Puntos de vista

Publicado el 31 de enero de 2006

Desiciones basadas en fundamentos sólidos

Como elegir un cirujano plástico

IntraMed publica un artículo enviado por uno de sus lectores (Dr. Facundo Monti)acerca de los conflictos con que frecuentemente se enfrenta quien debe realizarse una cirugía plástica.

Autor/a: Dr. Facundo Monti

La inmediatez, el vértigo inconsciente, el resultado mágico, rigen hoy por hoy nuestra vida. Esto llevo a que la salud se quedara sin custodia.
La era Harry Potter.
Todo sin esfuerzo, sin ayer, todo ilusorio.
Se suma la proliferación de especialistas o pseudoespecialistas que cargan su mochila con propuestas de este tipo y que llenan sus bolsillos  a costa de mas de un desprevenido. Es por esto que pensé en compartir mi experiencia, hecho que no pretende transformarse  en dogma, menos aun en verdad revelada, solo convertirse en una soga para quien quiera tomarla.

Podemos tener ganas de modificar alguna región del cuerpo que nos molesta, esa zona que no adelgaza ni con tediosas horas de gimnasio ni con eternas dietas o simplemente anhelar un cambio: mamas más grandes o más chicas, algunas arruguita menos, más pelo etc, etc. Es aquí donde aparece la idea de recurrir a un cirujano plástico, entonces comienza el dilema ¿cómo lo elegimos?. Podemos hacerlo por recomendación,  conocemos a alguien que operó a un amigo, familiar o conocido. Podemos recurrir a Internet, o tal vez lo hemos visto en algún medio gráfico televisivo o escuchado en un medio radial, en todos los casos lo siguiente es muy importante: revisar su  curriculun vitae, antecedentes , cursos, etc..
Es esencial saber si cuenta con título de especialista, ya que aunque parezca poco creíble el sólo hecho de poseer título de médico lo habilita para operar. Y si lo posee interiorizarse como y cuando lo obtuvo.

Debemos pesquizar también si pertenece a alguna sociedad científica reconocida, como lo es por ejemplo, la Sociedad de Cirugía Plástica de Buenos Aires. Se puede solicitar información del Dr. en dicha sociedad.

Luego en la entrevista personal, conocer donde nos va a opera el profesional, es fundamental saber si lo hace en un Sanatorio debidamente a habilitado, que cuente obviamente con terapia intensiva, ésta es como una prepaga “prefiero no usarla pero que este”.

Estas consideraciones  pueden ser la diferencia entre la vida y la muerte.
Es clave también conocer el equipo que va a acompañar al médico en nuestra cirugía, el mismo debe contar como mínimo con el cirujano, ayudante (que también sea cirujano plástico) medico anestesiólogo, medico cardiólogo, instrumentadoras y enfermeras circulantes.

Se deben realizar estudios prequirúrgicos de rutina que incluyan: hemograma, glucemia, uremia, hepatograma, coagulograma, ECG y RX de tórax, más los correspondientes para cada tipo de cirugía. Estos son indispensables para el ingreso a quirófano.
Por supuesto que estas precauciones no nos aseguran el éxito absoluto de la cirugía, pero, minimizar los riesgos, es maximizar la vida.

Dejemos la magia para aquellas inolvidables  e ilusorias fantasías de niñez.
En cirugía elijamos la ciencia.
Elijamos vivir.
 

Lipoescultura
Mito y Realidad

La liposucción es una técnica que se practica hace muchos años.
Consiste básicamente en la extracción de la grasa corporal y la remodelación  de esta forma de diferentes regiones de la anatomía. Puede ser  “seca” o tumescente si le adicionamos a la técnica la infiltración de la solución que ideara  el Dr. Klein y que lleva su nombre.

Como todo procedimiento quirúrgico debe ser llevado a cabo  por manos especializadas, como lo son los Especialistas en Cirugía Plástica y Reparadora debidamente certificados.
La liposucción es conocida también como lipoaspiración o lipoescultura, estos son nombre correctos, ya que este último se refiere a la “escultura” o modelado que en manos avezadas se realiza del contorno corporal.

Existe también la lipoescultura ultrasónica, la cual utiliza ondas sonoras para diluir los adipositos del cuerpo, los cuales luego son aspirados.
Ambos procedimientos pueden tener excelentes resultados.
La diferencia radica en el mejor postoperatorio de la técnica ultrasónica.
En cuanto a la LIPOESCULTURA LASER o a veces denominada LASERLIPOLISIS debo decirles que estos son términos  más relacionados con el marketing que con la ciencia. En los últimos años  la palabra láser ha sido asociada  más bien a la magia, “si es con láser es mejor”, y esto no es así, ya que si bien el láser es un procedimiento que da excelentes resultados por ejemplo en el tratamiento de arrugas faciales, remoción de tatuajes , manchas en la piel, hemangiomas, etc, etc. Nada de esto es cierto cuando se lo relaciona con la lipoescultura.

La lipoescultura láser no existe.

Aclarado esto puedo agregar que esta técnica puede realizarse con anestesia general o  bajo sedación anestésica, siempre en un Sanatorio que cuente con todo el equipamiento necesario y que este debidamente habilitado.

El equipo que la realice debe contar con dos cirujanos plásticos, médico anestesiólogo, médico cardiólogo, instrumentadoras y enfermeras circulantes.
Ningún recaudo es poco cuando la vida del paciente esta en juego.
Por último y en cuanto a la recuperación podría decir que esta es relativamente rápida, en manos idóneas el paciente puede regresar a su actividad laboral, dependiendo del logrado de movilidad que este le exija, en 48 o 72 horas.

Ignoremos a quienes nos propongan técnicas mágicas y/o recuperaciones milagrosas.
Es nuestro cuerpo. Cuidémoslo.
                                                                                                        Dr. Facundo Monti


www.drmonti.com.ar
Mail: info@drmonti.com.ar


* Nota: El Dr. Facundo Monti es médico egresado de la Universidad de El Salvador. Realizó Residencia de Cirugía General, continuando su formación en Cirugía de Cabeza y Cuello. Luego ingresó como Residente al Servicio de Cirugía Plástica y Reparadora del Hospital Ramos Mejía de Buenos Aires.
Completó la carrera de Especialista en la Universidad Católica Argentina, donde le
fue otorgado el título de Especialista en Cirugía Plástica y Reparadora. Se perfeccionó en Estados Unidos y en España.
Su formación continúa con la realización de cursos y simposios en el país y en el exterior. Actualmente se encuentra abocado intensamente tanto a su actividad privada como hospitalaria.
Es Miembro Titular de la Asociación Médica Argentina y Miembro de la Sociedad de Cirugía Plástica de Buenos Aires.