El tratamiento de la hipertensión es una de las responsabilidades clínicas más comunes a las que se enfrentan los médicos norteamericanos; sin embargo, en la actualidad, sólo un cuarto de los pacientes que padecen de hipertensión tiene su tensión arterial adecuadamente controlada.
Un grupo de investigadores norteamericanos ha realizado un estudio para analizar los datos del Tercer Estudio Nacional de Exámenes de Nutrición y Salud, para evaluar la influencia que tiene el acceso al cuidado de la salud y el uso del mismo en el control de la hipertensión. Se definió la hipertensión como una presión arterial de por lo menos 140/90 mm Hg o el uso de medicación antihipertensiva.
La muestra del estudio consistió en un total de 16.095 adultos que tenían al menos 25 años de edad y en quienes los valores presión arterial eran conocidos. Los investigadores estimaron que el 27% de la población tenía hipertensión, pero sólo el 23% de los mismos estaban tomando medicaciones que controlaron su condición. Entre los sujetos con hipertensión no tratada o no controlada, el patrón fue una elevación en la presión arterial sistólica con una presión diastólica menor de 90 mm Hg. La gran mayoría de estos pacientes tenía seguro de salud.
Los predictores independientes de la falta de conocimiento de la hipertensión fueron una edad de por lo menos 65 años, sexo masculino, raza negra no hispana y ausencia de visitas a un médico dentro de los 12 meses anteriores al estudio. Las mismas variables, excepto la raza negra no hispana, estuvieron independientemente asociados con un control pobre de la hipertensión en aquellos que conocían su condición. Una edad de al menos 65 años respondió a la mayor proporción del riesgo atribuible a la falta de conocimiento de la hipertensión y la falta de control de la misma, en aquéllos que eran conscientes de su condición.
La mayoría de los casos de hipertensión no controlada en los Estados Unidos se observa en pacientes adultos mayores con hipertensión sistólica leve, la mayoría de los cuales tiene acceso al cuidado de la salud y un contacto relativamente frecuente con profesionales médicos.