Pacientes y Métodos
Se incluyeron en este estudio, hombres y mujeres de edades entre 46 y 78 años, 11 voluntarios normales, conformando el grupo de control y 11 pacientes con glaucoma primario de ángulo abierto (GPAA). Se les realizaron a todos los pacientes controles de agudeza visual, campo visual central y periférico, examen con lámpara de hendidura y gonioscopía.
El diagnóstico de glaucoma se realizó en base de la presencia de daño de papila glaucomatosa típica, usualmente con defecto de las fibras nerviosas, en presencia de ángulos abiertos y niveles de PIO superiores a 21 mmHg. Los pacientes con GPAA estaban bajo tratamiento con timolol 0,5% dos veces por día o latanoprost 0,005% una vez por día. Se utilizó un tonómetro pneumático para tomar las mediciones de la PIO en ambas posiciones (sentada y supina), el tonómetro de Goldmann se utilizó para las mediciones en "posición sentada" y fueron realizadas por el mismo examinador.
Los estudios de perimetría convencional fueron realizados con un analizador de campo visual de Humphrey. El tiempo de duración de las pruebas para cada ojo fue aproximadamente entre 10 a 13 minutos.
Resultados

La diferencia promedio en la PIO entre ambas posiciones fue 4.4 ± 0.3 mmHg para el peor ojo y 3.6 ± 0.3 para el mejor ojo. La mayor diferencia en la PIO entre ambas posiciones se registró en el peor ojo en los pacientes con GPAA.
Conclusiones
Este estudio confirma el rápido incremento de la PIO con los cambios posturales. Leonard et al. propone que el ascenso inmediato de la PIO puede atribuirse a un aumento repentino en el fluido sanguíneo uveal. Krieglstein et al. sugiere que el incremento de la PIO puede estar relacionado con cambios en la presión venosa epiescleral y en la presión arterial oftálmica. Otros autores opinan que el aumento de la PIO está relacionado con un incremento en la producción de humor acuoso.
Los pacientes con glaucoma tratados con betabloqueantes experimentan igualmente cambios en la PIO con cambios posturales. Las estructuras intraoculares, tales como las células ganglionares de la retina, reciben una constante influencia de la PIO tanto durante el día como en la noche y considerando los factores que pueden incidir sobre la PIO, el cambio postural es el de mayor relevancia. La PIO elevada es el principal factor de riesgo en el diagnóstico de glaucoma y su medición se realiza en el período diurno, sería importante considerar la elevación de la PIO relacionada con la postura nocturna en estos pacientes.
No queda bien establecido si el incremento de la PIO al asumir la posición supina puede interferir en la fisiología ocular en pacientes con glaucoma, aunque es un punto importante a considerar en pacientes con una neuropatía óptica glaucomatosa progresiva a pesar del control diurno de la PIO.
Síntesis y traducción: Dr. Martín Mocorrea, editor responsable de Intramed en la especialidad de Oftalmología.