Noticias médicas

Publicado el 7 de diciembre de 2005

Un síntoma frecuente

Casi un cuarto de la población argentina padece acidez

Se trata de uno de los síntomas más comunes del reflujo gastroesofágico que, cuando es frecuente, ocasiona a largo plazo serias complicaciones de salud, reveló hoy un informe de la Fundación Argentina de Motilidad Gastrointestinal (FAMGI).

El estudio realizado por profesionales de los hospitales Posadas e Italiano que integran la FAMGI reveló que el 23 por ciento de los argentinos mayores de 18 años manifestó en un cuestionario de salud que sufre estados de acidez al menos una vez por semana.

La investigación abarcó 17 áreas poblacionales representativas de la Argentina y para su realización, se utilizó un modelo de cuestionario que se emplea en Estados Unidos para indagar sobre los hábitos alimenticios y la calidad de vida de las personas.

Jorge Olmos, médico a cargo del sector de Motilidad del Hospital Italiano, precisó que de mil cuestionarios con validez científica se contestaron correctamente 839, los cuales arrojaron como resultado que "el 23 por ciento sufre frecuentes estados de acidez".

La acidez es el síntoma más común del reflujo gastroesofágico, que es el retorno frecuente o regular de los jugos del estómago hacia el esófago.

El reflujo de ácido al esófago ocurre cuando el esfinter esofágico inferior, que está localizado al final del esófago y se abre durante la ingesta, no se cierra adecuadamente y permite que los jugos gástricos vayan al esófago.

Cuando el reflujo ocurre en forma regular se presenta un estado crónico, que se denomina enfermedad por reflujo gastroesofágico.

Olmos agregó que la acidez "recibe a veces el nombre de indigestión ácida" y señaló que "por lo general, se presenta después de las comidas".

Pero destacó que ese no es el único síntoma de reflujo porque también puede presentar "dificultad para tragar, sensación de que se pega la comida a la garganta, quemazón en el pecho, dolor de garganta persistente y hasta tos crónica".

El médico alertó que el reflujo ácido cuando "no se trata adecuadamente puede ocasionar esofagitis", que es una inflamación del esófago que puede producir sangrado esofágico.

Acotó que también puede provocar un "estrechamiento del esófago inferior, que interfiere con la capacidad de ingerir alimentos".

Olmos sostuvo que a la hora de recetar un tratamiento "muchos pacientes que llegan a la consulta médica confiesan haberse automedicado" lo que, a veces, provoca más complicaciones clínicas.

El informe de la FAMGI señaló que el tratamiento para el reflujo gastroesofágico puede ser encarado desde varias ópticas, según la gravedad cuadro clínico, ya sea a través de medicamentos antiácidos, o con protectores de la mucosa que previenen el reflujo ácido, con cambios en los hábitos alimenticios o con cirugías que ajustan el esfinter resfágico interior.

Entre los cambios de estilo de vida para los pacientes con acidez, los especialistas recomeniendan dejar pasar tres horas después de comer antes de acostarse, elevar la cabeza de la cama a una altura de 20 centímetros y no tener sobrepeso.

Tampoco, es conveniente fumar, hay que evitar comer porciones grandes, chocolates, fritos, salsa de tomate, condimentos picantes y tomar alcohol, café, bebidas con gas y jugos de cítricos.

La FAMGI inició una campaña de información y tratamiento del reflujo gastroesofágico y los interesados pueden comunicarse de 13 a 18 horas al 4328-4666 o consultar la página web www.famgi.org.ar.