Investigadores llevaron a cabo un estudio para determinar si las diferencias en la calidad del cuidado médico pueden explicar parte del exceso de mortalidad asociado con desórdenes mentales en el año siguiente a un infarto de miocardio.
El estudio de cohorte fue realizado sobre 88.241 pacientes mayores de 65 años de edad bajo cuidado médico, los cuales fueron hospitalizados por infarto agudo de miocardio clínicamente comprobado.
Durante el estudio fueron seleccionados modelos proporcionales de riesgo para comparar la asociación entre desórdenes mentales y mortalidad antes y después de ser ajustados 5 indicadores de calidad establecidos: reperfusión, aspirina, betabloqueantes, inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina y asesoramiento para abandonar el consumo de tabaco. Todos los modelos fueron ajustados por la elegibilidad de cada procedimiento, características demográficas, antecedentes y factores de riesgo cardíaco, características de admisión, función ventricular izquierda, características del hospital y factores regionales.
Luego de haber ajustado los potenciales factores de confusión, la presencia de cualquier desorden mental fue asociado con un incremento anual del 19% del riesgo de mortalidad (relación de riesgo [HR], 1.19; intervalo de confianza (IC) 95%). Tras incorporar las 5 medidas de calidad al modelo, la asociación no resultó fue significativa (HR, 1.10; (IC) 95%, 0.96-1.26). De manera similar, mientras la esquizofrenia (HR, 1.34; (IC) 95%, 1.01-1.67) e importantes desórdenes afectivos (HR, 1.11; (IC) 95%, 1.02-1.20) fueron asociados inicialmente a una alta mortalidad, luego de incluir las variables de calidad, ni la esquizofrenia (HR, 1.23; (IC) 95%, 0.86-1.60) ni los desórdenes afectivos (HR, 1.05; (IC) 95%, 0.87-1.23) resultaron ser predictores significativos.
Los déficit en la calidad de la atención médica parecen explicar una parte sustancial del exceso de mortalidad sufrido por pacientes con desórdenes mentales e infarto de miocardio. El estudio realizado indica la potencial importancia que tiene mejorar el cuidado médico de estos pacientes como un paso hacia la reducción del exceso de mortalidad.