplicados el estudio GBD para preparar nuevas proyecciones de mortalidad y carga de enfermedad hasta 2030, partiendo de las cifras de la OMS de mortalidad global y carga de enfermedad de 2002.
¿Qué hicieron los investigadores y qué hallaron?
Como anteriormente, los investigadores usaron las proyecciones del desarrollo socio-económico para delinear los patrones futuros de mortalidad y enfermedad, según el enfoque básico, pesimista (que asumió un desarrollo socio-económico más lento) y un panorama optimista (suponiendo un desarrollo más acelerado). Su análisis pronosticó que entre 2002 y 2030 la expectativa de vida aumentará en los tres escenarios en todo el mundo y morirán menos niños menores de 5 años y más personas por enfermedades no comunicables como las cardiopatías y el cáncer. Aunque las muertes por enfermedades infecciosas disminuirán en general, las muertes por HIV/SIDA continuarán aumentando; la magnitud exacta del aumento dependerá del acceso que tenga la población a las drogas antirretrovirales y la eficacia de los programas de prevención. Sin embargo, aun con el aumento de las muertes por HIV/SIDA, las nuevas proyecciones para el 2015 predicen que la mayor parte de la población morirá más por las enfermedades relacionadas con el cigarrillo que por el HIV/SIDA. Los investigadores también pronostican que para 2030, las tres causas principales de enfermedad serán el HIV/SIDA; la depresión y la cardiopatía isquémica, en los escenarios básico y optimista, pero en el escenario optimista, los accidentes de tránsito reemplazarán a las enfermedades cardíacas como tercera causa de muerte (a más rápido crecimiento económico más accidentes de tránsito).
¿Qué significan estos hallazgos?
Los modelos utilizados por los investigadores brindan un bagaje de información sobre posibles patrones de muerte y enfermedad global entre 2002 y 2030, pero debido a que esa información incluye muchas suposiciones, como todos los modelos, solo son útiles para indicar tendencias futuras y no cuadros absolutos. Por ejemplo, basados en los datos de mortalidad de 2002, los investigadores estiman que las muertes globales en 2030 serán de 64,9 millones, en el escenario optimista. Sin embargo, el número actual puede ser bastante mayor o menor debido a que no todos los países del mundo tienen un registro de muertes seguro. Otra limitación del estudio es que los modelos utilizados suponen que los aumentos futuros en términos de prosperidad en los países en desarrollo afectarán la salud de su población del mismo modo que sucedió en el pasado en los países con buenos registros de fallecimiento (países desarrollados). Sin embargo, aun considerando éstas y otras limitaciones, las proyecciones informadas en este estudio brindan datos útiles para la salud futura mundial. En la actualidad, pueden ser utilizadas por los funcionarios de salud pública para planificar políticas futuras y controlar el efecto de las iniciativas modernas para la salud pública sobre la carga global de enfermedad y muerte.
* Comentario y resumen objetivo: Dr. Ricardo Ferreira
Publicado el 13 de marzo de 2007
Estudio Global Burden of Disease
¿Cómo será la Medicina en 2020?
IntraMed lo invita a participar de un estudio de prospectiva médica. Imagine el futuro de la profesión junto a nosotros.
Autor/a: Intramed
Fuente: Projections of Global Mortality and Burden of Disease from 2002 to 2030. PLoS Med 3(11): e442. doi:10
Investigaciones IntraMed
Estudio Latinoamericano de "Prospectiva" en Medicina
“El futuro menos posible es aquel en el que nada cambia”
Jordi Serra
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Estudio de prospectiva con metodología DELPHI:
Pensar el futuro de la Medicina mediante la construcción de un “cerebro colectivo” constituido por la asociación de un grupo de los más destacados expertos latinoamericanos.
Imaginar el mañana:
La prospectiva es una ciencia que estudia el futuro para comprenderlo y poder influir sobre él aplicando metodología científica.
Se trata de un caso paradójico de una ciencia sin objeto. El futuro no existe, por definición no existirá jamás, cuando llegue el año 2.020 ya será presente. El futuro es un concepto, un constructo social, incluso hay culturas donde esa palabra no existe. Aún así todos comprendemos la importancia estratégica que tiene pensar en el tiempo por venir. La previsión fundada sobre bases racionales es el sustento de la planificación.
¿Es posible construir los probables escenarios del futuro?
Existen diversos procedimientos que se han ensayado para esta tarea. El método Delphi es uno de ellos. Fue creado en la década del 50 por la empresa RAND corporation para la Fuerza Aérea de los EEUU.
¿Qué es le método Delphi?
El método DELPHI es un procedimiento de prospectiva con estricta metodología y una vasta experiencia en los más diversos ámbitos de aplicación. Su fundamento es el análisis de las ideas -respecto del futuro- de un grupo de expertos en un área del conocimiento en la búsqueda de un consenso de opiniones.
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Sobre una lista conformada con las opiniones de nuestros lectores se realizará una ronda de consulta con destacados expertos de Latinoamérica y España.
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Serie de bibliografía relacionada
Estudio Global Burden of Disease
Proyecciones de mortalidad global y carga de enfermedad desde 2002 hasta 2030
Autores: Colin D. Mathers, Dejan Roncar
Estas proyecciones han sido ampliamente utilizadas y siguen siendo una fuente importante de información para pronosticar tendencias futuras de la salud global.
Como parte del estudio Global Burden of Disease (GBD) realizado en 1990, los autores hicieron las proyecciones de mortalidad y carga de enfermedad para 2000, 2010 y 2020, ubicándolas en tres escenarios alternativos. Estas proyecciones han sido ampliamente utilizadas y siguen siendo una fuente importante de información para pronosticar tendencias futuras de la salud global, como puede ser el Atlas of Heart Disease and Stroke. Sin embargo, esas proyecciones estuvieron basadas en los cálculos del CBD de 1990 y las proyecciones de HIV/SIDA, tabaquismo, ingresos y capital humano desde 1990 a 2020, las que ahora están desactualizadas. La proyección de HIV/SIDA en particular subestima sustancialmente la propagación del HIV epidémico y el nivel de mortalidad por HIV/SIDA hacia 2000.
Con estos antecedentes, los autores actualizaron las proyecciones de mortalidad y carga de enfermedad desde 2002 hasta 2030, utilizando métodos similares a los del estudio GBD original e incorporaron información nueva. Una versión anterior de esas proyecciones ha sido utilizada en un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS): ‘‘Preventing chronic diseases: A vital investment’.’
Existe literatura importante sobre la proyección o predicción de las tasas de mortalidad por todas las causas y de las tasas de mortalidad por enfermedades específicas. Los métodos utilizados se incluyen en dos grandes grupos. Primero están los métodos basados en las tendencias históricas de las tasas de mortalidad según el análisis de series por períodos de tiempo. Estos “modelos de agregación”, ya sea para la mortalidad por todas las causas o por causas específicas, utilizan la tendencia previa de las variables de interés como base para la predicción de sus valores futuros. Debido a los datos que requieren, el uso de estos métodos suele estar limitado a los países desarrollados con un buen registro de fallecimientos. Segundo, están los “modelos estructurales,” los cuales están basados en la relación entre la mortalidad y un conjunto de variables independientes. El potencial para predicciones más firmes depende del grado de identificación de los componentes importantes (y la relación entre ellos) del sistema que determina las variables de interés, según la posibilidades del modelo estructural utilizado. Cuando el sistema subyacente es complejo y sensible a uno o más de sus componentes, un cambio en algunas variables del sistema puede generar cambios importantes en los resultados, los cuales pueden perderse por extrapolación. Por el contrario, los modelos de agregación requieren menos conocimiento de los componentes del sistema y las relaciones entre ellos. Esos modelos pueden, por lo tanto, brindar un cálculo más confiable cuando no se dispone de tal información.
Las proyecciones GBD pertenecen a la clase de modelos estructurales, al igual que un número de modelos basados en factores de riesgo, más sofisticados y demandantes de datos para causas específicas. Los métodos también varían si la mortalidad es proyectada para todos los grupos de edades simultáneamente o si se han desarrollado modelos para cada grupo según la edad y el sexo, y si se hacen proyecciones separadas para causas específicas. Según nuestro conocimiento, dicen los autores, las proyecciones GBD originales representan el único intento hasta el momento de proyectar la mortalidad por causas específicas, más que la mortalidad total, para un conjunto completo de causas tanto en el nivel global como regional.
En la actualidad, ambos tipos de modelos de proyección han sido ampliados para permitir la incorporación del conocimiento previo y reforzar la coherencia en los cálculos de mortalidad resultantes en los grupos por edad, causas y regiones.
La aplicación detallada de estos modelos puede permitir una actualización importante de las tendencias en mortalidad global y la morbilidad en los próximos años. Mientras tanto, estas proyecciones actualizadas brindan un estado actual completo de las proyecciones GBD originales, con algunas mejoras y ampliaciones de la metodología.
Métodos y hallazgos
Al tratar sobre los métodos, los autores se ocuparon de la diabetes y las enfermedades respiratorias crónicas; la proyección del ingreso, el capital humano y el impacto del tabaco; las ecuaciones de regresión para cada casua y las proyecciones para el HIV/SIDA y tuberculosis; muertes por el tabaco; carga de enfermedad y lesiones y, DALY (discapacidad ajustada por años de vida).
El análisis de los resultados incluyó las tendencias de la mortalidad por causas específicas; proyecciones de mortalidad por HIV/SIDA y otras causas seleccionadas; comparación con las proyecciones GBD de 1990; principales causas de muerte; muertes atribuidas al tabaco y la carga por enfermedad.l
Resumen de métodos y resultados
Se han utilizado modelos relativamente sencillos para proyectar las tendencias futuras de la salud, los cuales están basados en tres escenarios―basal, optimista y pesimista― sobre todo, según las proyecciones económicas y sociales, y utilizando las relaciones observadas históricamente con las tasas de mortalidad por causas específicas. El ingreso de datos ha sido actualizado para tener en cuenta la mayor disponibilidad de los registros de fallecimientos y las últimas proyecciones para el HIV/SIDA, ingresos, capital humano, tabaquismo, índice de masa corporal y otros datos.
En los tres escenarios existe un cambio muy importante en la distribución de las muertes desde los más jóvenes hasta los de más edad y desde las causas comunicables, maternas, perineales y nutricionales hasta las causas por enfermedades no comunicables. La proyección del riesgo de muerte de niños menores de 5 años muestra un descenso del 50% en el escenario basal entre 2002 y 2030. La proporción de muertes por enfermedades no comunicables tiene una proyección con un aumento del 59% en 2002 hasta un 69% en 2030. Se calcula que las muertes globales por HIV/SIDA ascenderán de 2,8 millones en 2002 a 6,5 millones en 2030, en el escenario basal, lo cual presupone que la cobertura con fármacos antirretrovirales ascenderá al 80% en 2012. En el escenario optimista, lo cual supone un aumento en la prevención, se proyecta que las muertes por HIV/SIDA disminuirán a 3,7 millones en 2030. Se proyecta un aumento de 5,4 millones en 2005 a 6,4 millones en 2015 de las muertes totales atribuidas al cigarrillo. En el escenario basal, las cifras serían de 8,3 millones en 2030. Se calcula que el tabaco matará 50% más de personas en 2015 que el HIV/SIDA, y que será el responsable del 10% de las todas las muertes en forma global.
Se calcula que las tres causas principales de morbilidad en 2030 serían el HIV/SIDA, los trastornos depresivos unipolares y la cardidopatía isquémica, tanto en el escenario basal como en el pesimista. Los accidentes de tránsito serán la cuarta causa en el escenario basal y la tercera causa, por delante de la cardiopatía isquémica, en el escenario optimista. En el escenario basal, el HIV/SIDA será la causa principal de morbilidad en los países de ingresos medios y bajos para el año 2015.
Conclusiones
A pesar de las incertidumbres, las proyecciones brindan información útil sobre la tendencia de la salud de la población y las políticas sanitarias, siempre que sean interpretadas con cautela. Las proyecciones nos permiten apreciar mejor las repercusiones en la salud y las políticas de salud de las tendencias observadas en la actualidad y cuál sería el impacto posible de ciertas tendencias futuras, como el envejecimiento de la población, y la continuación de la transición epidemiológica en los países en desarrollo. Estas proyecciones representan la combinación de las tres visiones del futuro para la salud de la población, considerando un conjunto específico de presunciones y las proyecciones específicas de ingresos, capital humano y de las tendencias futuras en el tabaquismo. La transmisión del HIV/SIDA y la supervivencia, y el sobrepeso y la obesidad. Si el futuro no se asemeja al pasado―por ejemplo, por los esfuerzos sostenidos y adicionales para responder a las metas del Millennium Development Goals (Metas para el Desarrollo del Milenio) o a través de adelantos científicos importantes―entonces el mundo puede alcanzar un progreso más rápido que el proyectado, aún desde un escenario optimista. Por otra parte, si el crecimiento económico en los países de bajos ingresos es menor que el pronóstico usado aquí, entonces el mundo puede tener un progreso más lento y un aumento en la brecha de las desigualdades en la salud.
Comentario del editor de PLoS Med
Poco es lo que se conoce sobre las causas principales de la enfermedad en diferentes países y cuáles son las enfermedades que matan a la gente. Pero, por ejemplo, los funcionarios de la salud pública necesitan saber si en su país la enfermedad cardíaca mata a más personas que el cáncer, o si la diabetes causa más discapacidad que las enfermedades mentales, de modo que puedan utilizar mejor sus recursos. Ellos también tienen que tener alguna idea de cómo pueden cambiar los patrones de morbilidad y mortalidad para poder hacer planes para el futuro. A principios de la década de 1990, el Banco Mundial patrocinó el estudio Global Burden of Desease ( [GBD]: Carga global de enfermedad) de 1990 llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Harvard y la OMS. Este estudio dio a conocer el primer cálculo completo y global de muerte y enfermedad por edad, sexo y región. También brindó proyecciones de la carga global de enfermedad y mortalidad hasta 2020 usando modelos que asumieron que la tendencia de la salud está relacionada con un conjunto de variables independientes. Esas variables fueron el ingreso por persona, el promedio del número de años de educación, el período de tiempo y el uso del tabaco.
¿Cuál fue el objetivo de este estudio?
Esas proyecciones de salud han sido ampliamente utilizadas por la OMS y los gobiernos para sustentar sus políticas de salud. Sin embargo, debido a que están basadas en los cálculos de la carga global de enfermedad de 1990, las proyecciones necesitan ser actualizadas, en particular desde que esos datos subestimaron la propagación del HIV/SIDA y el consiguiente aumento de la muerte por tuberculosis. En este estudio, los investigadores utilizaron métodos similares a los aplicados el estudio GBD para preparar nuevas proyecciones de mortalidad y carga de enfermedad hasta 2030, partiendo de las cifras de la OMS de mortalidad global y carga de enfermedad de 2002.
¿Qué hicieron los investigadores y qué hallaron?
Como anteriormente, los investigadores usaron las proyecciones del desarrollo socio-económico para delinear los patrones futuros de mortalidad y enfermedad, según el enfoque básico, pesimista (que asumió un desarrollo socio-económico más lento) y un panorama optimista (suponiendo un desarrollo más acelerado). Su análisis pronosticó que entre 2002 y 2030 la expectativa de vida aumentará en los tres escenarios en todo el mundo y morirán menos niños menores de 5 años y más personas por enfermedades no comunicables como las cardiopatías y el cáncer. Aunque las muertes por enfermedades infecciosas disminuirán en general, las muertes por HIV/SIDA continuarán aumentando; la magnitud exacta del aumento dependerá del acceso que tenga la población a las drogas antirretrovirales y la eficacia de los programas de prevención. Sin embargo, aun con el aumento de las muertes por HIV/SIDA, las nuevas proyecciones para el 2015 predicen que la mayor parte de la población morirá más por las enfermedades relacionadas con el cigarrillo que por el HIV/SIDA. Los investigadores también pronostican que para 2030, las tres causas principales de enfermedad serán el HIV/SIDA; la depresión y la cardiopatía isquémica, en los escenarios básico y optimista, pero en el escenario optimista, los accidentes de tránsito reemplazarán a las enfermedades cardíacas como tercera causa de muerte (a más rápido crecimiento económico más accidentes de tránsito).
¿Qué significan estos hallazgos?
Los modelos utilizados por los investigadores brindan un bagaje de información sobre posibles patrones de muerte y enfermedad global entre 2002 y 2030, pero debido a que esa información incluye muchas suposiciones, como todos los modelos, solo son útiles para indicar tendencias futuras y no cuadros absolutos. Por ejemplo, basados en los datos de mortalidad de 2002, los investigadores estiman que las muertes globales en 2030 serán de 64,9 millones, en el escenario optimista. Sin embargo, el número actual puede ser bastante mayor o menor debido a que no todos los países del mundo tienen un registro de muertes seguro. Otra limitación del estudio es que los modelos utilizados suponen que los aumentos futuros en términos de prosperidad en los países en desarrollo afectarán la salud de su población del mismo modo que sucedió en el pasado en los países con buenos registros de fallecimiento (países desarrollados). Sin embargo, aun considerando éstas y otras limitaciones, las proyecciones informadas en este estudio brindan datos útiles para la salud futura mundial. En la actualidad, pueden ser utilizadas por los funcionarios de salud pública para planificar políticas futuras y controlar el efecto de las iniciativas modernas para la salud pública sobre la carga global de enfermedad y muerte.
* Comentario y resumen objetivo: Dr. Ricardo Ferreira