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/ Publicado el 28 de octubre de 2003

Diagnosticarlo antes es diagnosticarlo mejor

Cáncer de Próstata

El pasado 30 de septiembre, los médicos urólogos de nuestro país, en el marco del Congreso Argentino de Urología elaboraron un consenso sobre pautas diagnósticas y terapéuticas del Cáncer de Próstata.

Autor/a: Dr. Adrián Pablo Huñis

Por definición la palabra "consenso", de acuerdo al Diccionario General de la Lengua Española Vox Spes Editorial SL, 2002, dice:

Consenso: "Acuerdo conseguido por diferentes grupos políticos".

Si trasladamos esta definición a consenso médico, hubiera sido razonable tratar de consensuar estas pautas entre diferentes grupos de especialistas relacionados con el Cáncer de Próstata, enfermedad que en nuestro país es el tumor que más hombres mata después del Cáncer de Pulmón. Creo no equivocarme al afirmar que ningún Oncólogo médico, Radioterapeuta, Patólogo u otro especialista  No Urólogo participó de dicha reunión, de forma tal que el llamado "consenso" no fue tal. Los tumores que más prevalencia tienen en medicina son motivo de importantes reuniones de consenso en distintos países y es así que tenemos consensos en cáncer de mama, de pulmón, de colon y recto y también de cáncer de próstata con destacados especialistas e investigadores de diferentes áreas de la oncología tales como la epidemiología, la genética y la investigación básica.

En los consensos de Cáncer de Mama en los EE. UU. incluso, se invitan a pacientes curados, en tratamiento o recién diagnosticados. Las conclusiones de dichas reuniones de 2 ó 3 días de duración, marcan tendencias en lo que respecta al diagnóstico y tratamiento del tema en cuestión, pero de ninguna forma son de carácter dogmático. Sigue prevaleciendo el buen juicio del médico en cuanto a la conducta a tomar con su paciente, dentro de pautas perfectamente establecidas y aceptadas por la bibliografía y por el paso del tiempo. No obstante estas observaciones formales, es positivo que sociedades científicas del prestigio de la Sociedad Argentina de Urología inicien este camino, esperando que en un futuro próximo podamos consensuar (en el real significado del término) todos los especialistas involucrados en el cuidado de estos pacientes.

Para  los hombres de nuestro país, sobre todo los mayores de 50 años es bueno que sigan algunas recomendaciones en referencia al diagnóstico temprano del Cáncer de Próstata.  En Oncología la probabilidad de curar es inversamente proporcional al tamaño del tumor, a mayor tamaño tumoral, menor chance de cura, por lo cual surge de inmediato que cualquier método que pueda anticipar la presencia de la enfermedad (prevención secundaria) será de gran utilidad para diagnosticar lesiones pequeñas con grandes posibilidades de curación, ya que mientras no sepamos como hacer para evitar el desarrollo del cáncer (prevención primaria) lo adecuado es tratar lesiones lo más precozmente posibles, esto es lo que se conoce como "Diagnóstico precoz".

En Cáncer de Próstata el médico tiene 3 aliados para hacer este "Diagnóstico precoz", estos son el tacto rectal, la determinación del Antígeno Prostático Específico (PSA) y la ecografía prostática. Con respecto al Antígeno Prostático Específico, el Dr E. David Crawford, de la Universidad de Colorado concluyó el año pasado en su presentación en el principal foro de discusión y presentación de trabajos de Oncología (ASCO 2002) que el test de screening anual  del PSA podría no ser necesario en muchos hombres y que ello representaría un ahorro de más de mil millones de dólares anuales. La gran mayoría de los hombres que inicialmente presentan valores muy bajos de PSA no necesitan preocuparse por la posibilidad de que los mismos se disparen en el siguiente año concluye el estudio de Crawford contrariando las habituales recomendaciones que indican que los hombres mayores de 50 años deben realizárselos habitualmente.
 
Los investigadores en este estudio analizaron los datos provenientes de los registros de screening del PLCO (próstata, -lung- pulmón, colorectal y ovario) del Instituto Nacional del Cáncer de los EE. UU.. Analizaron los resultados de 27.863 hombres con edades comprendidas entre 55 y 74 años en quienes 90% tenían niveles de PSA que fueron considerados normales (menos de 4ng/ml). Usaron modelos estadísticos  para predecir cual es el nivel de antígeno prostático que puede cambiar en el curso de los siguientes 5 años. Determinaron que el 98,6% de los que tenían niveles extremadamente bajos (menos de 1ng/ml) mantuvieron valores normales en los siguientes 5 años. Por otra parte el 98,6% de los que presentaron niveles bajos (1-2ng/ml), también tuvieron niveles normales a lo largo del siguiente año.
 
Estos valores les llevaron a afirmar que si se realizaran estudios cada cinco años a todos los hombres sometidos a screening con valores por debajo de 1ng/ml,  y cada dos años a aquellos con valores menores a 2ng/ml, los costos y el numero de estudios descendería en un 55%. Las recomendaciones de estos investigadores, es mantener la vigilancia anual para aquellos que presentan valores de entre 2 a 4 ng/ml., especialmente entre los que presentan de 3 a 4 ng/ml. dado que el 24% continuará con valores altos en los 2 años siguientes y el 83% dentro de los 4 años siguientes. Ni el tacto rectal, ni el PSA ni la ecografía prostática en forma aislada servirá para confirmar o descartar el tumor, pero el buen juicio del médico interpretando los valores de estos "3 aliados" hará sospechar la presencia del cáncer para lo cual es imprescindible la confirmación con una biopsia.

Una vez hecho el diagnóstico de certeza se determinará la extensión de la enfermedad, a menor extensión mejor pronóstico y sobrevida. En las etapas iniciales, tanto la cirugía como la radioterapia, ofrecen altas tasas de curación y a "contrapelo" de lo que muchos creen, incluso médicos, es preferible conservar la vida antes que morir por el cáncer pero sin disfunción eréctil y/o incontinencia urinaria, efectos indeseables que felizmente y gracias a las modernas técnicas quirúrgicas y radiantes son cada vez menos frecuentes. En las etapas más avanzadas de la enfermedad, merced a los modernos tratamientos médicos (hormonoterapia, quimioterapia y antiangiogénicos) largas sobrevidas, medidas en años, se logran con una buena calidad de vida, dignas de ser vividas.

También en desacuerdo con algunas posturas, que afirman que la estrategia más recomendable sería "una actitud prudente", quiero recordar que lo aquí expuesto es un enfoque estándar del diagnóstico y tratamiento del Cáncer de Próstata y finalizo parafraseando a un eminente Oncólogo del Instituto Nacional del Cáncer de Canadá, el Dr. William Hryniuk, que dijo:

 "….El mayor efecto tóxico de un tratamiento es la muerte por tratamiento insuficiente".

Dr. Adrián Pablo Huñis
Centro Oncológico Buenos Aires
Docente Adscripto de Medicina Interna (UBA)
Profesor Asociado de Oncología (Universidad Maimónides)