La cirugía para la pérdida de peso está asociada a una reducción consecuente "del 42 por ciento" de los cánceres en las mujeres, pero no en los hombres, señala el estudio "SOS", en el sitio Web de la revista ''''The Lancet Oncology''''.
El estudio dirigido por el sueco Lars Sjöström comparó 2.010 personas obesas operadas con 2.037 obesos que siguieron pautas de alimentación y de higiene sin ser operadas.
Los pacientes, de edades comprendidas entre los 37 y los 60 años, fueron seguidos durante un promedio de casi once años. La pérdida de peso sostenida es de casi 20 kilos de promedio en diez años si se recurrió a la cirugía, frente a 1,3 kilos en el otro caso.
La cifra de aparición de cánceres por primera vez en los dos sexos es inferior en el grupo de los operados (117), en comparación con el de los no operados (169). Las mujeres sometidas a intervenciones quirúrgicas tienen muchos menos cánceres (79) que las no operadas (130).
Esta diferencia no aparece en el caso de los hombres, quizá debido a que su número era menor en el estudio. La obesidad y el sobrepeso implican un riesgo mayor de cáncer que podría prevenirse, recalca la revista.
En Estados Unidos estos factores son responsables del 14 por ciento de los decesos por cáncer en los hombres y del 20 por ciento en las mujeres.
Para las mujeres, el efecto preventivo del adelgazamiento se hace sentir sobre todo en los cánceres posmenopáusicos, como el de seno y el endometrial, pero tarda mucho más tiempo en notarse su influencia sobre otros como el de cólon, recto o riñón, más comunes en los hombres, según el especialista británico Andrew Renehan, de la universidad de Manchester.
Curiosamente, según los autores, no existe una relación directa entre la cantidad de peso perdido y el descenso de los cánceres, por lo que sugieren investigaciones complementarias.