Organiza: Sociedad Argentina de Medicina Antropológica
Sede: Asociación Médica Argentina, Av. Santa Fe 1171 (CABA)
Horario: 19 horas
Expositor: Dr. Rubén Storino
Coordinor: Dr. Francisco Maglio
Chagas como enfermedad social
Por Rubén Storino (*)
La problemática de la enfermedad de Chagas excede el marco bio-psico-social, dado que involucra factores de poder político y económico, por lo cual pasa a constituirse no sólo en una tradicional enfermedad de la pobreza, sino en un paradigma de los mecanismos de ocultamiento y exclusión como forma de exclusión social y laboral.
En esta realidad intervienen varios factores a saber: el Estado, los investigadores, los médicos, los portadores serológicos chagásicos, los enfermos chagásicos, la sociedad, los medios de comunicación y la industria farmacéutica. Todos contribuyen en alguna medida a mantener cierta indiferencia en solucionar definitivamente el problema. El marco dominante es el intento de cada sector por privilegiar sus propios conflictos de intereses, de manera tal que se excluye una tarea comunitaria conjunta en la que los saberes y poderes están al servicio de los indigentes, marginados y desposeídos sociales que sufren esta enfermedad.
El Estado ocupándose a través de sus funcionarios en minimizar el problema, los investigadores con su actitud de priorizar sus becas y subsidios, los médicos desinteresándose por una enfermedad que afecta a pacientes pobres, los portadores serológicos chagásicos ocultando su situación por sus experiencias de exclusión laboral, los enfermos chagásicos desprotegidos del sistema de seguridad social, la sociedad indiferente, los medios de comunicación ausentes, y la industria farmacéutica desertando de la investigación de nuevos fármacos por la escasa rentabilidad, forman el abanico del fracaso, constituyéndose en factores determinantes de la perpetuación de esta enfermedad.
La enfermedad de Chagas en el siglo XXI se encuentra condicionada por cuatro paradigmas que son: 1). parcelación del conocimiento, 2). enfermedad de la pobreza, 3). estigmatización y discriminación, y 4). enfermedad ocultada. Estos deben ser los ejes de análisis para comprender la complejidad del problema y salir de la unidimensionalización, reemplazándola por el abordaje holístico del conjunto de factores heterogéneos involucrados pero inseparablemente asociados.
La superación de la parcelación del conocimiento supone que los saberes sobre el Tripanosoma cruzi, triatominos, epidemiología, inmunología, laboratorio, clínica y terapéutica no solo se integren para conocer mejor la enfermedad sino que se interrelacionen para terminar con el ocultamiento de las realidades de esta endemia y para rechazar toda forma de discriminación y estigmatización que genera el Chagas. El desafío es que paralelamente a las acciones de control del vector y el estudio de la enfermedad se deberán llevar a cabo estrategias de desarrollo económico sustentable. Debe encararse una tarea conjunta, en la que las acciones se implementen en medidas concretas que fortalezcan el desarrollo y la participación de la comunidad, involucrando también a otras ciencias como la antropología, la sociología, la ecología, la psicología, la política y la economía, abarcando todos los niveles de prevención, enfocando la atención médica integral del paciente chagásico, implementando centros de estudio y control de la enfermedad de Chagas en todos sus aspectos, especialmente en la inserción laboral, modificando la situación de marginación y olvido que padecen millones de chagásicos víctimas de una enfermedad de la pobreza, agravada por su ocultamiento.
Por lo tanto, la lucha contra el Chagas deberá enmarcarse dentro de cuatro ideas “fuerza” como son: a). integralidad, b). simultaneidad, c). viabilidad y d), continuidad. Pero para que esto pueda ser posible, el proyecto integral tendrá que apoyarse en cuatro pilares fundamentales, como son I). la lucha contra el vector, II). el diagnóstico de laboratorio, III). la atención médica, y IV). la educación. Esto se logrará si los diferentes actores sociales involucrados junto a las unidades de trabajo se unen dentro de un marco estratégico ecosistémico donde la comunidad, los intelectuales y los políticos tengan como fin común mejorar la situación del Chagas.
(*) Doctor en Medicina. Profesor en Ciencias Médicas. Profesor Adjunto Cátedra de Salud Pública. Facultad de Ciencias Médicas. Universidad Nacional de La Plata, Argentina. Mail: r_storino@yahoo.com.ar.
Entrada libre y gratuita
Informes e Inscripción
www.sama.org.ar
