Puntos de vista

Publicado el 12 de julio de 2026

Encuesta de la Red Profesional IntraMed

¿Cómo aprenden los profesionales de la salud en Latinoamérica?

Leer más no siempre significa saber más en medicina. Una encuesta de IntraMed expone cómo los profesionales de la salud de Latinoamérica están cambiando la forma en la que validan su conocimiento para tratar mejor a sus pacientes.

Fuente: IntraMed

En un contexto en el que las publicaciones científicas médicas se duplican cada dos meses (cada 73 días, más precisamente)[1], los profesionales de la salud enfrentan un desafío estructural que no tiene que ver con la escasez de la información, sino con su exceso y con la dispersión.

Para entender mejor cómo se relacionan los profesionales de la salud de Latinoamérica con esta realidad que afecta su práctica clínica, IntraMed realizó una encuesta entre los usuarios de su Red Profesional, recogiendo 2781 respuestas válidas entre enero y marzo de 2026.

Los resultados revelaron patrones claros sobre cómo aprenden los médicos en una era digital, qué formatos prefieren para su educación médica continua y qué rol esperan de la inteligencia artificial (IA) al abordar la sobrecarga informativa y tener que definir qué es relevante para su ejercicio clínico cotidiano.

Los datos de la encuesta de IntraMed son relevantes porque la desorientación ante la información es un factor más que contribuye al burnout. Según algunos registros, hasta el 69,6 % de los médicos reporta recibir más información de la que puede manejar[2], lo que se traduce en un retraso de los cuidados que pueden proporcionar a los pacientes y se genera fatiga en los propios profesionales.

Los profesionales de la salud aprenden fragmentado y asincrónico

Los datos de la encuesta de IntraMed revelan que los usuarios de la plataforma aprenden mayoritariamente en sus momentos en el hogar (42,86 %) o en algunos momentos libres que encuentran dentro de su rutina habitual laboral (30,81 %). Estos dos resultados hablan de la fragmentación del método de estudio. Parece evidente que los profesionales de la salud aprovechan pequeños espacios que se generan tras la jornada de atención de los pacientes o entre paciente y paciente.

Este patrón de comportamiento es lógico en una época dominada por lo que la literatura especializada anglosajona llama information overload (sobrecarga de información en español), un fenómeno en el que la oferta informativa y la demanda de “estar al día” exceden la capacidad cognitiva.

El problema que esconde la sobrecarga es grave para la atención de la salud, ya que las investigaciones al respecto informan que, cuando un médico se siente saturado por el volumen de nuevos papers o guías, su respuesta biológica no es leer más rápido, sino dejar de buscar. Esto significa que el exceso de oferta de contenido puede generar un efecto opuesto: profesionales desactualizados que ignoran las novedades para proteger su salud mental[3]. Al contrario, según las mismas investigaciones, las fuentes oficiales de conocimiento médico (redes de pares, instituciones avaladas) reducen la percepción de sobrecarga, sobre todo, en comparación con fuentes informales (como redes sociales generalistas o buscadores genéricos en la web).

Obstáculos al aprender y necesidades sentidas por los profesionales de la salud

La encuesta de IntraMed cuantificó también la frustración percibida por los usuarios de la plataforma al enfrentarse al fenómeno de information overload. Para esta pregunta, 2739 respuestas fueron procesables.

El 26,7 % de los encuestados (731 profesionales de la salud) especificó que el hecho de tener que buscar en demasiados lugares diferentes la información científica es el principal obstáculo que encuentran. Casi con el mismo peso porcentual (25,9 %), la presencia de un exceso de novedades médicas sin contexto es el segundo obstáculo que identifican.

De manera no casual, la tercera opción elegida como obstáculo relevante fue la idea de que hay información relevante para la práctica, pero la misma está dispersa (495 encuestados, 18,1 %). Por lo tanto, podemos decir que 4 de cada 10 profesionales de la salud (el 26,7 % más el 18,1%) coinciden en que existe una fragmentación estructural de los datos que necesitarían consumir para estar actualizados en su especialidad. En un plano más profundo, esa fragmentación revela que un mayor volumen de publicaciones no viene a solucionar ningún problema, en especial, si las mismas se suceden en plataformas diferentes. Al contrario, una posible solución estaría en espacios que hagan síntesis de la información para facilitarla a los profesionales y ponerla a su disposición en un único lugar.

Esto va de la mano con las respuestas que los encuestados dieron al ser consultados sobre cuál consideraban que era la medida más urgente a tomar frente al volumen inmanejable de información médica. Sobre 2746 respuestas procesables en esta sección, la mayoría requirió resúmenes confiables y actualizados (1147 encuestados); en segundo lugar, 701 encuestados creen que necesitan con urgencia herramientas que tengan la funcionalidad de filtrar y priorizar. A los primeros 1147 habría que unir otros 385 profesionales de la salud, que demandan contenido ultrabreve para actualizarse, es decir, resúmenes de los resúmenes. De este modo, más de la mitad de los encuestados por IntraMed (57,7 % resultante de los 1147 más los 437) apuestan por formatos que sean rápidamente consumibles y que les ahorren uno de sus principales activos: el tiempo.

Al indagar con más detalle sobre estos contenidos resumidos que agilizan la formación continua, se confirma en los formatos la misma intención. Los profesionales de la salud prefieren actualizarse de manera regular con:

  • Resúmenes digitales de textos más extensos: 923 encuestados
  • Webinars y cápsulas en vídeo: 909 encuestados.
  • Microvídeos acompañados de textos breves: 566 encuestados.

En una pregunta subsiguiente de la encuesta, se los llevó a la situación hipotética de una jornada muy exigente con sobrecarga horaria y alto volumen de trabajo. Entonces, se les repreguntó qué formatos elegirían en ese contexto particular. Los encuestados se inclinaron claramente hacia los resúmenes visuales (1422 encuestados) y los microcontenidos (656) si las condiciones laborales los sobrepasaban y aún así querían mantenerse actualizados.

Resulta notorio que otros formatos menos clásicos, pero en auge de producción, como los podcasts, no hayan tenido tanta aceptación en este grupo muestral. Solo 96 encuestados los eligieron para su formación regular y 196 optaron por el audio para actualizarse en medio de una jornada exigente. Al contrario, los datos indican que lo visual poco extenso es lo más elegido, pudiendo hacer referencia a infografías, cápsulas en vídeo, abstracts visuales, esquemas conceptuales, grabaciones de charlas de expertos, etc.

La evidencia científica[4] respalda la optimización pedagógica que viene de la mano de estos formatos. Los vídeos breves y el uso de canales visuales facilita la creación de modelos mentales más complejos sin saturar la memoria de trabajo del profesional. Además, la capacidad de hacer “pausa y repetición” (learner control), le permite al médico revisar puntos críticos de una explicación a su propio ritmo.

La IA ordena la sobrecarga de información, pero no es válida por sí misma

La encuesta de IntraMed indagó también las perspectivas y el uso que los profesionales de la salud de Latinoamérica hacen de la inteligencia artificial (IA).

Por amplia mayoría, el 59,33 % de los encuestados (1650 de 2781) espera que la IA sea su herramienta para ordenar y sintetizar la información. En breves palabras, que sea un copilo de la actualización continua. Solo 190 encuestados (6,9 %) no desea integrar herramientas de IA en su flujo de estudio y actualización, lo que denota la baja resistencia que existe en la actualidad.

En paralelo y de forma concordante, los encuestados identifican a la IA adaptativa como la mayor innovación que transformará la formación de los profesionales de la salud en los próximos 5 años (36,7 %). En segundo lugar, se ubican las plataformas integradas (22,4 %).

Si bien la referencia a la IA era esperable, resulta notorio que 1 de cada 5 encuestados considere a la integración como una vía de transformación para la educación médica continua. Por plataformas integradas se entiende a las diferentes propuestas de valor que combinan experiencias diversas en un mismo ecosistema, como el cursado sincrónico en webinars más la discusión asincrónica en redes profesionales, por ejemplo.

Ahora bien, no resulta igual de válida cualquier información para los profesionales de la salud de Latinoamérica, a pesar de que la misma sea filtrada por la IA. La mayoría valora como el criterio principal para determinar validez científica del conocimiento a las fuentes que revelan con claridad qué humanos están detrás de la producción (human-in-the-loop). Puntualmente, 495 encuestados creen que la validez científica viene de los consensos interdisciplinarios, 387 encuestados sitúan el estándar de validez en la participación de expertos y 153 en la trayectoria de la institución que avala las formaciones. En total, el 37,21 % coincide en la importancia de la participación humana.

Es decir, que en el contenido que se utiliza para aprendizaje y educación continua se debe establecer con claridad cuál es su origen: un líder de opinión, un consenso de expertos, un grupo de trabajo con aval institucional, un paper en una revista indexada, etc.

Conclusión: estamos en la era de la economía de la atención

Los resultados de la encuesta realizada en la Red Profesional IntraMed confirman que los profesionales de la salud necesitan cruzar el umbral de la gestión de la información para entrar en una era de economía de la atención. Y así también deben entenderlo las plataformas digitales con las que estos profesionales interactúan.

Con la literatura científico-médica duplicándose cada 73 días, el desafío para el profesional de la salud en Latinoamérica ya no es el acceso al conocimiento, sino la mitigación de la sobrecarga informativa y el impacto que ello puede tener en su burnout y en la seguridad del paciente.

Del análisis de las 2781 respuestas recolectadas, se desprenden tres conclusiones:

1. La fragmentación es una realidad operativa en los sistemas de salud y en la educación médica continua. Los profesionales están obligados a formarse de modo asincrónico y fragmentado. La preferencia que manifiestan por microformatos visuales sobre textos extensos o audios parece una adaptación necesaria. Las plataformas para médicos que se basan en repositorios tendrán que evolucionar hacia el microlearning para subsistir.

2. La IA puede sintetizar y ordenar. Existe una gran demanda de herramientas de inteligencia artificial que funcionen como filtros inteligentes. Sin embargo, no se orienta el deseo de los profesionales de la salud a la IA generativa per se, sino más bien hacia la IA adaptativa, que resuelva la dispersión estructural de la información. Los usuarios de plataformas digitales médicas reclaman sistemas integrados que consoliden el ecosistema de aprendizaje en un único punto de contacto (webinars, redes de pares y evidencia científica).

3. A pesar del avance tecnológico, la validez científica sigue anclada en la autoridad humana. Los profesionales latinoamericanos exigen transparencia sobre "quién está detrás" de la información (líderes de opinión, consensos e instituciones). La IA es un motor, pero el criterio de los expertos humanos sigue conduciendo.

En el futuro de la formación continua en salud parece una necesidad indispensable devolverle al profesional de la salud su activo más valioso: el tiempo para cuidar a los pacientes.

 
 
 


[1] Densen P. Challenges and opportunities facing medical education. Trans Am Clin Climatol Assoc. 2011;122:48-58. PMID: 21686208; PMCID: PMC3116346.

[2] Nijor S, Rallis G, Lad N, Gokcen E. Patient Safety Issues From Information Overload in Electronic Medical Records. J Patient Saf. 2022 Sep 1;18(6):e999-e1003. doi: 10.1097/PTS.0000000000001002. Epub 2022 Apr 7. PMID: 35985047; PMCID: PMC9422765.

[3] Sígolo, Brianda & Casarin, Helen. (2024). Contributions of cognitive load theory to understanding information overload: a literature review. RDBCI Revista Digital de Biblioteconomia e Ciência da Informação. 22. p. e024027. 10.20396/rdbci.v22i00.8677359/en.

[4] Chaker, Rawad, Hajj-Hassan, Mira and Ozanne, Sacha. "The Effects of Online Continuing Education for Healthcare Professionals: A Systematic Scoping Review" Open Education Studies, vol. 6, no. 1, 2024, pp. 20220226.