Una fila de dos cuadras surgió ayer a partir del mediodía en la manzana de la Torre CN, el símbolo de Toronto, Canadá. Eran extranjeros, sí, y parecían turistas también: algunos vestían túnicas de colores y otros, chombas y pantalones pinzados claros. Pero ninguno quería entrar a la atracción turística. Tranquilos esperaban ingresar al Centro de Convenciones, la sede de la Conferencia Internacional sobre Sida 2006: la reunión más grande que se llevará adelante sobre la epidemia que hoy golpea como ninguna.
La reunión —que comenzó como un encuentro médico, en su actual edición, la número XVI— promete ser un hito para las personas comprometidas en la lucha contra el HIV/Sida. Habrá especialistas, científicos, médicos, activistas, enfermos, portadores y también políticos y autoridades. Hoy, la sesión de apertura oficial tendrá a dos figuras destacadas: Bill Gates y su esposa, Melinda. Ellos serán parte de los oradores del encuentro y representantes de los millonarios cuyas fundaciones ayudan a luchar contra la enfermedad. Pero habrá más "estrellas". El lunes, el actor Richard Gere y el ex presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, debatirán sobre la importancia del liderazgo en la pelea que se da al VIH/Sida. Y en los shows que habrá durante el encuentro —según la columnista de "chimentos" de "The Nacional Post" de Canadá—habría una sorpresa: la aparición de Elton John.
Pero eso es sólo un rumor. Aunque algunos son cínicos sobre la "hollywoodization" de la enfermedad —como le dicen al compromiso de famosos con el Sida—, "si eso llama la atención en el mundo, bienvenidos todos", decía ayer Nobtok Mukamba, un delegado de Sudáfrica.
El continente africano es uno de los más golpeados. Según las estadísticas de ONUSIDA son 38.6 millones las personas infectadas (ver "Cifras..."). En la Argentina se estima entre 140.000 y 160.000 entre enfermas y portadoras. Y el 60% no sabe que llevan el virus en su cuerpo.
Ante este panorama, y a pesar del estado de máxima seguridad en varios aeropuertos, en el de Toronto desde el jueves se sentía una invasión de extranjeros y los aviones llegaban completos.
Ayer se estimaba que ya había 25.000 delegados y si se cuenta a los acompañantes, en la ciudad habría 30.000 personas más en estos días. Todos ellos respondieron a la convocatoria de la Sociedad Internacional de Sida/IAS, el organismo independiente con más de 7.000 miembros en 153 países. Su objetivo es la difusión y el debate de proyectos científicos contra el VIH/Sida. Pero también agrupa a personas que dan respuestas desde otros ámbitos. Juntos comparten sus experiencias y juntos marcan el camino a seguir. A las cinco de la tarde de Toronto, un grupo de monjes budistas meditaban en el Centro de Convenciones.
A esa hora, las filas seguían tan largas como al mediodía. Entre los pasillos también se comentaba que, esta vez, habrá noticias científicas interesantes para los especialistas y protestas para llamar la atención del mundo. "Es tiempo de cumplir" dice el lema y el espíritu de esta edición.
Sucede que ya son 25 años que la población mundial sufre el sida. "Es muy importante que esta conferencia no sólo sea un evento de una semana de duración", declaró Mark Wainberg, co-presidente de la reunión. "Queremos que sea un legado, que le permita a la gente, en el futuro, mirar atrás y decir que Toronto fue el momento en que cambiamos la historia".
Por eso ayer en esta ciudad canadiense hubo filas largas para entrar al Centro de Convención. En los días por venir, se verá si juntos pudieron poner un freno a esta epidemia.
Cifras que alarman
En el Reporte 2006 sobre VIH/Sida, se reveló que cada 6 segundos y medio se produce una nueva infección de VIH y que cada 10 segundos muere una persona de una enfermedad relacionada con el sida.
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14.08.06
Con el lema "Es momento de distribuir"
Empezó la cumbre mundial del sida
Unos 24.000 delegados de 132 países debatirán cómo controlar la epidemia
TORONTO, Canadá (AP y EFE).- Miles de expertos, activistas y políticos de más de 130 países llegaron a esta ciudad canadiense para participar desde hoy en la XVI Conferencia Internacional del Sida (AIDS 2006) que, al cumplirse un cuarto de siglo de la detección de los primeros casos, tiene el lema de "Es momento de distribuir", como un llamado a cumplir con la promesa de acceso universal a la prevención, la atención y el tratamiento.
Según Onusida, en el mundo existen 38,7 millones de personas que viven con el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y 25 millones han muerto desde el descubrimiento de la enfermedad. Aunque los investigadores intentarán defender una tendencia a la "desaceleración" de la epidemia, las organizaciones de activistas dirán que la cantidad de personas con VIH alcanzó su nivel máximo en 2005 (40,3 millones) y que se registró un aumento de la incidencia del sida en todo el mundo.
"La responsabilidad de erradicar el sida pertenece a cada uno de nosotros. Con el conocimiento y las herramientas en nuestras manos para prevenir y tratar el VIH, la historia nos juzgará severamente si no cumplimos", afirmó el doctor Mark Wainberg, copresidente de AIDS 2006 y director del Centro de Sida de la Universidad McGill (Canadá).
Los 24.000 delegados de 132 naciones que participarán hasta el viernes en los debates accederán a la presentación de 4500 nuevas investigaciones que incluyen hallazgos clave, como nuevos métodos de prevención a través de microbicidas, vacunas o profilaxis, y la conexión entre el VIH y la tuberculosis.
En tanto, una edición especial de la revista Journal of the American Medical Association (JAMA) publica que el uso de un cuarto medicamento en el régimen antirretroviral en el tratamiento inicial para el VIH-1 no reduce los niveles del virus en la sangre o la resistencia a las medicinas. Este resultado surge de un seguimiento de 765 pacientes a tres años, dirigido por el doctor Roy Gulick, de la Universidad Cornell, de Nueva York. La publicación de la investigación aparece cuando se calcula que el costo anual de la terapia antirretroviral por persona es de 11.000 dólares, que aumentarían con el uso de un cuarto fármaco.
El director de Onusida advirtió que se necesitarán décadas de trabajo antes de que sea posible frenar la epidemia. "El nuevo camino de lucha contra el VIH -dijo Peter Piot- es pasar de una situación de administración de la crisis a una respuesta de largo plazo."
Y Wainberg coincidió: "Debemos traducir en acciones los progresos hechos hasta ahora", en relación con los conocimientos científicos y los instrumentos que permitan prevenir nuevos casos y prolongar la vida.
Abuelas del Sida
Por otra parte, más de 300 mujeres asistieron el viernes último a la primera reunión de las Abuelas del Sida, que convocan a las mujeres que debieron adoptar a sus nietos al morir sus hijos por VIH/sida o a los hijos de otras parejas con el mismo final. Muchos de esos chicos son portadores del virus o tienen la enfermedad.
Cien de esas mujeres son africanas y, según señalaron, forman parte de una nueva realidad que diezma el corazón de Africa. Se estima que en los países del Africa subsahariana viven unos 13 millones de niños huérfanos por el sida y de los 40 millones de personas infectadas con el VIH en el mundo, 24,5 millones están en Africa. De ellas, 13,2 millones son mujeres.
LA NACION | 14.08.2006 | Página 9 | Ciencia/Salud
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EN LA INAUGURACION DE LA XVI CONFERENCIA INTERNACIONAL DE TORONTO, CANADA
Llaman a poner en manos de las mujeres la lucha para prevenir el sida
Lo propuso Bill Gates, dueño de Microsoft, y fue apoyado por las autoridades del congreso. La epidemia afecta cada vez a más mujeres. La mitad de los 40 millones de afectados tienen entre 15 y 24 años.
Frika Aria Iskandar es baja y sus cejas depiladas son tan finas que los ojos rasgados parecen el doble de grandes. Tiene 24 años, nació en Indonesia y vive con VIH. Ayer su figura parecía casi minúscula sobre el escenario de la apertura del XVI Conferencia Internacional de Sida en Toronto, Canadá. Pero su presencia creció cuando dijo: "Represento a todas las mujeres que viven con VIH."
La presencia de Frika en la apertura de la reunión mundial más importante sobre la epidemia no era casualidad. Minutos después, en el mismo escenario, el empresario Bill Gates y su mujer, Melinda, llamaron a poner "el poder de la prevención en manos de las mujeres" y para las mujeres. La fundación del creador de Microsoft lleva donados 500 millones de dólares para detener la epidemia que en el mundo padecen alrededor de 40 millones de personas. Para Gates el descubrimiento de una droga oral que reduzca la transmisión del VIH podría ser "el próximo gran avance en la lucha contra el SIDA".
Pero por ahora está la realidad. Tres horas antes de su presentación, Frika contó que estaba nerviosa. "Pero quiero estar acá. Vivir con VIH no es nada. Somos la cara del SIDA y sufrimos el estigma y la discriminación. Hace dos años nos propusimos terminar con ellos. Pero nada ha cambiado, hoy lo que les digo a mis pares es que aprendamos a vivir así." Sucede que la mitad de los que pasan sus días con VIH tienen entre 15 y 24 años. Y, como Frika, la mayoría son mujeres.
"Africa es el continente más afectado —dijo Frika a Clarín en uno de los pasillos de la conferencia—. Pero las mujeres de todo el mundo sufren también y eso no se sabe. Para mí el estigma es sentir la discriminación."
En los últimos años, las características de la epidemia fueron cambiando. "El enemigo público número uno a nivel mundial", según dijo Mark Wainberg, el copresidente de la Conferencia,
Ahora tiene rostro de mujer.
Los estudios demuestran que las mujeres son más vulnerables al VIH tanto anatómica como socialmente. Se comprobó que la transmisión de varón a mujer durante el acto sexual es dos veces más probable que a la inversa. Además, muchas mujeres no pueden todavía decidir sobre tener sexo o no. ¿La consecuencia? La proporción de mujeres afectadas continúa en aumento: según las Naciones Unidas, en 2005 eran 17.5 millones las mujeres que vivían con VIH, un millón más que en 2003.
Las argentinas no quedamos fuera de esta tendencia. En un informe reciente de la Fundación Huésped y elaborado con datos del Ministerio de Salud, "el 85 por ciento de las nuevas infecciones se producen por relaciones heterosexuales sin protección. La relación varón-mujer se redujo de 15:1 en 1988 a 3:1 en 2004".
"Necesitamos herramientas para permitir que las mujeres se protejan", dijo Bill Gates en su discurso de apertura. "Esto es tan importante para una mujer casada con hijos como para una trabajadora sexual."
Su mujer, Melinda, contó que en sus viajes por los países más afectados, la pareja más rica del mundo es recibida por funcionarios. Pero ellos también van a ver a las trabajadoras sexuales. "Ellas son las aliadas cruciales en la lucha para terminar con el SIDA. No podríamos hacer nada sin su colaboración. A pesar de nuestros esfuerzos, de dar dinero,
ellas se deben cuidar con preservativos, deben ser educadas sobre la forma de contagio y también evitar que el virus pase a otros".
El auditorio la escuchó en silencio. El lugar estaba lleno. Aunque no estaban todos los participantes: en total, la Conferencia Internacional de SIDA convocó a más de 25.000 personas. Ayer en los discursos prometían que en este encuentro se podrá dar vuelta a la historia de 25 años de crecimiento de la epidemia.
Veinticinco años entre el bien y el mal
Nadie sabe si a Bill Gates le gustan las apuestas, pero si fuera cabulero ayer le hubiera jugado al 25. El 12 de agosto de 1981 —hace 25 años— la prensa presentó en sociedad la computadora personal de IBM, una innovación que cambiaría al mundo, entre otras cosas, gracias al sistema operativo ideado por un joven pecoso, de anteojos y fundador, junto a su amigo de la infancia, de Microsoft.
El mismo año, pero unos meses antes —el 3 de julio— el diario The New York Times publicó una noticia que estremeció al mundo: una extraña neumonía se propagaba entre la comunidad gay y nadie podía determinar qué era.
Veinticinco años después, William "Bill" Gates es uno de los hombres más ricos del mundo y quien fue capaz de transformar la vida de la mayoría de la población con sus innovaciones tecnológicas. Lamentablemente, durante ese lapso —25 años también— hubo 25 millones de personas que murieron de alguna enfermedad relacionada con el sida.
En julio de este año, Bill Gates anunció que retiraba de su empresa en julio de 2008. Se dedicará a su fundación, cuyo principal objetivo es terminar con la epidemia del VIH. Gates quedará unido a la enfermedad que nació junto a su fortuna. Ayer se lo veía con una mueca similar a una sonrisa que le marcaba los surcos de la cara. Sólo sonreía con toda su cara cuando le hablaba su mujer, Melinda, una ejecutiva de Microsoft que está igual de comprometida en encontrar respuestas a la enfermedad. La piel clara y pecosa de Gates se estiraba y unas patas de gallo delataban sus 51 años. Pero la risa le daba ese aire de chico que todavía inventa cosas para su computadora, y parece aceptar los desafíos. Basta recordar que cuando anunció su retiro explicó que "tenía la suerte de tener otra pasión importante y desafiante". ¿Alguien se anima a apostar por Gates en su nuevo desafío? Finalmente era un "traga" tímido que simplemen te estudiaba en la universidad.
Clarín: 14.08.06
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XVI CONGRESO INTERNACIONAL SOBRE LA EPIDEMIA EN CANADA
Dramática apelación para evitar que el sida mate en el mundo a un chico por día
Padecen el mal 2.3 millones de menores de 15 años, la mayoría de ellos africanos. Son contagiados por la madre durante el parto. El año pasado se infectaron 540 mil.
Es la peor epidemia dentro de la epidemia", se escuchó decir ayer en una de las presentaciones del Congreso Internacional de Sida 2006. Y la que menos se ve.
Son los chicos que viven con VIH/Sida y a quienes ahora apuntan todos los esfuerzos para que simplemente se sepa que son ellos los más vulnerables y los que no se pueden defender ante la amenaza de la epidemia.
Para lograr este objetivo ayer Unicef y Onusida presentaron un nuevo informe sobre los chicos que viven con HIV en los orfanatos de Africa. Una muestra pequeña de cómo es la situación mundial de los más chicos.
Los duros números dicen que de los 40 millones de personas que viven con HIV/Sida en el mundo, 2.3 millones tienen menos de 15 años. En América latina son 54.000. Y tan sólo el año pasado se infectaron 540.000 a nivel mundial. La mayoría de ellos se contagiaron a través de su mamá en el momento de nacer. Esta es la llamada transmisión vertical y es evitable: pero como las embarazadas no llegan a los controles, no saben que viven con HIV e infectan a sus hijos en el parto.
Las cifras son frías pero estremecedoras. Según los cálculos cada día muere un chico por una enfermedad relacionada con HIV. Y eso —explicaron ayer durante la presentación— es lo que intenta evitar al mostrar la cara más oculta de la epidemia.
La realidad muestra algo que por obvio no es menos importante: detrás de cada número hay una historia (Ver "Las sandalias....") Ya son 14 millones de menores de 15 años quienes perdieron a su padre o a su madre por la epidemia.
"Cuatro de cada cinco de ellos viven en Africa", informó Michel Sidibe, de Onusida e hizo un mea culpa: "Hemos puesto el esfuerzo por conseguir una vacuna, por el acceso libre a los tratamientos, por terminar con el estigma de la enfermedad. Pero cuando se trata de los chicos, el mundo ha fallado".
Para el 2010 si nada cambia, el funcionario calculó que muchos países tendrán el 25 por ciento de su población huérfana. Serán 25 millones de niños sin padres. "Y esta realidad, las de chicos, no está en la agenda mundial".
Hoy 12.5 millones de chicos huérfanos por la epidemia viven en Africa Subsahara, una región integrada por la mayoría de los países de ese continente salvo los seis que están al norte sobre el Mediterráneo. Muchos de ellos viven en orfanatos y con HIV. Y están en riesgo de morir.
"En el resto de los países del mundo no podemos decir cuál es la realidad. Las cifras parecen ser más benévolas, pero no son exactas o no las tenemos", explicó Mary Mahy, de Unicef. Lo que sí pudieron determinar desde Unicef es que, durante 2005, fueron 5.5 millones los menores de 15 años que perdieron a uno de sus padres en el mundo. Y que las posibilidades de que un chico menor de 3 años muera antes o después de su madre es hoy 3.9 veces mayor.
La presentación de estas cifras —explicó Kent Hill de la Oficina de Salud Global del gobierno de los Estados Unidos— "es el primer paso para terminar con la vulnerabilidad de los niños." La presencia de Hill fue llamativa. A lo largo de estos años las críticas al gobierno de George W. Bush fueron tan grande que no se ven funcionarios de su administración.
Minutos antes un grupo de activistas había tomado el hall central. Uno de ellos gritó: "Todos ustedes están acá porque el presidente Bush no destina los fondos suficientes para la lucha contra el HIV". Y arrancó un aplauso.
Media hora después Hill informó que su gobierno destinaría el 10 por ciento de los fondos para la lucha contra el HIV en los chicos. "Pero primero —dijo el funcionario— debemos asegurarnos que no sean huérfanos".
UN RELATO QUE ES COMUN A LOS LLAMADOS "HUERFANOS DEL SIDA"
Las sandalias de Martha, una historia de dolor
El día antes del funeral de su madre, Martha estrenó un vestido amarillo con flores anarajnadas. Jugaba en el patio de su casa cuando su tía la llamó. Ella entró a la única habitación y nadie supo si entendió que la mujer acababa de morir. La chica sólo atinó a poner sus pies en las sandalias gastadas de su mamá y salió taconeando: eran demasiado grandes para ella.
La fotógrafa Betty Udersen de "The Seattle Times" le tomó la foto en el momento exacto en que se sentó en la vereda de su casa con las sandalias varios números más grandes. Ese momento está ahora en uno de los paneles que más visitantes atrae en la Conferencia Internacional de Sida.
Bajo la foto, hay un par de sandalias marrones y gastadas. Pocos las ven. No tienen dueño y son el símbolo de los chicos que, como Martha, son los huérfanos del HIV. Más de 15 millones en todo el mundo.
Ruth, la madre de Martha, accedió a compartir su historia con la periodista Paula Brock en 2002. Hacía dos semanas que la mujer estaba en cama. Tenía dos hijos: Martha, de 6 años, y Tafadzwa, de 4. Vivían en Zimbabwe.
Ruth tenía 24 años, un gran dolor de cabeza que no la dejaba en paz y una tos que sonaba horrible. Dos años antes, su marido, había muerto de tuberculosis y sida.
Richard era camionero y tenía 30 años cuando conoció a Ruth. Por casarse con ella le pagó a su familia política una cantidad relativamente pequeña de dinero.
La mujer tenía 17 y su marido le pareció alegre, buen mozo y con una conversación encantadora. A los dos años de casados, nació Martha, la primera hija. Dos años después llegó el varón, Tafadzwa. A las pocas semanas del nacimiento del bebé, Ruth y Richard se enfermaron de tuberculosis. Y también descubrieron que, desde hacía años, vivían con HIV.
Ruth respondió al tratamiento. Pero Richard empeoró. Estuvo casi un año en cama hasta que murió en 2000. Su familia le echó la culpa a Ruth por haberlo contagiado. Pero la verdad era otra: Richard había tenido muchas relaciones sexuales con mujeres sin usar preservativo antes y después de casarse. El la había infectado a ella. El casamiento no fue barrera contra el contagio. Para muchas mujeres esa es la historia de su vida. Y también la de su muerte.
Ruth volvió a caer enferma dos años después. Dolor de cabeza, vómitos y tos. Esta vez, tuvo que pedir ayuda a su madre, Amai Caty. Una mujer de 58 que se encargó de cuidar y cocinar para su hija y sus dos nietos.
La agonía de Ruth fue lenta. "¿Quién cuidará de mis hijos?" se preguntaba durante el último tiempo, adivinando su muerte. Sabía que Martha y Tafadzwa iban a crecer en una tierra donde la mayoría de los adolescentes están demasiados expuestos a la epidemia que estaba terminando con su vida. Las estadísticas dicen que la mitad de los 40 millones de personas que viven con HIV son jóvenes y que muchos son del continente africano. Su abuela es una de las cientos que se se hicieron cargo de sus nietos porque sus hijos murieron por alguna enfermedad relacionada con el sida. Son conocidas como "las abuelas", un grupo que reunió en Toronto a trescientas mujeres que manifestaron el primer día del Congreso.
Ruth murió al final de un día de 2002. El mismo día en que Martha se puso las sandalias demasiado grandes y quedó registrada como una de las huérfanas de los 15 millones que hay a causa del HIV. Chicos y chicas que demasiado pronto deben ponerse los zapatos de sus padres para andar solos por el mundo.
Clarín 15.08.06
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17.08.06
Según un estudio que presentó ayer,en Toronto, Julio Montaner
El tratamiento contra el VIH también disminuye el contagio
Lo prueban datos estadísticos registrados en la Columbia Británica y en Taiwan
En los últimos años, la combinación de varias drogas antirretrovirales, conocida como "programa Haart" (por highly active anti-retroviral therapy, o terapia antirretroviral altamente activa), que se utiliza para hacer descender a niveles mínimos la presencia del VIH en pacientes infectados, viene demostrando una alta efectividad: previene el desarrollo del sida, prolonga la vida y evita la transmisión del virus entre la madre y el bebe en gestación.
Pero si estos fármacos ya dieron pruebas concretas de que su valor como tratamiento es apreciable, ofrecen además otro beneficio igualmente valioso: reducen la transmisión de la infección.
"Empezamos a pensar en este tema porque vimos una rápida caída en los nuevos casos en los últimos diez años", dice desde Toronto el doctor Julio Montaner, investigador argentino residente en Canadá y director del Centro de Excelencia de la Columbia Británica para el VIH/sida, que ayer presentó resultados de un estudio piloto en la reunión plenaria de la XVI Conferencia Internacional de Sida.
Con esto en mente, los investigadores decidieron analizar en detalle los datos de la progresión de la epidemia en Vancouver desde que se establecieron los programas de terapias antirretrovirales.
"En 1996 teníamos una incidencia determinada que venía cayendo muy despacito -recuerda-, pero entre ese año y el 99 cayó un 50 por ciento. Entonces, nos preguntamos si el tratamiento no tendría efectos en la disminución del contagio."
En un primer momento, Montaner y su equipo no pudieron responder esta pregunta porque no contaban con datos claros e indiscutibles, dado que no eran resultados de un estudio diseñado especialmente: en la disminución de nuevos casos también influían los programas de asistencia y de educación, entre otros muchos factores.
Pero en 2004 investigadores de Taiwan describieron exactamente el mismo fenómeno: un 53% de disminución de los contagios desde el comienzo de la aplicación de la terapia Haart.
"Ellos estuvieron muy bien porque lo que hicieron fue medir también la incidencia de la sífilis en el mismo lapso. Y no había cambiado -reconoce el especialista-. De allí que concluyeran que obviamente la actividad sexual no había variado."
Enterados de este trabajo, Montaner y su grupo volvieron a las estadísticas, evaluaron tanto los datos de VIH como de sífilis, y pudieron comprobar que la incidencia de esta última había continuado aumentando.
"¡Aún en una situación de aumento de la sífilis el contagio de VIH había caído un 50%! Nos pareció muy persuasivo -comenta Montaner-. Por otro lado, hay datos más pequeños que apoyan este concepto."
Costos y beneficios
El 5 de este mes, la revista científica The Lancet publicó un trabajo firmado por Montaner y colaboradores que deestaca la nueva evidencia de que la transmisión del virus es rara en personas con cargas indetectables de VIH en la sangre gracias al uso de la terapia antirretroviral.
A partir de esta comprobación, los científicos decidieron desarrollar un modelo teórico que les permitiera calcular qué pasaría si desde hoy se administrara tratamiento antirretroviral a todas las personas con VIH del mundo al mismo tiempo.
"Lo que encontramos es que se crearía un grupo de individuos infectados en el mundo, pero el virus estaría en cuarentena, con lo cual la epidemia estaría controlada -explica el especialista-. Ahora, esto es imposible. No se puede hacer ni es razonable. Si no podemos tratar a los que necesitan la terapia, menos vamos a tratar a los que no la necesitan... Pero prueba que la epidemia es controlable. Es un sueño, una hipótesis que hoy por hoy tiene que seguir siéndolo, pero que es muy interesante tener en cuenta."
Los científicos liderados por Montaner exploraron también la trascendencia económica de este hallazgo. En la Columbia Británica se tratan anualmente unos 4000 pacientes; por lo tanto, de acuerdo con estas premisas, se previenen 400 contagios de VIH, lo que resulta en un ahorro acumulado de seis millones de dólares.
"La conclusión de todo esto es que la inversión que hacemos, de 50 millones de dólares, es absolutamente beneficiosa -dice el científico-. El tratamiento antirretroviral no es un gasto, sino una inversión, ya que no sólo es altamente beneficioso para los individuos enfermos, sino que ayuda a prevenir nuevas infecciones. En la actualidad, sin embargo, nuestro sistema tiene una «perversión» darwiniana: son los más fuertes los que acceden a los tratamientos. Los menos educados, los que viven en zonas rurales, los más pobres no pueden tratarse. Y los médicos al final nos resignamos y pensamos «si no acceden, qué le vas a hacer». Pero nuestra propuesta es que hagamos el esfuerzo de dar el tratamiento, aunque sea más difícil. Es una inversión que crea tal beneficio que se justifica. En mi provincia nos propusimos aumentar al 100% la cobertura de los pacientes que tienen la indicación y monitorear la incidencia de nuevos casos para abrazar esta estrategia."
Y enseguida concluye, con vehemencia: "Por supuesto que hay que aumentar la prevención, hay que insistir en el uso del preservativo, desarrollar microbicidas y continuar trabajando en la vacuna, que sin embargo va a tardar años en llegar. La vacuna es un tema para discutir, aunque, por ahora, hipotético. Pero hasta hoy hemos estado ignorando el valor potencial de la terapia antirretroviral para el control de la enfermedad. Esto lo tenemos disponible aquí y ahora. Si no lo hacemos, es porque no queremos".
Por Nora Bär
De la Redacción de LA NACION
LA NACION | 17.08.2006 | Página 14 | Ciencia/Salud
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XVI CONGRESO INTERNACIONAL DE SIDA EN CANADA
Los microbicidas evitarían millones de contagios de sida
Los expertos en la cumbre de Toronto coinciden que estos geles o cremas darían una amplia protección a las mujeres.
En una marcha de protesta del martes, las mujeres pidieron por ellos. Los dos Bill —Clinton y Gates— dijeron que serían uno de los grandes avances para detener a la gran epidemia. Los médicos hablan de ellos. Y hoy se presentarán en el plenario del Congreso Internacional de SIDA en Toronto, Canadá. Son los microbicidas, una nueva forma de prevenir la transmisión del VIH/sida.
Pero qué es esta sustancia que se ha transformado en la vedette del encuentro más importante sobre la epidemia. Un microbicida se puede presentar en forma de gel, crema o lubricante y previene la trasmisión del VIH.
Aunque los cálculos indican que recién podrían estar a la venta al público a fines de próximo año o principios de 2008, los microbicidas han despertado grandes expectativas. La razón se debe a que serían una buena herramienta para la protección de las mujeres. Conviene saber que, en los últimos años de la historia de la epidemia, se produjo una "feminización" de la enfermedad. Actualmente, de las 40 millones de personas que viven con VIH en el mundo, 17,5 millones son mujeres y son el grupo más vulnerable a la infección.
En muchos casos, ellas no pueden exigir a su pareja que use preservativo y los últimos estudios han demostrado que la transmisión de varón a mujer durante el acto sexual es dos veces más probable que a la inversa.
El pedido para que se aceleren las investigaciones sobre microbicidas se basa en que es una herramienta de prevención para este grupo. Según "La campaña Global por los microbicidas", investigadores idearon un modelo matemático que demuestra que si tan sólo una pequeña proporción de mujeres en países de bajos ingresos emplearán un microbicida —con un 60% de eficacia y en la mitad de los encuentros sexuales en los que no se usan preservativos—, en el transcurso de 3 años se podrían prevenir 2,5 millones de infecciones por VIH.
Si se tienen en cuenta que -según ONUSIDA— en el 2005 hubo alrededor de cinco millones de personas en el mundo que se infectaron con VIH, la expectativa es grande.
"Como alternativa de prevención iniciada por las mujeres, los microbicidas han jugado un papel central en la lucha contra el creciente número de infecciones del VIH entre las mujeres en el ámbito mundial y especialmente en el Africa Subsahariana", dijo ayer la médica Gita Ramjee. "Uno de los problemas es la incapacidad de las mujeres de negociar relaciones sexuales seguras", explicó la especialista que dirige diversas investigaciones.
En Argentina, la situación no es muy distinta. El 85% de las nuevas infecciones se producen por relaciones sexuales heterosexuales y la relación varón—mujer se redujo de 15:1 en 1988 a 3:1 en 2004, según los números publicados por el Ministerio de Salud en 2005.
En estos momentos y en todo el mundo, grupos de científicos están probando alrededor de 24 compuestos de microbicidas para determinar si funcionan. Dieciséis están en la fase de verificación de la seguridad para el uso humano, pero cinco son probados en miles de personas. Son estos los que podrían llegar a usarse masivamente en dos años.
En las sesiones de la Conferencia internacional —que reúnen en estos días a más de 25.000 participantes de 153 países en Toronto— uno de los puntos que más se critica es el primer ítem del llamado plan de prevención ABC, y cuyo principal impulsor es el gobierno de George Bush.
Las tres letras del abecedario son las iniciales de tres estrategias para evitar la infección. "A" de abstinencia; "B" de be faithfull, ser fiel en inglés; y "C" de condom, preservativo. El primero de ellos provoca el rechazo porque, en muchos casos, las mujeres no pueden decidir sobre cuándo y con quién tener relaciones sexuales y esos las vuelve más vulnerables al VIH.
Medidas básicas de prevención
En Argentina, que 150.000 personas viven con VIH/sida, pero que el 60% no lo sabe. El acceso a los tratamientos están garantizados y son gratuitos y que falta detección, pero también información. Las respuestas de la Fundación Huésped a las preguntas básicas son:
—¿Qué es el VIH?
—Significa Virus de Inmunodeficiencia Humana. Y destruye ciertas células de la sangre que son cruciales para el funcionamiento del sistema inmunológico.
—¿Qué es el sida?
—Es el Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida. Y se da cuando el cuerpo debilitado por VIH permite la aparición de enfermedades o cánceres.
—¿Cómo se detecta el VIH?
—La única manera es a través de un test sanguíneo.
—¿Cómo se transmite?
—Básicamente a través del sexo vaginal, anal u oral no protegido. Algunos fluidos corporales como la sangre, el semen, las secreciones vaginales y la leche materna lo transmiten. También, a través de agujas infectadas. Una mujer con VIH se lo puede transmitir a su bebé durante el embarazo o el parto. También con transfusiones de sangre no controladas.
—¿Cómo se previene?
—Usando preservativos en relaciones sexuales y guantes de látex en el caso de la sangre. La transmisión madre a hijo se controla en un 99% con tratamiento.
Clarín
Publicado el 16 de agosto de 2006
Gran expectativa por el mayor debate mundial sobre sida
Canadá Conferencia SIDA/HIV 2006 al día
Médicos, activistas y portadores hicieron ayer una cuadra y media de cola para acreditarse.
Una fila de dos cuadras surgió ayer a partir del mediodía en la manzana de la Torre CN, el símbolo de Toronto, Canadá. Eran extranjeros, sí, y parecían turistas también: algunos vestían túnicas de colores y otros, chombas y pantalones pinzados claros. Pero ninguno quería entrar a la atracción turística. Tranquilos esperaban ingresar al Centro de Convenciones, la sede de la Conferencia Internacional sobre Sida 2006: la reunión más grande que se llevará adelante sobre la epidemia que hoy golpea como ninguna.
La reunión —que comenzó como un encuentro médico, en su actual edición, la número XVI— promete ser un hito para las personas comprometidas en la lucha contra el HIV/Sida. Habrá especialistas, científicos, médicos, activistas, enfermos, portadores y también políticos y autoridades. Hoy, la sesión de apertura oficial tendrá a dos figuras destacadas: Bill Gates y su esposa, Melinda. Ellos serán parte de los oradores del encuentro y representantes de los millonarios cuyas fundaciones ayudan a luchar contra la enfermedad. Pero habrá más "estrellas". El lunes, el actor Richard Gere y el ex presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, debatirán sobre la importancia del liderazgo en la pelea que se da al VIH/Sida. Y en los shows que habrá durante el encuentro —según la columnista de "chimentos" de "The Nacional Post" de Canadá—habría una sorpresa: la aparición de Elton John.
Pero eso es sólo un rumor. Aunque algunos son cínicos sobre la "hollywoodization" de la enfermedad —como le dicen al compromiso de famosos con el Sida—, "si eso llama la atención en el mundo, bienvenidos todos", decía ayer Nobtok Mukamba, un delegado de Sudáfrica.
El continente africano es uno de los más golpeados. Según las estadísticas de ONUSIDA son 38.6 millones las personas infectadas (ver "Cifras..."). En la Argentina se estima entre 140.000 y 160.000 entre enfermas y portadoras. Y el 60% no sabe que llevan el virus en su cuerpo.
Ante este panorama, y a pesar del estado de máxima seguridad en varios aeropuertos, en el de Toronto desde el jueves se sentía una invasión de extranjeros y los aviones llegaban completos.
Ayer se estimaba que ya había 25.000 delegados y si se cuenta a los acompañantes, en la ciudad habría 30.000 personas más en estos días. Todos ellos respondieron a la convocatoria de la Sociedad Internacional de Sida/IAS, el organismo independiente con más de 7.000 miembros en 153 países. Su objetivo es la difusión y el debate de proyectos científicos contra el VIH/Sida. Pero también agrupa a personas que dan respuestas desde otros ámbitos. Juntos comparten sus experiencias y juntos marcan el camino a seguir. A las cinco de la tarde de Toronto, un grupo de monjes budistas meditaban en el Centro de Convenciones.
A esa hora, las filas seguían tan largas como al mediodía. Entre los pasillos también se comentaba que, esta vez, habrá noticias científicas interesantes para los especialistas y protestas para llamar la atención del mundo. "Es tiempo de cumplir" dice el lema y el espíritu de esta edición.
Sucede que ya son 25 años que la población mundial sufre el sida. "Es muy importante que esta conferencia no sólo sea un evento de una semana de duración", declaró Mark Wainberg, co-presidente de la reunión. "Queremos que sea un legado, que le permita a la gente, en el futuro, mirar atrás y decir que Toronto fue el momento en que cambiamos la historia".
Por eso ayer en esta ciudad canadiense hubo filas largas para entrar al Centro de Convención. En los días por venir, se verá si juntos pudieron poner un freno a esta epidemia.
Cifras que alarman
En el Reporte 2006 sobre VIH/Sida, se reveló que cada 6 segundos y medio se produce una nueva infección de VIH y que cada 10 segundos muere una persona de una enfermedad relacionada con el sida.
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14.08.06
Con el lema "Es momento de distribuir"
Empezó la cumbre mundial del sida
Unos 24.000 delegados de 132 países debatirán cómo controlar la epidemia
TORONTO, Canadá (AP y EFE).- Miles de expertos, activistas y políticos de más de 130 países llegaron a esta ciudad canadiense para participar desde hoy en la XVI Conferencia Internacional del Sida (AIDS 2006) que, al cumplirse un cuarto de siglo de la detección de los primeros casos, tiene el lema de "Es momento de distribuir", como un llamado a cumplir con la promesa de acceso universal a la prevención, la atención y el tratamiento.
Según Onusida, en el mundo existen 38,7 millones de personas que viven con el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y 25 millones han muerto desde el descubrimiento de la enfermedad. Aunque los investigadores intentarán defender una tendencia a la "desaceleración" de la epidemia, las organizaciones de activistas dirán que la cantidad de personas con VIH alcanzó su nivel máximo en 2005 (40,3 millones) y que se registró un aumento de la incidencia del sida en todo el mundo.
"La responsabilidad de erradicar el sida pertenece a cada uno de nosotros. Con el conocimiento y las herramientas en nuestras manos para prevenir y tratar el VIH, la historia nos juzgará severamente si no cumplimos", afirmó el doctor Mark Wainberg, copresidente de AIDS 2006 y director del Centro de Sida de la Universidad McGill (Canadá).
Los 24.000 delegados de 132 naciones que participarán hasta el viernes en los debates accederán a la presentación de 4500 nuevas investigaciones que incluyen hallazgos clave, como nuevos métodos de prevención a través de microbicidas, vacunas o profilaxis, y la conexión entre el VIH y la tuberculosis.
En tanto, una edición especial de la revista Journal of the American Medical Association (JAMA) publica que el uso de un cuarto medicamento en el régimen antirretroviral en el tratamiento inicial para el VIH-1 no reduce los niveles del virus en la sangre o la resistencia a las medicinas. Este resultado surge de un seguimiento de 765 pacientes a tres años, dirigido por el doctor Roy Gulick, de la Universidad Cornell, de Nueva York. La publicación de la investigación aparece cuando se calcula que el costo anual de la terapia antirretroviral por persona es de 11.000 dólares, que aumentarían con el uso de un cuarto fármaco.
El director de Onusida advirtió que se necesitarán décadas de trabajo antes de que sea posible frenar la epidemia. "El nuevo camino de lucha contra el VIH -dijo Peter Piot- es pasar de una situación de administración de la crisis a una respuesta de largo plazo."
Y Wainberg coincidió: "Debemos traducir en acciones los progresos hechos hasta ahora", en relación con los conocimientos científicos y los instrumentos que permitan prevenir nuevos casos y prolongar la vida.
Abuelas del Sida
Por otra parte, más de 300 mujeres asistieron el viernes último a la primera reunión de las Abuelas del Sida, que convocan a las mujeres que debieron adoptar a sus nietos al morir sus hijos por VIH/sida o a los hijos de otras parejas con el mismo final. Muchos de esos chicos son portadores del virus o tienen la enfermedad.
Cien de esas mujeres son africanas y, según señalaron, forman parte de una nueva realidad que diezma el corazón de Africa. Se estima que en los países del Africa subsahariana viven unos 13 millones de niños huérfanos por el sida y de los 40 millones de personas infectadas con el VIH en el mundo, 24,5 millones están en Africa. De ellas, 13,2 millones son mujeres.
LA NACION | 14.08.2006 | Página 9 | Ciencia/Salud
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EN LA INAUGURACION DE LA XVI CONFERENCIA INTERNACIONAL DE TORONTO, CANADA
Llaman a poner en manos de las mujeres la lucha para prevenir el sida
Lo propuso Bill Gates, dueño de Microsoft, y fue apoyado por las autoridades del congreso. La epidemia afecta cada vez a más mujeres. La mitad de los 40 millones de afectados tienen entre 15 y 24 años.
Frika Aria Iskandar es baja y sus cejas depiladas son tan finas que los ojos rasgados parecen el doble de grandes. Tiene 24 años, nació en Indonesia y vive con VIH. Ayer su figura parecía casi minúscula sobre el escenario de la apertura del XVI Conferencia Internacional de Sida en Toronto, Canadá. Pero su presencia creció cuando dijo: "Represento a todas las mujeres que viven con VIH."
La presencia de Frika en la apertura de la reunión mundial más importante sobre la epidemia no era casualidad. Minutos después, en el mismo escenario, el empresario Bill Gates y su mujer, Melinda, llamaron a poner "el poder de la prevención en manos de las mujeres" y para las mujeres. La fundación del creador de Microsoft lleva donados 500 millones de dólares para detener la epidemia que en el mundo padecen alrededor de 40 millones de personas. Para Gates el descubrimiento de una droga oral que reduzca la transmisión del VIH podría ser "el próximo gran avance en la lucha contra el SIDA".
Pero por ahora está la realidad. Tres horas antes de su presentación, Frika contó que estaba nerviosa. "Pero quiero estar acá. Vivir con VIH no es nada. Somos la cara del SIDA y sufrimos el estigma y la discriminación. Hace dos años nos propusimos terminar con ellos. Pero nada ha cambiado, hoy lo que les digo a mis pares es que aprendamos a vivir así." Sucede que la mitad de los que pasan sus días con VIH tienen entre 15 y 24 años. Y, como Frika, la mayoría son mujeres.
"Africa es el continente más afectado —dijo Frika a Clarín en uno de los pasillos de la conferencia—. Pero las mujeres de todo el mundo sufren también y eso no se sabe. Para mí el estigma es sentir la discriminación."
En los últimos años, las características de la epidemia fueron cambiando. "El enemigo público número uno a nivel mundial", según dijo Mark Wainberg, el copresidente de la Conferencia,
Ahora tiene rostro de mujer.
Los estudios demuestran que las mujeres son más vulnerables al VIH tanto anatómica como socialmente. Se comprobó que la transmisión de varón a mujer durante el acto sexual es dos veces más probable que a la inversa. Además, muchas mujeres no pueden todavía decidir sobre tener sexo o no. ¿La consecuencia? La proporción de mujeres afectadas continúa en aumento: según las Naciones Unidas, en 2005 eran 17.5 millones las mujeres que vivían con VIH, un millón más que en 2003.
Las argentinas no quedamos fuera de esta tendencia. En un informe reciente de la Fundación Huésped y elaborado con datos del Ministerio de Salud, "el 85 por ciento de las nuevas infecciones se producen por relaciones heterosexuales sin protección. La relación varón-mujer se redujo de 15:1 en 1988 a 3:1 en 2004".
"Necesitamos herramientas para permitir que las mujeres se protejan", dijo Bill Gates en su discurso de apertura. "Esto es tan importante para una mujer casada con hijos como para una trabajadora sexual."
Su mujer, Melinda, contó que en sus viajes por los países más afectados, la pareja más rica del mundo es recibida por funcionarios. Pero ellos también van a ver a las trabajadoras sexuales. "Ellas son las aliadas cruciales en la lucha para terminar con el SIDA. No podríamos hacer nada sin su colaboración. A pesar de nuestros esfuerzos, de dar dinero,
ellas se deben cuidar con preservativos, deben ser educadas sobre la forma de contagio y también evitar que el virus pase a otros".
El auditorio la escuchó en silencio. El lugar estaba lleno. Aunque no estaban todos los participantes: en total, la Conferencia Internacional de SIDA convocó a más de 25.000 personas. Ayer en los discursos prometían que en este encuentro se podrá dar vuelta a la historia de 25 años de crecimiento de la epidemia.
Veinticinco años entre el bien y el mal
Nadie sabe si a Bill Gates le gustan las apuestas, pero si fuera cabulero ayer le hubiera jugado al 25. El 12 de agosto de 1981 —hace 25 años— la prensa presentó en sociedad la computadora personal de IBM, una innovación que cambiaría al mundo, entre otras cosas, gracias al sistema operativo ideado por un joven pecoso, de anteojos y fundador, junto a su amigo de la infancia, de Microsoft.
El mismo año, pero unos meses antes —el 3 de julio— el diario The New York Times publicó una noticia que estremeció al mundo: una extraña neumonía se propagaba entre la comunidad gay y nadie podía determinar qué era.
Veinticinco años después, William "Bill" Gates es uno de los hombres más ricos del mundo y quien fue capaz de transformar la vida de la mayoría de la población con sus innovaciones tecnológicas. Lamentablemente, durante ese lapso —25 años también— hubo 25 millones de personas que murieron de alguna enfermedad relacionada con el sida.
En julio de este año, Bill Gates anunció que retiraba de su empresa en julio de 2008. Se dedicará a su fundación, cuyo principal objetivo es terminar con la epidemia del VIH. Gates quedará unido a la enfermedad que nació junto a su fortuna. Ayer se lo veía con una mueca similar a una sonrisa que le marcaba los surcos de la cara. Sólo sonreía con toda su cara cuando le hablaba su mujer, Melinda, una ejecutiva de Microsoft que está igual de comprometida en encontrar respuestas a la enfermedad. La piel clara y pecosa de Gates se estiraba y unas patas de gallo delataban sus 51 años. Pero la risa le daba ese aire de chico que todavía inventa cosas para su computadora, y parece aceptar los desafíos. Basta recordar que cuando anunció su retiro explicó que "tenía la suerte de tener otra pasión importante y desafiante". ¿Alguien se anima a apostar por Gates en su nuevo desafío? Finalmente era un "traga" tímido que simplemen te estudiaba en la universidad.
Clarín: 14.08.06
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XVI CONGRESO INTERNACIONAL SOBRE LA EPIDEMIA EN CANADA
Dramática apelación para evitar que el sida mate en el mundo a un chico por día
Padecen el mal 2.3 millones de menores de 15 años, la mayoría de ellos africanos. Son contagiados por la madre durante el parto. El año pasado se infectaron 540 mil.
Es la peor epidemia dentro de la epidemia", se escuchó decir ayer en una de las presentaciones del Congreso Internacional de Sida 2006. Y la que menos se ve.
Son los chicos que viven con VIH/Sida y a quienes ahora apuntan todos los esfuerzos para que simplemente se sepa que son ellos los más vulnerables y los que no se pueden defender ante la amenaza de la epidemia.
Para lograr este objetivo ayer Unicef y Onusida presentaron un nuevo informe sobre los chicos que viven con HIV en los orfanatos de Africa. Una muestra pequeña de cómo es la situación mundial de los más chicos.
Los duros números dicen que de los 40 millones de personas que viven con HIV/Sida en el mundo, 2.3 millones tienen menos de 15 años. En América latina son 54.000. Y tan sólo el año pasado se infectaron 540.000 a nivel mundial. La mayoría de ellos se contagiaron a través de su mamá en el momento de nacer. Esta es la llamada transmisión vertical y es evitable: pero como las embarazadas no llegan a los controles, no saben que viven con HIV e infectan a sus hijos en el parto.
Las cifras son frías pero estremecedoras. Según los cálculos cada día muere un chico por una enfermedad relacionada con HIV. Y eso —explicaron ayer durante la presentación— es lo que intenta evitar al mostrar la cara más oculta de la epidemia.
La realidad muestra algo que por obvio no es menos importante: detrás de cada número hay una historia (Ver "Las sandalias....") Ya son 14 millones de menores de 15 años quienes perdieron a su padre o a su madre por la epidemia.
"Cuatro de cada cinco de ellos viven en Africa", informó Michel Sidibe, de Onusida e hizo un mea culpa: "Hemos puesto el esfuerzo por conseguir una vacuna, por el acceso libre a los tratamientos, por terminar con el estigma de la enfermedad. Pero cuando se trata de los chicos, el mundo ha fallado".
Para el 2010 si nada cambia, el funcionario calculó que muchos países tendrán el 25 por ciento de su población huérfana. Serán 25 millones de niños sin padres. "Y esta realidad, las de chicos, no está en la agenda mundial".
Hoy 12.5 millones de chicos huérfanos por la epidemia viven en Africa Subsahara, una región integrada por la mayoría de los países de ese continente salvo los seis que están al norte sobre el Mediterráneo. Muchos de ellos viven en orfanatos y con HIV. Y están en riesgo de morir.
"En el resto de los países del mundo no podemos decir cuál es la realidad. Las cifras parecen ser más benévolas, pero no son exactas o no las tenemos", explicó Mary Mahy, de Unicef. Lo que sí pudieron determinar desde Unicef es que, durante 2005, fueron 5.5 millones los menores de 15 años que perdieron a uno de sus padres en el mundo. Y que las posibilidades de que un chico menor de 3 años muera antes o después de su madre es hoy 3.9 veces mayor.
La presentación de estas cifras —explicó Kent Hill de la Oficina de Salud Global del gobierno de los Estados Unidos— "es el primer paso para terminar con la vulnerabilidad de los niños." La presencia de Hill fue llamativa. A lo largo de estos años las críticas al gobierno de George W. Bush fueron tan grande que no se ven funcionarios de su administración.
Minutos antes un grupo de activistas había tomado el hall central. Uno de ellos gritó: "Todos ustedes están acá porque el presidente Bush no destina los fondos suficientes para la lucha contra el HIV". Y arrancó un aplauso.
Media hora después Hill informó que su gobierno destinaría el 10 por ciento de los fondos para la lucha contra el HIV en los chicos. "Pero primero —dijo el funcionario— debemos asegurarnos que no sean huérfanos".
UN RELATO QUE ES COMUN A LOS LLAMADOS "HUERFANOS DEL SIDA"
Las sandalias de Martha, una historia de dolor
El día antes del funeral de su madre, Martha estrenó un vestido amarillo con flores anarajnadas. Jugaba en el patio de su casa cuando su tía la llamó. Ella entró a la única habitación y nadie supo si entendió que la mujer acababa de morir. La chica sólo atinó a poner sus pies en las sandalias gastadas de su mamá y salió taconeando: eran demasiado grandes para ella.
La fotógrafa Betty Udersen de "The Seattle Times" le tomó la foto en el momento exacto en que se sentó en la vereda de su casa con las sandalias varios números más grandes. Ese momento está ahora en uno de los paneles que más visitantes atrae en la Conferencia Internacional de Sida.
Bajo la foto, hay un par de sandalias marrones y gastadas. Pocos las ven. No tienen dueño y son el símbolo de los chicos que, como Martha, son los huérfanos del HIV. Más de 15 millones en todo el mundo.
Ruth, la madre de Martha, accedió a compartir su historia con la periodista Paula Brock en 2002. Hacía dos semanas que la mujer estaba en cama. Tenía dos hijos: Martha, de 6 años, y Tafadzwa, de 4. Vivían en Zimbabwe.
Ruth tenía 24 años, un gran dolor de cabeza que no la dejaba en paz y una tos que sonaba horrible. Dos años antes, su marido, había muerto de tuberculosis y sida.
Richard era camionero y tenía 30 años cuando conoció a Ruth. Por casarse con ella le pagó a su familia política una cantidad relativamente pequeña de dinero.
La mujer tenía 17 y su marido le pareció alegre, buen mozo y con una conversación encantadora. A los dos años de casados, nació Martha, la primera hija. Dos años después llegó el varón, Tafadzwa. A las pocas semanas del nacimiento del bebé, Ruth y Richard se enfermaron de tuberculosis. Y también descubrieron que, desde hacía años, vivían con HIV.
Ruth respondió al tratamiento. Pero Richard empeoró. Estuvo casi un año en cama hasta que murió en 2000. Su familia le echó la culpa a Ruth por haberlo contagiado. Pero la verdad era otra: Richard había tenido muchas relaciones sexuales con mujeres sin usar preservativo antes y después de casarse. El la había infectado a ella. El casamiento no fue barrera contra el contagio. Para muchas mujeres esa es la historia de su vida. Y también la de su muerte.
Ruth volvió a caer enferma dos años después. Dolor de cabeza, vómitos y tos. Esta vez, tuvo que pedir ayuda a su madre, Amai Caty. Una mujer de 58 que se encargó de cuidar y cocinar para su hija y sus dos nietos.
La agonía de Ruth fue lenta. "¿Quién cuidará de mis hijos?" se preguntaba durante el último tiempo, adivinando su muerte. Sabía que Martha y Tafadzwa iban a crecer en una tierra donde la mayoría de los adolescentes están demasiados expuestos a la epidemia que estaba terminando con su vida. Las estadísticas dicen que la mitad de los 40 millones de personas que viven con HIV son jóvenes y que muchos son del continente africano. Su abuela es una de las cientos que se se hicieron cargo de sus nietos porque sus hijos murieron por alguna enfermedad relacionada con el sida. Son conocidas como "las abuelas", un grupo que reunió en Toronto a trescientas mujeres que manifestaron el primer día del Congreso.
Ruth murió al final de un día de 2002. El mismo día en que Martha se puso las sandalias demasiado grandes y quedó registrada como una de las huérfanas de los 15 millones que hay a causa del HIV. Chicos y chicas que demasiado pronto deben ponerse los zapatos de sus padres para andar solos por el mundo.
Clarín 15.08.06
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17.08.06
Según un estudio que presentó ayer,en Toronto, Julio Montaner
El tratamiento contra el VIH también disminuye el contagio
Lo prueban datos estadísticos registrados en la Columbia Británica y en Taiwan
En los últimos años, la combinación de varias drogas antirretrovirales, conocida como "programa Haart" (por highly active anti-retroviral therapy, o terapia antirretroviral altamente activa), que se utiliza para hacer descender a niveles mínimos la presencia del VIH en pacientes infectados, viene demostrando una alta efectividad: previene el desarrollo del sida, prolonga la vida y evita la transmisión del virus entre la madre y el bebe en gestación.
Pero si estos fármacos ya dieron pruebas concretas de que su valor como tratamiento es apreciable, ofrecen además otro beneficio igualmente valioso: reducen la transmisión de la infección.
"Empezamos a pensar en este tema porque vimos una rápida caída en los nuevos casos en los últimos diez años", dice desde Toronto el doctor Julio Montaner, investigador argentino residente en Canadá y director del Centro de Excelencia de la Columbia Británica para el VIH/sida, que ayer presentó resultados de un estudio piloto en la reunión plenaria de la XVI Conferencia Internacional de Sida.
Con esto en mente, los investigadores decidieron analizar en detalle los datos de la progresión de la epidemia en Vancouver desde que se establecieron los programas de terapias antirretrovirales.
"En 1996 teníamos una incidencia determinada que venía cayendo muy despacito -recuerda-, pero entre ese año y el 99 cayó un 50 por ciento. Entonces, nos preguntamos si el tratamiento no tendría efectos en la disminución del contagio."
En un primer momento, Montaner y su equipo no pudieron responder esta pregunta porque no contaban con datos claros e indiscutibles, dado que no eran resultados de un estudio diseñado especialmente: en la disminución de nuevos casos también influían los programas de asistencia y de educación, entre otros muchos factores.
Pero en 2004 investigadores de Taiwan describieron exactamente el mismo fenómeno: un 53% de disminución de los contagios desde el comienzo de la aplicación de la terapia Haart.
"Ellos estuvieron muy bien porque lo que hicieron fue medir también la incidencia de la sífilis en el mismo lapso. Y no había cambiado -reconoce el especialista-. De allí que concluyeran que obviamente la actividad sexual no había variado."
Enterados de este trabajo, Montaner y su grupo volvieron a las estadísticas, evaluaron tanto los datos de VIH como de sífilis, y pudieron comprobar que la incidencia de esta última había continuado aumentando.
"¡Aún en una situación de aumento de la sífilis el contagio de VIH había caído un 50%! Nos pareció muy persuasivo -comenta Montaner-. Por otro lado, hay datos más pequeños que apoyan este concepto."
Costos y beneficios
El 5 de este mes, la revista científica The Lancet publicó un trabajo firmado por Montaner y colaboradores que deestaca la nueva evidencia de que la transmisión del virus es rara en personas con cargas indetectables de VIH en la sangre gracias al uso de la terapia antirretroviral.
A partir de esta comprobación, los científicos decidieron desarrollar un modelo teórico que les permitiera calcular qué pasaría si desde hoy se administrara tratamiento antirretroviral a todas las personas con VIH del mundo al mismo tiempo.
"Lo que encontramos es que se crearía un grupo de individuos infectados en el mundo, pero el virus estaría en cuarentena, con lo cual la epidemia estaría controlada -explica el especialista-. Ahora, esto es imposible. No se puede hacer ni es razonable. Si no podemos tratar a los que necesitan la terapia, menos vamos a tratar a los que no la necesitan... Pero prueba que la epidemia es controlable. Es un sueño, una hipótesis que hoy por hoy tiene que seguir siéndolo, pero que es muy interesante tener en cuenta."
Los científicos liderados por Montaner exploraron también la trascendencia económica de este hallazgo. En la Columbia Británica se tratan anualmente unos 4000 pacientes; por lo tanto, de acuerdo con estas premisas, se previenen 400 contagios de VIH, lo que resulta en un ahorro acumulado de seis millones de dólares.
"La conclusión de todo esto es que la inversión que hacemos, de 50 millones de dólares, es absolutamente beneficiosa -dice el científico-. El tratamiento antirretroviral no es un gasto, sino una inversión, ya que no sólo es altamente beneficioso para los individuos enfermos, sino que ayuda a prevenir nuevas infecciones. En la actualidad, sin embargo, nuestro sistema tiene una «perversión» darwiniana: son los más fuertes los que acceden a los tratamientos. Los menos educados, los que viven en zonas rurales, los más pobres no pueden tratarse. Y los médicos al final nos resignamos y pensamos «si no acceden, qué le vas a hacer». Pero nuestra propuesta es que hagamos el esfuerzo de dar el tratamiento, aunque sea más difícil. Es una inversión que crea tal beneficio que se justifica. En mi provincia nos propusimos aumentar al 100% la cobertura de los pacientes que tienen la indicación y monitorear la incidencia de nuevos casos para abrazar esta estrategia."
Y enseguida concluye, con vehemencia: "Por supuesto que hay que aumentar la prevención, hay que insistir en el uso del preservativo, desarrollar microbicidas y continuar trabajando en la vacuna, que sin embargo va a tardar años en llegar. La vacuna es un tema para discutir, aunque, por ahora, hipotético. Pero hasta hoy hemos estado ignorando el valor potencial de la terapia antirretroviral para el control de la enfermedad. Esto lo tenemos disponible aquí y ahora. Si no lo hacemos, es porque no queremos".
Por Nora Bär
De la Redacción de LA NACION
LA NACION | 17.08.2006 | Página 14 | Ciencia/Salud
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XVI CONGRESO INTERNACIONAL DE SIDA EN CANADA
Los microbicidas evitarían millones de contagios de sida
Los expertos en la cumbre de Toronto coinciden que estos geles o cremas darían una amplia protección a las mujeres.
En una marcha de protesta del martes, las mujeres pidieron por ellos. Los dos Bill —Clinton y Gates— dijeron que serían uno de los grandes avances para detener a la gran epidemia. Los médicos hablan de ellos. Y hoy se presentarán en el plenario del Congreso Internacional de SIDA en Toronto, Canadá. Son los microbicidas, una nueva forma de prevenir la transmisión del VIH/sida.
Pero qué es esta sustancia que se ha transformado en la vedette del encuentro más importante sobre la epidemia. Un microbicida se puede presentar en forma de gel, crema o lubricante y previene la trasmisión del VIH.
Aunque los cálculos indican que recién podrían estar a la venta al público a fines de próximo año o principios de 2008, los microbicidas han despertado grandes expectativas. La razón se debe a que serían una buena herramienta para la protección de las mujeres. Conviene saber que, en los últimos años de la historia de la epidemia, se produjo una "feminización" de la enfermedad. Actualmente, de las 40 millones de personas que viven con VIH en el mundo, 17,5 millones son mujeres y son el grupo más vulnerable a la infección.
En muchos casos, ellas no pueden exigir a su pareja que use preservativo y los últimos estudios han demostrado que la transmisión de varón a mujer durante el acto sexual es dos veces más probable que a la inversa.
El pedido para que se aceleren las investigaciones sobre microbicidas se basa en que es una herramienta de prevención para este grupo. Según "La campaña Global por los microbicidas", investigadores idearon un modelo matemático que demuestra que si tan sólo una pequeña proporción de mujeres en países de bajos ingresos emplearán un microbicida —con un 60% de eficacia y en la mitad de los encuentros sexuales en los que no se usan preservativos—, en el transcurso de 3 años se podrían prevenir 2,5 millones de infecciones por VIH.
Si se tienen en cuenta que -según ONUSIDA— en el 2005 hubo alrededor de cinco millones de personas en el mundo que se infectaron con VIH, la expectativa es grande.
"Como alternativa de prevención iniciada por las mujeres, los microbicidas han jugado un papel central en la lucha contra el creciente número de infecciones del VIH entre las mujeres en el ámbito mundial y especialmente en el Africa Subsahariana", dijo ayer la médica Gita Ramjee. "Uno de los problemas es la incapacidad de las mujeres de negociar relaciones sexuales seguras", explicó la especialista que dirige diversas investigaciones.
En Argentina, la situación no es muy distinta. El 85% de las nuevas infecciones se producen por relaciones sexuales heterosexuales y la relación varón—mujer se redujo de 15:1 en 1988 a 3:1 en 2004, según los números publicados por el Ministerio de Salud en 2005.
En estos momentos y en todo el mundo, grupos de científicos están probando alrededor de 24 compuestos de microbicidas para determinar si funcionan. Dieciséis están en la fase de verificación de la seguridad para el uso humano, pero cinco son probados en miles de personas. Son estos los que podrían llegar a usarse masivamente en dos años.
En las sesiones de la Conferencia internacional —que reúnen en estos días a más de 25.000 participantes de 153 países en Toronto— uno de los puntos que más se critica es el primer ítem del llamado plan de prevención ABC, y cuyo principal impulsor es el gobierno de George Bush.
Las tres letras del abecedario son las iniciales de tres estrategias para evitar la infección. "A" de abstinencia; "B" de be faithfull, ser fiel en inglés; y "C" de condom, preservativo. El primero de ellos provoca el rechazo porque, en muchos casos, las mujeres no pueden decidir sobre cuándo y con quién tener relaciones sexuales y esos las vuelve más vulnerables al VIH.
Medidas básicas de prevención
En Argentina, que 150.000 personas viven con VIH/sida, pero que el 60% no lo sabe. El acceso a los tratamientos están garantizados y son gratuitos y que falta detección, pero también información. Las respuestas de la Fundación Huésped a las preguntas básicas son:
—¿Qué es el VIH?
—Significa Virus de Inmunodeficiencia Humana. Y destruye ciertas células de la sangre que son cruciales para el funcionamiento del sistema inmunológico.
—¿Qué es el sida?
—Es el Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida. Y se da cuando el cuerpo debilitado por VIH permite la aparición de enfermedades o cánceres.
—¿Cómo se detecta el VIH?
—La única manera es a través de un test sanguíneo.
—¿Cómo se transmite?
—Básicamente a través del sexo vaginal, anal u oral no protegido. Algunos fluidos corporales como la sangre, el semen, las secreciones vaginales y la leche materna lo transmiten. También, a través de agujas infectadas. Una mujer con VIH se lo puede transmitir a su bebé durante el embarazo o el parto. También con transfusiones de sangre no controladas.
—¿Cómo se previene?
—Usando preservativos en relaciones sexuales y guantes de látex en el caso de la sangre. La transmisión madre a hijo se controla en un 99% con tratamiento.
Clarín