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/ Publicado el 9 de marzo de 2026

La OMS lo verificó

Chile ha eliminado la lepra como problema de salud pública

Es el único país de América y el segundo en el mundo que logra esta certificación.

Fuente: IntraMed

“Chile es el segundo país del mundo, después del Reino Hachemita de Jordania, en lograr la eliminación de la lepra” -informó la OPS el 4 de marzo en una nota de prensa-. Y abre camino para otros países, demostrando el impacto de la voluntad política, la colaboración intersectorial y la planificación adaptada a contextos de baja incidencia”. “La eliminación de la lepra en Chile envía un mensaje claro al mundo: con compromiso sostenido, servicios de salud inclusivos, estrategias integradas de salud pública, detección temprana y acceso universal a la atención, podemos dejar atrás enfermedades ancestrales”, afirmó por su parte, contundente, Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS.

Lo interesante es que la certificación no le “vino de arriba”: ser evaluado como país, y poner bajo la lupa las políticas sanitarias fue una decisión. Todo empezó cuando entre el 25 y el 31 de agosto 2025, y a pedido de las autoridades chilenas, OPS  y OMS convocaron a un panel independiente de especialistas para verificarlo. Había que chequear, también, si la condición de “eliminación” podía mantenerse en el tiempo, informaba el 1 de septiembre de ese año el Instituto de Salud Pública de Chile (ISPCH). 

El instituto explicaba entonces en qué consiste el proceso: “La verificación de eliminación es un procedimiento técnico estandarizado de OMS/OPS que busca constatar, mediante evidencia documental y observación en terreno, que un país cumple con los criterios internacionales de eliminación de esta enfermedad. En el caso de Chile, se trata de confirmar la interrupción sostenida de la transmisión autóctona, así como la existencia de un sistema nacional capaz de detectar, diagnosticar y tratar oportunamente cualquier caso importado, evitando una reemergencia”. Y Chile no solo aprobó: se transformó en abanderado de las Américas.

Un poquito de historia

Según el informe de OPS, Chile registró presencia de lepra (conocida también como enfermedad de Hansen) a finales del siglo XIX. El último caso autóctono se detectó en 1993, es decir, hace más de 30 años. Y desde 2012 hasta entonces había notificado 47 casos en todo el país, ninguno de ellos autóctono. Así y todo, la lepra nunca se transformó en enfermedad desatendida: “el país cuenta con notificación obligatoria, trazabilidad de contactos, tratamiento multidroga gratuito y capacidades diagnósticas a través del Instituto de Salud Pública y hospitales de referencia”, destaca por su parte el ISPVH, y agrega: “con estos antecedentes, el Ministerio de Salud elaboró durante 2024–2025 un dossier nacional que recopila la evidencia del control de la lepra, enviado a la OMS para su evaluación”.

Los resultados de la evaluación causaron alegría y entusiasmo: “Este logro histórico en salud pública es una poderosa demostración de lo que pueden alcanzar el liderazgo, la ciencia y la solidaridad”-señaló Adhanom Ghebreyesus-. La eliminación de la lepra en Chile envía un mensaje claro al mundo: con compromiso sostenido, servicios de salud inclusivos, estrategias integradas de salud pública, detección temprana y acceso universal a la atención, podemos dejar atrás enfermedades ancestrales” (el destacado es nuestro).

Por su parte, la ministra de Salud chilena, Ximena Aguilera, expresó: “Esta es una gran noticia que nos llena de orgullo (…). Este hito refleja décadas de trabajo sostenido en salud pública, con estrategias de prevención, diagnóstico oportuno, tratamiento efectivo y seguimiento continuo, junto al compromiso de los equipos de salud en todo el territorio. También reafirma nuestro deber de mantener una vigilancia activa y garantizar siempre un trato digno, sin estigmas ni discriminación” (el destacado es nuestro).

En este camino, Chile no estuvo solo: OPS garantizó el suministro, gratis y sin interrupciones, de toda la terapia necesaria, y su apoyo fue decisivo para alinear la vigilancia epidemiológica con los estándares de la OMS, potenciar la red de laboratorios y asegurar que el personal de salud mantuviera su pericia clínica. Pero también es cierto –y lo resalta OPS- que  la eliminación de la enfermedad fue posible gracias a un entorno jurídico y social que defiende los derechos humanos y promueve la inclusión. “La legislación nacional garantiza igualdad en el acceso a la atención de salud, la protección social y los servicios para personas con discapacidad, asegurando que quienes se vean afectados por la lepra reciban atención sin estigma ni exclusión”, resalta OPS, y agrega: “El sistema de salud mixto, público–privado, con sólida regulación estatal, fortalece además el acceso equitativo, incluyendo a personas migrantes y otras poblaciones en situación de vulnerabilidad”.  

Si esto fuera un examen (y de alguna manera, aunque voluntario, lo es), ¿no creen que Chile se merece la mejor calificación?