De acuerdo con una publicación científica reciente, la carga mundial de migraña, un tipo de cefalea que afecta mayormente a personas de entre 20 y 40 años, viene aumentando en las últimas cuatro décadas. Actualmente, afecta al 14,24 % de los habitantes del planeta, según se desprende del estudio.
Las proyecciones a futuro no resultan alentadoras: “el análisis predictivo sugiere que la prevalencia continuará aumentando hasta 2050, particularmente entre los hombres y los adolescentes”, anticipan sus autores.
Con el foco puesto en la prevención, desde el Hospital de Clínicas de la UBA José de San Martín advierten que cada vez más personas toman la iniciativa de automedicarse para aliviar molestias, incluyendo dolores de cabeza. Pero “el abuso de medicamentos puede, irónicamente, causar más dolores de cabeza”, aseguró el doctor Daniel Gestro, de la División Neurología del hospital. Y agregó que a este fenómeno se lo denomina "cefalea por abuso de analgésicos”, y que dificulta mucho el tratamiento de la migraña.
Dentro de las principales causas de dolor, el especialista señala “cuestiones muy variadas, que van desde cambios bruscos de temperatura (calor intenso), presión barométrica o altitud, hasta estímulos sensoriales intensos (luces brillantes, ruidos fuertes, aromas intensos: perfumes, sahumerios, solventes, etc.)”.
Ahora bien, el riesgo de cefalea por abuso de analgésicos aumenta cuando la persona toma medicamentos de venta libre como paracetamol o ibuprofeno por más de 15 días al mes, o aquellos específicos para la migraña (como la ergotamina y triptanes) durante más de 10 días al mes, por fuera de la indicación de un especialista, como explican desde el nosocomio.
“Es importante anotar en un almanaque los días que duele la cabeza y la cantidad de analgésicos que toma. Si son más de seis al mes, se recomienda consultar. Un tratamiento efectivo se basa en lograr que el consumo de analgésicos disminuya a un nivel adecuado para el dolor de base y en utilizar ciertos medicamentos que actúan como moduladores de dolor y ayudan a que este ceda en forma progresiva”, completó el especialista.
Actualmente existen tratamientos que actúan directamente sobre el CGRP (una proteína clave en el desarrollo de la migraña) o sus receptores. Se utilizan nuevos fármacos como los anticuerpos monoclonales, medicamentos inyectables que se administran para prevenir las crisis, y los gepantes, que se administran por vía oral. Ambos deben ser indicados por el profesional actuante.
Si bien como medida preventiva del dolor se recomienda comer saludablemente, a intervalos parejos, hacer una actividad física aeróbica diaria y dentro de la misma franja horaria, los especialistas indican que los médicos deben estar atentos a pacientes que presentan las siguientes características del dolor:
• Es repentino y grave.
• Afecta siempre un mismo lado de la cabeza.
• Se localiza en un ojo o está precedido por trastornos visuales.
• Se acompaña de sensación de hormigueos en alguna parte del cuerpo o dificultades en el habla.
• Se asocia con confusión o desmayos.
• Empeora en frecuencia o duración a lo largo del tiempo.
• Interfiere en la actividad diaria.