Noticias médicas
Publicado el 19 de junio de 2006
Cáncer de mama, expresión de genes y metástasis
Nuevas investigaciones
El objetivo del proyecto europeo MetaBre es detectar la expresión diferencial de genes y de proteínas en las diferentes metástasis del cáncer de mama para poder desarrollar dianas terapéuticas específicas.
El cáncer de mama es uno de los que tienen mejor pronóstico, sobre todo cuando se detecta y trata en sus estadios iniciales. Sin ir más lejos, la supervivencia relativa a los cinco años de los pacientes tratados en los tres centros que componen el Instituto Catalán de Oncología supera el 85%.
Sin embargo, es un cáncer muy propenso a la metástasis y puede causar tumores secundarios en hueso, hígado, pulmón y cerebro, lo que complica su abordaje e incrementa la morbilidad y mortalidad.
"La patología es radicalmente diferente si la metástasis se manifiesta en el pulmón, o lo hace en el cerebro o el hueso, por lo que requiere un abordaje distinto", ha explicado la Dra. Àngels Sierra, del Grupo de Investigación para el Estudio de la Patogénesis de la Metástasis del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL).
. Dicho equipo forma parte del proyecto europeo MetaBre, integrado por doce grupos de ocho países que estudian los mecanismos moleculares de crecimiento organoespecífico de las metástasis en neoplasias mamarias, y que ha celebrado su reunión semestral en Barcelona.
Actualmente las diferentes metástasis de mama se tratan de manera similar, porque no se conocen bien sus diferencias. El reto es descifrar los mecanismos particulares subyacentes en cada entidad metastásica para identificar dianas terapéuticas concretas que permitan el desarrollo de fármacos más eficaces.
Los expertos del MetaBre ya han obtenido un perfil de genes organoespecíficos de las metástasis de hueso, cerebro, pulmón e hígado. "Conocemos los genes que se sobreexpresan o silencian, lo que es el primer paso para atacar el cáncer", han indicado.
Otra línea de trabajo es obtener el mismo mapa pero de las proteínas, porque que un gen se sobreexprese no implica que se traduzca luego en una mayor proporción de proteínas. Además, puede haber muchas modificaciones presentes en las proteínas que no se perciban en los genes. Las proteínas están más cerca de la función que los genes. Conocer el mapa de sus diferencias ofrece un panorama más ajustado de las alteraciones que provoca la metástasis.
Publicado el 19 de junio de 2006
Oncología
Cáncer de mama, expresión de genes y metástasis
Nuevas investigaciones
El cáncer de mama es uno de los que tienen mejor pronóstico, sobre todo cuando se detecta y trata en sus estadios iniciales. Sin ir más lejos, la supervivencia relativa a los cinco años de los pacientes tratados en los tres centros que componen el Instituto Catalán de Oncología supera el 85%.
Sin embargo, es un cáncer muy propenso a la metástasis y puede causar tumores secundarios en hueso, hígado, pulmón y cerebro, lo que complica su abordaje e incrementa la morbilidad y mortalidad.
"La patología es radicalmente diferente si la metástasis se manifiesta en el pulmón, o lo hace en el cerebro o el hueso, por lo que requiere un abordaje distinto", ha explicado la Dra. Àngels Sierra, del Grupo de Investigación para el Estudio de la Patogénesis de la Metástasis del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL).
. Dicho equipo forma parte del proyecto europeo MetaBre, integrado por doce grupos de ocho países que estudian los mecanismos moleculares de crecimiento organoespecífico de las metástasis en neoplasias mamarias, y que ha celebrado su reunión semestral en Barcelona.
Actualmente las diferentes metástasis de mama se tratan de manera similar, porque no se conocen bien sus diferencias. El reto es descifrar los mecanismos particulares subyacentes en cada entidad metastásica para identificar dianas terapéuticas concretas que permitan el desarrollo de fármacos más eficaces.
Los expertos del MetaBre ya han obtenido un perfil de genes organoespecíficos de las metástasis de hueso, cerebro, pulmón e hígado. "Conocemos los genes que se sobreexpresan o silencian, lo que es el primer paso para atacar el cáncer", han indicado.
Otra línea de trabajo es obtener el mismo mapa pero de las proteínas, porque que un gen se sobreexprese no implica que se traduzca luego en una mayor proporción de proteínas. Además, puede haber muchas modificaciones presentes en las proteínas que no se perciban en los genes. Las proteínas están más cerca de la función que los genes. Conocer el mapa de sus diferencias ofrece un panorama más ajustado de las alteraciones que provoca la metástasis.