Entrevistas

Publicado el 8 de abril de 2003

Dr. Daniel Flichtentrei, médico cardiólogo

CIFRA, un estudio argentino

El Dr. Flichtentrei lidera el Grupo de Cardiología Transdisciplinaria que llevará a cabo una encuesta entre profesionales con el fin de reunir información sobre prevención secundaria de eventos vasculares.

Autor/a: Por IntraMed

¿Cómo surgió la idea de implementar el estudio CIFRA?
La idea surge de una carencia de información que provenga del terreno en el que trabajamos. Estamos manejando información muy acotada producida en otros lugares, información sobre hábitos, estilos de vida, modalidades de atención, cumplimiento de los tratamientos farmacológicos que viene de otras geografías. Y no estoy seguro de que las condiciones se reproduzcan aquí: es más, tengo motivos para sospechar de esto porque las condiciones económicas, sociales, estructurales y políticas no son las mismas. Y tampoco las modalidades de relación entre médicos y pacientes.
Por otro lado, la necesidad de realizar este estudio surgió a partir de una preocupación: si se toma a un enfermo que ha padecido un evento vascular luego de seis meses o un año (cuando ya ha pasado el susto y la conmoción familiar) y se le pregunta en qué ha modificado sus hábitos, en qué ha cambiado su vida y cuánto cumple la prescripción farmacológica, uno se enfrenta a un fracaso dramático.

¿A qué se refiere con la idea de "fracaso"?
Por ejemplo: al año de padecer un infarto, el 50% de los fumadores está fumando otra vez.
Probablemente una proporción similar ha abandonado una gran parte de la medicación. Hay modificaciones imprescindibles en los estilos de vida que tienen que ver con la alimentación, el ejercicio, la relación laboral y las relaciones familiares. Pero pasado un tiempo descubrimos que no se han modificado en lo absoluto. O sea, se alteran como consecuencia de la conmoción subjetiva que implica haber padecido un infarto o hemorragia cerebral. El problema es que el susto dura poco pero los riesgos duran para siempre. Esto es asimilable a colocarse el cinturón de seguridad solamente los primeros quince días después de haber tenido un accidente.
Este fenómeno se observa también en relación a la prescripción farmacológica. Si un paciente recibía cuatro fármacos, es probable que al año solo tome dos y, a los dos años, ninguno.

¿Cuáles son las causas a las que adjudica este fracaso en el tratamiento?
Existen algunos malos entendidos en la comunidad médica que generan que centremos nuestra atención básicamente en los episodios agudos. De acuerdo a nuestra formación, a nuestra epistemología, para nosotros un enfermo es un enfermo agudo. La metáfora del médico es la del episodio agudo, la del héroe que trabaja entre la sangre, las agujas y el quirófano, en las unidades de cuidados intensivos. La prevención como concepto está ausente en la formación médica y desvalorizamos nuestro trabajo cuando atendemos "sanos". Es muy común escuchar entre los médicos decir: "esta población no tiene nada". Pero nos olvidamos de que toda la población tiene riesgos. Nos cuesta mucho entender que ejercer un trabajo preventivo es ejercer medicina.

¿Cómo puede cambiarse este comportamiento médico?
Creo que debemos tratar de incorporar la idea de tratar sucesos antes de que estos tengan lugar. Un ejemplo burdo es el del cinturón de seguridad: protege de algo que todavía no sucedió.
La medicina dispone, por ejemplo, de un arsenal farmacológico impresionante para prevenir y, en muchos casos, no se usa. Pero como no estoy seguro de mis hipótesis, propongo este estudio.

¿Cuál es la información que se quiere obtener?
La información que queremos reunir es la que tiene cualquier médico en contacto con enfermos con factores de riesgo, que hayan ya padecido un evento cerebral, cardiaco o periférico y que estén en la etapa de la prevención secundaria. A esos profesionales les pedimos que hagan un relevamiento de la situación actual de ese enfermo, que nos cuenten qué medicamentos toma, qué estilo de vida tiene, qué hábitos de vida saludable conserva, qué tipo de atención recibe, con qué frecuencia recurre al médico y una serie de datos que nosotros consideramos importantes pero sobre los que sabemos poco, que son socio-demográfico (tipo de vivienda, grupo familiar, cobertura social, escolaridad, hábitat urbano-suburbano-rural). Nuestra idea es estudiar si este fracaso en la prevención secundaria tiene que ver con el nivel educativo, económico, con el tipo geográfico donde el enfermo vive. Tenemos algunas hipótesis pero no contamos con ninguna confirmación científica.

¿Cuál será la metodología para llevar a cabo la encuesta?
La encuesta va a estar on line durante el año 2003. El médico que tiene un enfermo de las características propuestas toma los datos, los carga en un formulario y nos los envía. Así recogeremos información de campo, del terreno real, del médico que se embarra los zapatos para ir a ver al enfermo a su rancho o que trabaja en el conurbano en los lugares menos favorecidos. Nos hubiera sido más fácil hacer esta encuesta en lugares muy favorecidos, que por otra parte tienen una tradición en investigación científica, pero justamente lo que nos interesa es acceder a otro grupo de médicos y a otro conjunto de enfermos. Nuestra percepción es que la producción científica se genera en una elite privilegiada desde el punto de vista social y también desde el punto de vista formativo y educativo.

¿Quiénes organizan este estudio?
Somos un grupo de gente que surge de la Sociedad de Cardiología del Oeste Bonaerense; hemos encontrado que el conocimiento científico disponible -que valoramos mucho y con el que trabajamos a diario- tiene una serie de fisuras y grietas que nuestra propia formación nos impide responder. Entonces aparecen algunas paradojas, cuyas respuestas pueden hallarse preguntando a gente que está afuera de la medicina. Estamos interactuando con filósofos, antropólogos, sociólogos, historiadores, asistentes sociales, nutricionistas y hemos formado el Grupo de Cardiología Transdisciplinaria donde no nos centramos en la disciplina sino en los problemas y buscamos respuestas en la biblioteca global y no en una biblioteca única, hermética y unilateral.