En el último número de "Nature", especialistas en genética estadounidenses y alemanes anuncian la creación de un tipo de mosquito con una capacidad reducida para transmitir el parásito causante de la malaria, al menos a ratones.
Según explica uno de los autores, el Dr. Marcelo Jacobs-Lorena, de la Case Western Reserve University (Estados Unidos), se trata de un primer paso para combatir esta enfermedad, que mata cada año a 2,7 millones de personas.
El parásito que la causa se está volviendo cada vez más resistente a los fármacos que se utilizan para tratarla. Las vacunas que se han ensayado carecen de la efectividad necesaria para su uso masivo. Y los mosquitos que la transmiten pueden desarrollar resistencias a los pesticidas que se emplean para matarlos. Dada esta compleja situación, la introducción de un mosquito alterado genéticamente que no puede ser vehículo de transmisión de la malaria constituye una nueva estrategia prometedora.
La idea es alterar estos insectos introduciendo genes ajenos que pasen a futuras generaciones. Los autores explican que cuando los mosquitos ingieren sangre infectada con el parásito Plasmodium falciparum, este necesita trasladarse de los intestinos al torrente sanguíneo del insecto para desarrollarse completamente. Los investigadores estadounidenses y alemanes de la Universidad de Bayreuth identificaron una porción de una proteína llamada SM1 que se adhiere a la pared intestinal del insecto y que bloquea el desarrollo del parásito.
Los mosquitos alterados genéticamente son menos susceptibles a la infección tras haber ingerido sangre de ratón contaminada con P. falciparum, así como menos capaces de transmitirlo a otros ratones. En concreto, uno de los dos tipos de mosquito creados reducen la transmisión en un 50%.
Las investigaciones continuarán en esta línea, y es necesario saber si los resultados observados en ratones son extrapolables al ser humano. También se deberá investigar si propagar estas alteraciones genéticas a los mosquitos en general será una estrategia segura. Además, dado que el bloqueo de la transmisión no es total, el parásito podría generar resistencias al tratamiento.
No obstante, "el trabajo es apasionante y representa una nueva era de investigación en malaria", escriben los autores de un editorial aparecido en el mismo número de "Nature".
Webs Relacionadas
Universität Bayreuth
http://www.uni-bayreuth.de/
Nature
http://www.nature.com/Nature/
School of Medicine at Case Western Reserve University
http://mediswww.meds.cwru.edu/