"Invertir en conocimientos produce siempre los mejores intereses"
Benjamín Franklin (1706-1790)
Filósofo, físico, inventor, publicista y político estadounidense.
La relación directa entre la hora disponible para el tratamiento definitivo y la sobrevida de los pacientes traumatizados, fue descripta por el Dr. Robert Adams Cowley, perteneciente a la Unidad de Trauma y Shock de Baltimore, Maryland(1). Desde ese entonces, sabemos que los pacientes gravemente lesionados deberán acceder a un Centro de Trauma dentro de los valiosos minutos en que se consume la "hora de oro" (1-2).
Reducir la evaluación y la resucitación a los pasos más críticos y eficientes, requerirá un entrenamiento especializado (1-2) .Es por eso que la normatización de la atención inicial tiene como objeto principal servir como herramienta para resolver en forma rápida y efectiva, la mayor cantidad de situaciones que comprometan la vida y anticiparse a la aparición de la patología oculta, potencialmente letal (3-4-5-6-7-8-9).
Interpretar entonces, que la capacitación es sustancial, será el primer paso para comenzar a trabajar en la formación de los profesionales intervinientes en esta tarea. Los errores en trauma ocurren en todos los centros especializados y durante todas las etapas de atención. Hace más de 20 años, James W. Davis (10-11) observó detalladamente los eventos adversos (daños causados por el manejo médico) y recomendó el uso de guías (algoritmos) de diagnóstico y tratamiento, convirtiéndose en uno de los precursores indiscutidos de esta modalidad de trabajo en trauma.
A partir de entonces, hay consenso en que la posibilidad de trabajar con normas, nos dará como resultado obtener una mayor eficiencia y permitirá comparar resultados. Las normas no son más que las expresiones operativas de las leyes y constituyen el pilar fundamental de la eficiencia (eficacia-costos) en medicina, resultando hoy más que nunca, imprescindibles a los efectos técnicos y médico legales (12).
En tal sentido, la gran cantidad de reclamos judiciales que generan los eventos traumáticos, serán más fácilmente soslayables si la tarea de los profesionales del equipo de salud, es desarrollada dentro del aval que ofrece la protocolización y secuencialización de las conductas realizadas. La normatización de la atención inicial no es la Panacea, pero como dijimos anteriormente, tiene como objetivo ser una herramienta de trabajo que permita resolver la mayoría de las situaciones que se presenten, sin alejarse de lo que se considera la mejor práctica.
Para ello es fundamental que el equipo acepte la filosofía descripta y tenga entrenamiento en la atención INTEGRAL del traumatizado, certificándose no solo en los diversos cursos paralelos que normatizan el manejo inicial sino también en aquellos que longitudinalmente contemplan la totalidad del universo de los eventos traumáticos (3) como las residencias (especies de fellow ship) en trauma y emergentología.
* El Dr. Fiorentino es médico especialista en Trauma.