Los autores del nuevo trabajo, que se publica en "Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS)", señalan que, si bien estos resultados no son directamente aplicables a los niños concebidos mediante tecnología reproductiva asistida, sí que ponen de relieve la necesidad de investigar más en profundidad para optimizar las condiciones del cultivo de embriones humanos.
En un test que mide la ansiedad, ratones machos, críados a partir de embriones cultivados, pasaron más tiempo en espacios abiertos, un comportamiento contrario al de los ratones que temen estar en el exterior y que indica una reducción de la ansiedad. Otras mediciones de aprendizaje y memoria demostraron que, pese a que no había diferencia en la capacidad de aprender entre los ratones de cultivo de cualquier sexo, sí que se observaron pequeñas pero significativas disminuciones en la memoria. No se detectaron diferencias en el desarrollo o en capacidades motrices.
Según los autores del nuevo trabajo, sus hallazgos indican una mayor necesidad de examinar cuidadosamente las prácticas relacionadas con las nuevas tecnologías de reproducción asistida. En el estudio se indica que hay una tendencia al cultivo de embriones humanos más que a elegir a los mejores embriones para transferir y minimizar el riesgo de embarazos múltiples.
Webs Relacionadas
University of Pennsylvania
http://www.upenn.edu/
Proceedings of the National Academy of Sciences
http://www.pnas.org/