Noticias médicas

/ Publicado el 5 de marzo de 2006

Riesgo global.

Cómo se preparan la Argentina y Brasil para combatir la Gripe Aviar.

Vigilan las fronteras y los lugares de mayor riesgo. Los brasileños producirán vacunas.

Primero atacó en el sudeste asiático; pero el año pasado traspasó los Montes Urales, se instaló en Europa y recaló en Africa. La gripe aviar todavía está afuera del continente americano. Pero gobiernos y especialistas admiten que la región no permanecerá inmune por mucho tiempo.

Nadie se anima a pronosticar cuándo llegará. Pero una fecha posible puede ser el mes de setiembre próximo, cuando se abre el período de migración de aves desde el norte hacia el sur. Los expertos ya imaginan que el virus entrará por dos vías preferenciales: a través de las aves migratorias y por el comercio ilegal de pájaros exóticos. Hay quienes sostienen que la llegada más probable será cuando el letal N5H1 haya pasado a la etapa en la que seres humanos se contagian entre sí. En ese caso el virus podría venir en otros vuelos: el de pasajeros en aviones.

Hasta ahora, el virus sólo afectó a personas que estuvieron en contacto directo con aves enfermas o muertas. Fue así con los 195 casos registrados de hombres, niños y mujeres que contrajeron la enfermedad en el mundo.

Para la Oficina Panamericana de la Salud, "las aves migratorias son un vehículo importante en la transmisión del virus". Basta mirar el mapa continental de las rutas de más de 100 especies, entre golondrinas, chorlos, patos, cigüeñas, halcones y garzas silvestres, para que se erice la piel del más calmo. Hay pájaros que anidan en Asia, pasan de Siberia a Alaska y de allí se distribuyen por territorio canadiense y norteamericano, bajan por la costa oeste estadounidense y llegan a Tierra del Fuego. Otras aves llegan desde las heladas regiones de la tundra canadiense, se desplazan sobre Centroamérica y entran por el Amazonas. De allí bajan por las playas brasileñas y rioplatenses.

Por estas migraciones, el continente sudamericano es el tercer sistema migratorio más grande del mundo. Hoy, esa cualidad lo pone en la ruta del riesgo. Las aves que proceden del hemisferio norte y viajan 16.000 kilómetros hacia el sur para "pasar el invierno" parten entre agosto y setiembre. Para las autoridades argentinas y brasileñas, esto da un margen de tiempo, ya que la gripe aviar no llegaría al Cono Sur antes de la próxima primavera austral. El gobierno norteamericano sospecha que Estados Unidos estará entre los primeros del continente en recibir el H5N1. El subsecretario de Agricultura Richard Raymond no duda: "Somos conscientes de que puede venir el contagio debido al modelo de migración de las aves que atraviesan la península rusa y llegan a Alaska para descender por la costa occidental".

Consultados por Clarín, cuatro funcionarios del área sanitaria de Argentina y Brasil sugirieron que la probabilidad de contagio de la influenza aviar a través de las aves migratorias es relativamente baja para nuestros países. El ministro Ginés González García subrayó: "Argentina nunca tuvo gripe aviar". Los brasileños sostienen que en su territorio las radiaciones solares son suficientemente fuertes como para dificultar el desarrollo de esta virulenta gripe. Pero ambos gobiernos se atajan: "No se la puede descartar".

En Argentina, por ejemplo, ya prepararon planes de acción: "Hay dos vías: una apunta a prevenir la propagación de la gripe en animales y la otra pretende cercar el contagio de personas", dijo Ginés García. El ministro informó además que se han cumplido "simulacros en hospitales del país" para recepción de infectados.

Brasil dispuso las mismas medidas de vigilancia sanitaria que la Argentina. Pero además inaugurará en abril una planta de producción de vacunas y ya compró 9 millones de dosis del antiviral Tamiflu.En una conversación con Clarín, el secretario de Vigilancia en Salud brasileña, Jader Barbosa, anticipó que ese mismo mes se instalarán en los aeropuertos de San Pablo y Río de Janeiro máquinas para detectar el transporte de alimentos en valijas, una de las vías de riesgo.

¿Cómo pueden contagiar las aves silvestres a las domésticas? La doctora Cora María Espinoza, del Servicio Nacional de Sanidad Agroalimentaria (SENASA), subraya: "La vía de contagio son las secreciones y defecaciones. Esto obliga a tomar el mayor cuidado con aves que no están bajo techo, como ocurre en las granjas domésticas". Sostiene que otros lugares a vigilar son los zoológicos y los lagos.

El virus puede golpear las puertas argentinas también por las importaciones de aves y subproductos (huevos, plumas y vísceras). "El SENASA tiene un control muy estricto sobre lo que entra legalmente. Se analizan los lotes por muestreo y se mantienen en cuarentena hasta determinar la inexistencia del virus. Pero es cierto que las aves pueden ser introducidas en forma ilegal entre países fronterizos", afirmó. Por eso, si aparece un caso en un socio del Mercosur, será cuestión de horas su propagación a los vecinos.

Entrevista con Ginés González García:
"Si llega, queremos minimizar los efectos"

El ministro de Salud argentino dijo que existe un plan que se comenzó a preparar en 2002.

En una entrevista telefónica con Clarín, el ministro de Salud Ginés González García explicó cómo se prepara la Argentina para una eventual llegada de la gripe aviar. Sostuvo que el gobierno empezó a elaborar un plan en diciembre de 2002. Dos años después se llegó al programa definitivo, que sigue las orientaciones de la Organización Mundial de la Salud y de la Oficina Panamericana de Salud en el tema.

—¿Cuáles son las acciones?

—Nuestra ambición es que la enfermedad no entre al país. Pero si llega, queremos minimizar los efectos. Hay dos vías de acción: una apunta a prevenir la propagación de la influenza aviar en animales y la otra pretende cercar el contagio de personas. Creemos que esto exige una acción interministerial y por ese motivo hicimos el jueves pasado una reunión con representantes de los ministerios de Interior, de Desarrollo Social, de Economía, de Salud y también del SENASA. De lo que se trata es de coordinar desde el sistema de vigilancia hasta los servicios de salud. Para la vigilancia epidemiológica contamos con más de 600 centros en todo el país; son unidades centinelas especializadas en detectar cualquier afección humana por el virus.

—¿Hay alguna previsión sobre cuándo puede llegar el H5N1?

—Puede ocurrir que no llegue.

—Pero se afirma que Argentina está en la ruta de aves migratorias que pueden contagiar a aves domésticas.

— Hay que tener en cuenta que Argentina nunca tuvo gripe aviar; es decir, nunca sufrió de alguna afección provocada por virus menos virulentos que el H5N1. En cambio hubo focos en otros países sudamericanos, por ejemplo Chile.

—Pero eso no significa que no llegue al país. ¿Con qué hipótesis trabaja el gobierno?

—Con la hipótesis de que la enfermedad va a llegar. Pero también es verdad que dentro de un mundo de alto riesgo, somos los que menos riesgos corremos.

—¿Qué pasa con la producción de vacunas específicas ?

—Todo el mundo está detrás de la producción de una vacuna específicamente humana. El problema es que no se puede producir una vacuna contra algo que no existe. En el mundo se está relevando qué laboratorios son capaces de manejar el virus y Argentina participa en ese esquema internacional. Así, una vez que se descubra qué cepa es la que afecta a humanos podremos disponer de una capacidad productiva local. También estamos organizando la respuesta a la emergencia por si la enfermedad empieza a transmitirse de persona a persona. Ya hemos realizado simulacros en hospitales del país para perfeccionar nuestra capacidad de respuesta ante ingresos masivos.

—¿Qué capacidad existe en Argentina de diagnosticar rápidamente el virus H5N1?

—Tenemos 25 laboratorios nacionales cuya función es estudiar todos los virus respiratorios que aparecen. Dentro de ese grupo, hay tres laboratorios que son referencia nacional: el Malbrán; uno en Mar del Plata y otro en Santa Fe. El Malbrán hace tiempo que colabora con la OMS.

—¿Qué pasa con la adquisición del antiviral Tamiflú, una de las drogas que se usan para la gripe aviar?

—Los antivirales no impiden la enfermedad, pero atenúan notablemente sus síntomas y malignidad. Estos antivirales son el oceltamivir, cuyo nombre comercial es Tamiflú. Hemos adjudicado órdenes de compra a dos laboratorios nacionales por 500.000 tratamientos de 10 dosis cada uno. Estos completarán las entregas a fin de mes.

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