Casi once millones de argentinos sufren de enfermedades respiratorias crónicas. Se trata de las patologías más comunes que afectan la nariz, los bronquios y los pulmones y que a menudo no son bien diagnosticadas. La rinitis, que afecta a 5.320.000 personas; el asma, a 2.660.000; y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), a 3 millones. Las cifras son estimaciones de las sociedades médicas que se ocupan de cada enfermedad.
En el país y en el mundo, los expertos piden que estos males sean considerados una cuestión de salud pública. A nivel mundial, casi 400 millones de personas padecen estas enfermedades, que el año pasado causaron 4 millones de muertes. Y se estima que esta cifra aumentará un 30% durante los próximos 10 años.
Para controlar y prevenir estas patologías, ayer la Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció en Buenos Aires el lanzamiento, para los países de Latinoamérica, de la Alianza Global contra las enfermedades respiratorias crónicas, GARD, por sus siglas en inglés. "Un mundo en donde todas las personas puedan respirar libremente: libertad para respirar para todos", es el lema de esta cruzada internacional.
La iniciativa nuclea a 54 sociedades científicas en neumonología y alergia, y también a numerosas ONGs y asociaciones de pacientes con problemas respiratorios. En marzo, la alianza fue lanzada en Beijing, China. La meta global que se busca es disminuir un 2%, por año, la tasa de muertes por enfermedades respiratorias crónicas, durante los próximos 10 años. El jefe de la Unidad de Enfermedades Respiratorias Crónicas y de Artritis de la OMS, Nikolai Khaltaev, aseguró ayer en la conferencia que "36 millones de personas pueden ser salvadas" y agregó que "actualmente existe el conocimiento científico para lograrlo".
"Por el momento, ninguna de estas tres enfermedades tienen cura; son tratables, como sucede con la diabetes o la hipertensión arterial", explicó el jefe del Departamento de Medicina Respiratoria del Hospital de Clínicas, Juan Antonio Mazzei.
La rinitis es una inflamación de la mucosa que recubre las fosas nasales. Y el asma es un desorden, también inflamatorio, de las vías respiratorias, que afecta a chicos y adultos de todas las edades. "Las dos enfermedades tienen una fuerte base alérgica, causada principalmente por lo que se denominan 'las cuatro P': polen, polvo, pelos (sobre todo de animales) y plumas (de aves)", detalló Mazzei.
En tanto, la EPOC es una patología de adultos que se caracteriza por la limitación crónica del pasaje del aire —que puede llegar a la disnea (la falta de aire)—, tos y mayor producción de moco o flema. En el 95% de los casos, la causa es el consumo prolongado de cigarrillos: produce una destrucción e inflamación pulmonar que limita la circulación del aire en los pulmones. "Los factores de riesgo para EPOC en América latina incluyen, además del humo del tabaco, los combustibles derivados de la biomasa, y agentes ocupacionales.
En el país la sufren 3 millones de personas, en sus distintos niveles: leve, moderada y severa. Y, de acuerdo con estadísticas del Hospital de Clínicas, el 12% de los pacientes más afectados insume el 80% de los recursos en salud para combatir la enfermedad.
A esto se suma que la EPOC es una enfermedad "sub-diagnosticada", es decir que las personas que la padecen no son tratadas adecuadamente.
Ahora, la Alianza Global impulsada por la OMS quiere poner en marcha un sistema integral para combatir las enfermedades respiratorias crónicas, especialmente en los países pobres.
Entre sus objetivos principales se destacan estas acciones:
· Desarrollar una estrategia de identificación estándar para la obtención de datos sobre los factores de riesgo que inciden en estas enfermedades.
· Impulsar en cada país políticas de promoción de la salud y prevención de las enfermedades, fundamentalmente el control del consumo de tabaco.
· Establecer recomendaciones para obtener diagnósticos precoces y tratamientos apropiados.
· Adaptar cada recomendación a las prioridades sanitarias propias de cada país y su sistema de salud pública.
· Además, el programa de la Alianza Global busca mejorar la coordinación existente entre programas gubernamentales y no gubernamentales.
La función de los padres
Oscar Angel Spinelli
Una encuesta de cuatro entidades pediátricas de España reveló que el 20% de la población desconoce los síntomas del asma y que el 80% de los chicos asmáticos convive con alergenos. En cierta medida estos datos pueden relacionarse con una preocupante tendencia que se observa en nuestro país: muchos padres recién acuden al médico cuando sus hijos ya están en plena crisis asmática. Esto dificulta la recuperación del chico y eleva los riesgos de episodios incontrolables. Los médicos son bastante claros al respecto. Aconsejan a los padres responder rápidamente ante el primer indicio de que los bronquios "se están cerrando", procurar una rápida atención profesional y proveer al chico de medicación.
Congreso del Clínicas
La enfermedad pulmonar obstructiva crónica es uno de los temas centrales del 11º Congreso Internacional de Medicina Interna del Hospital de Clínicas. Se realizará entre el 22 y el 25 de agosto en el Sheraton de Buenos Aires.
Asmáticos: revelan por qué un resfrío produce ataques
Científicos británicos descubrieron por qué razón la gente con asma sufre graves ataques cada vez que se resfría. Es que sus pulmones no producen una cantidad suficiente de proteínas antivirales, necesarias para combatir la infección. Se espera que este hallazgo lleve a la aparición de una nueva generación de tratamientos, capaces de impedir los ataques de asma más graves.
En Gran Bretaña, una de cada doce personas sufren de asma y alrededor de 1.500 mueren todos los años por este mal. Las causas más comunes de los ataques de asma graves son los virus del resfrío. El 60% de los adultos y el 80% de los niños que son hospitalizados por un ataque sufren de alguna infección viral.
"Cuando una persona normal se contagia un virus común del resfrío, se resfría y tiene un poco de tos pero nada más pasa en sus pulmones, mientras que un asmático puede terminar en el hospital", explicó Sebastian Johnston, del Imperial College London, que fue quien lideró esta investigación.
La diferencia puede explicarse a través de una familia recientemente identificada de interferonas, proteínas que son producidas en los pulmones por el sistema inmunológico. "Las interferonas nos protegen de forma directa de las infecciones. Pero en la gente con asma son insuficientes", explicó el profesor Johnston. Sus resultados, que muestran que los asmáticos fabrican una cantidad inferior de interferonas, en comparación con el resto de la gente, fueron publicados en "Nature Medicine".
Si se lograran aumentar los niveles de interferonas en los pulmones de los asmáticos, ello les impediría sufrir ataques más graves, algo que no logran los tratamientos actuales para el asma.
Murió un hombre por hantavirus
Un hombre de 47 años que vivía en el barrio porteño de Versalles murió el lunes por hantavirus, una enfermedad producida por un virus que infecta a ratones silvestres. El paciente habría realizado trabajos de limpieza en un depósito y había vivido en una vivienda precaria del Gran Buenos Aires, que forma parte de la regiones endémicas de la Argentina.
Según explicó a Clarín, el jefe de epidemiología del Ministerio de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, Raúl Forlenza, "por el momento no hemos hallado que el virus se encuentre en ratones de nuestra ciudad. Estimamos que el contagio no ocurrió aquí, sino en el Gran Buenos Aires".
La infección provoca la muerte a la mitad de los afectados. Fue descripta por primera vez en 1993. Las personas la contraen generalmente al inhalar los excrementos de roedores infectados. O el virus puede entrar por la vía conjuntival (al tocarse los ojos con manos sucias) o por mordedura de ratones.
En la Argentina, se identifican como regiones endémicas del hantavirus a las provincias de Salta, Jujuy, Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos, Neuquén, Río Negro y Chubut. Desde 1992 hasta el año pasado, se confirmaron 714 casos de hantavirus en el país, según el Ministerio de Salud y Ambiente. En Capital Federal, se atendieron 9 casos de residentes con hantavirus desde 1996 y 21 casos de personas con la infección que provenían de otras ciudades.
El hombre que murió el lunes había hecho una consulta por algo que parecía una gripe a principios de agosto en el hospital Vélez Sarsfield. Pero los estudios del centro de referencia del Instituto Malbrán detectaron finalmente el hantavirus.