Muchos estudios han comprobado los beneficios que conlleva la actividad física frente a múltiples enfermedades, pero no estaba claro si las personas de edad avanzada que comienzan a practicar ejercicio obtienen ventajas en términos de prolongación de años de vida.
En la investigación participaron más de 7.500 mujeres mayores de 65 años a las que se realizó un seguimiento de 12,5 años. Los resultados muestran que las mujeres sedentarias que comienzan un programa de ejercicio a partir de esa edad disminuyen en un 48% el riesgo de muerte por cualquier causa durante el período de seguimiento respecto a las que siguen inactivas.
El riesgo de enfermedad cardíaca se redujo entre las primeras en un 36%, y el de cáncer de un 51%.
Webs Relacionadas
CDC
http://www.cdc.gov/
JAMA
http://jama.ama-assn.org/