Noticias médicas

/ Publicado el 29 de diciembre de 2005

Toxicidad letal.

Colombia: muerte por intoxicación con Malathion.

En ocho días se conocerá informe de Medicina Legal sobre muerte de niño por supuesta intoxicación.

El menor, de ocho años, se desplomó al pasar a pocos metros de una camioneta que fumigaba contra el mosquito transmisor del dengue hemorrágico.

La fumigación se realizaba en desarrollo de una campaña de la Secretaría de Salud del Departamento de Atlántico.

Brayan Pérez Cera salió de su casa el pasado miércoles a las 7 de la noche, a hacer un mandado en el barrio Los Almendros, en Soledad (Atlántico).

Según testigos, el pequeño se desmayó poco después de inhalar el químico que era esparcido.

Álvaro Pérez, el papá, narró en medio de lágrimas y con la voz entrecortada la forma como su pequeño vivió los últimos momentos de su vida.

Dijo que cuando lo vio en el suelo, cerca de la tienda y con las monedas regadas en el piso, corrió a brindarle los primeros auxilios, pero todo fue en vano ya que de camino al hospital Brayan falleció.

“El niño botaba espuma por la nariz y la boca y tenía los labios morados”, dijo. El pequeño cursaba tercer grado de primaria en el centro Educativo Mis Primeros Pasos.

Menores afectados

En el barrio aún se respira el fuerte olor del insecticida fumigado. Y allí aseguran que hubo otros pequeños afectados, como Duván Ramírez Cabrera, de 9 años, quien se encontraba jugando con sus amiguitos de la cuadra cuando sintió fuertes dolores de estómago y nauseas, lo que hizo que el menor se fuera a buscar atención a su casa.

Lesbia Cabrera, madre de Duván, optó por darle un vaso de leche, pero el niño se puso peor. “Entonces mi esposo y yo lo llevamos a la clínica”, relató.

Vecinos del sector, desconcertados y llenos de rabia, indicaron que, constantemente, en el barrio venían haciendo fumigaciones, pero que eran avisados previamente para que abrieran las ventanas y puertas, cosa que no ocurrió esta vez.

Al ser consultado por EL TIEMPO, el secretario de Salud Municipal, Amín Chans, afirmó que la fumigación se realizó debido a que durante varias semanas se han reportado casos de dengue en las zonas aledañas. Agregó que la actividad es coordinada por la Secretaría Departamental y que el líquido utilizado fue Malathion.

A su vez, el secretario de Salud Departamental, José Luis Accini, afirmó que las causas del deceso del niño serán esclarecidas con los resultados que dé el Instituto de Medicina Legal, a través de la necroscopia.

Por su parte, Álvaro Pérez, padre de la víctima, sólo espera que se haga justicia.

Eddy González, director seccional de Medicina Legal, manifestó que técnicos especializados ya están trabajando para entregar un diagnóstico de la muerte del menor. “Estos estudios de toxicología son bastantes complejos y por eso no se pueden dar en un solo día. Creemos que el miércoles o jueves de la semana entrante entregaremos sino un resultado final por lo menos un preeliminar”, anotó.

También dijo que los resultados serán entregados únicamente a la Fiscalía, el organismo que pidió la investigación.

Hay que esperar

Hay que esperar los resultados de Medicina Legal para conocer las verdaderas causas de la muerte del niño”. Amin Chans, Secretario de Salud de Soledad

Un insecticida de cuidado

El Malathion es un químico que tiene varios usos, especialmente para acabar con plagas en cultivos, jardines y árboles ornamentales. También se le usa para el control público de mosquitos.

El insecticida se aplica de diferentes maneras en uso doméstico y a gran escala, mediante aspersión aérea.

Para que no cause daños en la salud humana en el control de mosquitos, su uso debe ser regulado y en las medidas y combinaciones exactas que indican los fabricantes.

Es un compuesto ligeramente tóxico (clase 3 según la clasificación de la Agencia para la Protección del Medio Ambiente de E.U., que regula de 1 –máximo– a 4, la toxicidad de los pesticidas). Puede causar sobreestimulación del sistema nervioso que se traduce en náusea, mareo y confusión. Usado en dosis altas causa convulsiones, parálisis respiratoria y la muerte.

Crea una cuentao iniciar sesión para continuar con la lectura