Artículos

/ Publicado el 15 de junio de 2026

Salud metabólica femenina

Características del sueño y riesgo de diabetes a largo plazo en mujeres con diabetes gestacional

Un estudio prospectivo identificó patrones de sueño vinculados con un mayor riesgo cardiometabólico en mujeres con antecedentes de hiperglucemia durante el embarazo.

Autor/a: Xin Yin, Wei Bao, Sylvia H. Ley, Jiaxi Yang, Sherri Babaeian Cuffe, Guoqi Yu, Jorge E. Chavarro, Peipei Liu, Juan Helen Zhou, Deirdre K. Tobias, Frank B. Hu, Cuilin Zhang

Fuente: JAMA Network Open. 2025;8(3): e250142. Sleep Characteristics and Long-Term Risk of Type 2 Diabetes Among Women With Gestational Diabetes

Introducción

La salud del sueño se ha convertido en un problema crítico de salud pública a nivel mundial. La evidencia acumulada sugiere una correlación positiva entre los ronquidos frecuentes y la reducción de la duración del sueño y el mayor riesgo de diabetes tipo 2 (DT2) en la población general. Además, la mala calidad del sueño y la alteración circadiana se asocian con un aumento de los niveles de glucemia postprandial, un aumento de los niveles de hemoglobina glicosilada (HbA1c) y resistencia a la insulina.

La diabetes gestacional (DG) es una de las complicaciones más comunes del embarazo. Las mujeres con diagnóstico de DG tienen casi 10 veces más probabilidades de desarrollar DT2 en etapas posteriores de la vida. Por lo tanto, es fundamental identificar los factores modificables del estilo de vida relacionados con la progresión de DG a DT2. La asociación entre las características del sueño y el riesgo a largo plazo de DT2 y la salud metabólica de la glucosa en estas mujeres de alto riesgo sigue sin estar clara.

Este estudio tuvo como objetivo examinar las asociaciones entre la duración del sueño, la frecuencia de los ronquidos y la somnolencia diurna con el riesgo de DT2 en mujeres con antecedentes de DG. Además, se investigó si estos factores relacionados con el sueño se asocian con biomarcadores del metabolismo de la glucosa, como la HbA1c, la insulina y el péptido C, en esta población de alto riesgo. 

Métodos

La población de este estudio de cohorte estuvo compuesta por mujeres con antecedentes de DG en el Estudio de Salud de Enfermeras II (NHSII), que forma parte del Estudio de Diabetes y Salud de la Mujer (DWH). El estudio DWH tiene como objetivo identificar los determinantes de la progresión de la DG a la DT2. El NHSII es un estudio de cohorte prospectivo en curso que inicialmente reclutó a 116.429 enfermeras tituladas de entre 24 y 44 años.

En este estudio, incluyeron a mujeres que reportaron antecedentes de DG y respondieron preguntas sobre las características del sueño en el cuestionario NHSII 2001, que sirvió como punto de referencia para el seguimiento. Al inicio del estudio, se excluyeron del análisis a las mujeres que: (1) tenían antecedentes de diabetes tipo 1, embarazos múltiples o fechas de nacimiento no registradas; (2) tenían antecedentes de DT2 o enfermedad cardiovascular o cáncer antes de 2001; (3) fueron diagnosticadas con DT2 antes de la DG; (4) carecían de datos sobre factores relacionados con el sueño; o (5) no reportaron antecedentes de DG. Estas mujeres fueron seguidas cada dos años. Dado que la mayoría de las participantes eran blancas, la raza y la etnia se clasificaron como blancas y otras.

Resultados

En una cohorte de 2891 mujeres con antecedentes de diabetes gestacional, se registraron 563 casos incidentes de diabetes tipo 2 (DT2) durante más de 42.000 personas-año de seguimiento. Al inicio del estudio, los ronquidos frecuentes, la corta duración del sueño y la somnolencia diurna se asociaron con perfiles menos favorables de salud, incluidos mayor índice de masa corporal, menor actividad física, peor calidad de la dieta, mayor prevalencia de depresión y enfermedades respiratorias, así como una mayor frecuencia de trabajo nocturno.

Los ronquidos habituales y una duración del sueño de 6 horas o menos por noche se asociaron de manera independiente con un mayor riesgo de desarrollar DT2. Estas asociaciones persistieron incluso después de ajustar por múltiples factores de confusión, incluido el IMC basal. En cambio, dormir 9 horas o más por noche no se relacionó con un aumento significativo del riesgo. La somnolencia diurna mostró una asociación inicial con la incidencia de DT2, aunque esta desapareció tras realizar ajustes estadísticos adicionales.

El riesgo más elevado se observó en las mujeres que combinaban sueño insuficiente con ronquidos frecuentes. Además, en un subgrupo con evaluación de biomarcadores metabólicos, los ronquidos se asociaron con niveles más altos de hemoglobina glucosilada (HbA1c), insulina y péptido C, lo que sugiere una posible relación entre los trastornos respiratorios del sueño y el deterioro del metabolismo de la glucosa. Los análisis de sensibilidad confirmaron la solidez de los resultados.

Discusión

En esta cohorte prospectiva con una mediana de seguimiento de 17,3 años, una duración corta del sueño (≤6 horas diarias) y los ronquidos habituales u ocasionales se asociaron con un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 (DT2) en mujeres con antecedentes de diabetes gestacional (DG). Además, una mayor frecuencia de ronquidos se relacionó con un perfil metabólico menos favorable, incluso entre mujeres que aún no habían desarrollado DT2.

Las mujeres con antecedentes de DG constituyen una población de alto riesgo, ya que entre el 35% y el 60% desarrollan DT2 en los diez años posteriores al embarazo. En este contexto, el estudio mostró que dormir entre 7 y 8 horas por noche se asoció con el menor riesgo de DT2, en concordancia con hallazgos previos en la población general. Aunque los mecanismos no están completamente esclarecidos, la restricción del sueño podría favorecer alteraciones del metabolismo de la glucosa a través de cambios hormonales y de la activación del sistema nervioso simpático.

Los resultados también identificaron a los ronquidos como un posible marcador de riesgo metabólico. Este hallazgo resulta relevante porque el ronquido habitual es una manifestación frecuente de la apnea obstructiva del sueño, un trastorno vinculado con resistencia a la insulina y alteraciones del metabolismo glucídico. Los análisis de biomarcadores respaldaron esta hipótesis, al demostrar asociaciones entre una mayor frecuencia de ronquidos y niveles más elevados de HbA1c, insulina y péptido C.

Entre las fortalezas del estudio se destacan su diseño prospectivo, el gran tamaño muestral, el prolongado seguimiento y la evaluación de biomarcadores metabólicos. Sin embargo, las características del sueño fueron autoinformadas y algunas variables, como los ronquidos y la somnolencia diurna, se registraron solo al inicio del seguimiento. Además, la población estuvo compuesta mayoritariamente por mujeres blancas estadounidenses, lo que podría limitar la generalización de los resultados a otros grupos poblacionales.

Conclusiones

Los autores observaron que las duraciones cortas del sueño (≤6 horas diarias) y los ronquidos frecuentes (regulares y ocasionales) se asociaron con un mayor riesgo de DT2 en mujeres con antecedentes de DG. Además, la frecuencia de los ronquidos también se asoció con un perfil metabólico desfavorable. Estos hallazgos subrayan la importancia de la salud del sueño, especialmente en esta población de alto riesgo. Las estrategias de prevención de la progresión de la DG a la DT2 deben incorporar la salud del sueño, haciendo hincapié en la monitorización de la duración del sueño y los ronquidos.

Crea una cuentao iniciar sesión para continuar con la lectura