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/ Publicado el 20 de julio de 2004

Colonoscopía

Calidad de la colonoscopía en una unidad quirúrgica coloproctológica

El objetivo de este trabajo fue auditar en forma prospectiva la calidad de la colonoscopía y la aceptación de los pacientes.

Indice
1. Desarrollo
2. Bibliografía
3. Resultados
4. Discusión

Desde la introducción de la colonoscopía en 1960, la disponibilidad y calidad de esta técnica ha sido aumentada por vastas mejoras en su instrumentación permitiendo la
intervención terapéutica [1]. La colonoscopía continua ofreciendo la más alta sensibilidad y especificidad en la evaluación diagnóstica del colon [2]. La colonoscopía exitosa depende de la buena preparación intestinal, sedación adecuada del paciente, inserción del instrumento hasta el ciego o el íleon terminal y observación precisa [3].

Aunque las tasas de estudio completo reportadas varían desde 78% a 98%, los colonoscopistas competentes deberían ser capaces de intubar el ciego en al menos el 90% de los casos [4-8]. Este estudio fue establecido prospectivamente para evaluar la calidad de la colonoscopía en la unidad donde trabajan los autores a lo largo de un período de un año. Los objetivos principales del ensayo fueron evaluar las tasas de estudios completos, la sedación adecuada, la preparación intestinal y la tolerancia del paciente al procedimiento.

Pacientes y métodos

Doscientos dos pacientes consecutivos fueron evaluados prospectivamente (93 hombres y 109 mujeres) a lo largo de un período de 12 meses. Su edad media era de 57 años (rango: 14-90). Todos los procedimientos fueron realizados en una unidad endoscópica moderna utilizando video endoscopios con un adecuado equipamiento y respaldo de enfermería. Estaban disponibles dos habitaciones gemelas con el médico trabajando en una de ellas. La información se recolectó e ingresó en una base de datos de Acces el mismo día por la enfermera del sector

Entrenamiento de los endoscopistas: Cincuenta y nueve procedimientos fueron realizados por médicos de planta, 93 por especialistas y 50 por médicos con menos antigüedad, usualmente fellows. Ninguna de las 93 endoscopias realizadas por especialistas fue supervisada rutinariamente, aunque esto estaba disponible ( habitaciones gemelas). Sin embargo, 16 (8%) de las endoscopías realizadas por los más jóvenes fueron supervisadas. Se alentó a éstos para que buscaran supervisión si era necesario

Sedación: Se apuntó a una sedación consciente. Antes del procedimiento se les explicó a los pacientes que  recibirían una sedación  que los haría adormecer, pero no los dormiría ya que era importante que ellos pudieran ser comunicados con facilidad durante el procedimiento. Se administraron petidina y midazolan intravenosos inmediatamente antes del procedimiento en la sala de endoscopia. Todos los 202 pacientes recibieron sedación en la forma de midazolan y a 197 se les dio también petidina (97%).

Completitud del procedimiento: El procedimiento fue considerado completo cuando se alcanzó el ciego. El mismo fue identificado por cualquier combinación de visualización de la apertura del apéndice, válvula ileocecal y pliegues trivalvulares y una transiluminación positiva de la fosa iliaca derecha.

Duración del procedimiento: La enfermera del sector anotó la duración de todo el procedimiento y el tiempo para alcanzar el ciego o el punto más proximal.

Puntuación del dolor: La misma enfermera evaluó el dolor experimentado por el paciente durante el procedimiento utilizando la escala de dolor  de Hayward.

Preparación intestinal:Doscientos cincuenta pacientes se sometieron a una preparación intestinal completa. Se instruyó a los pacientes a tomar solamente líquidos el día anterior al procedimiento. Se utilizó picosulfato de sodio para una limpieza colónica completa en una dosis de un sachet oral en la mañana y uno en la noche del día anterior al procedimiento. Se instruyó a los pacientes para que ayunaran desde la medianoche en adelante y el procedimiento se realizó a la mañana siguiente.

La calidad de la preparación intestinal fue evaluada por la visualización del contenido intestinal (puntaje 0-3) y el porcentaje de la pared  intestinal visualizada (puntaje 0-3) en cuatro partes del colon, por ejemplo, el rectosigmoide, colon descendente, colon transverso y colon derecho. El sistema de puntaje utilizado para la evaluar el éxito de la preparación fue una versión modificada, de uno utilizado previamente en otro estudio [6].

Satisfacción del paciente: La satisfacción del paciente se evaluó mediante de un cuestionario, completado por los pacientes más de 24 hs después del procedimiento, cuando el efecto de las drogas se hubo terminado. Los dos determinantes principales para la evaluación del éxito del procedimiento fueron la satisfacción con la sedación y la  incomodidad durante el mismo. La satisfacción con la sedación se graduó desde un descontento extremo a una satisfacción extrema.
Se les pidió a los pacientes que experimentaron dolor durante el procedimiento que marcaran si o no en el cuestionario utilizando los puntajes de dolor descritos arriba.

Análisis estadístico: Las respuestas categóricas fueron comparadas utilizando el test X2 de independencia. Para respuestas numéricas cuantitativas se utilizó ANOVA.

Artículo comentado por el Dr. Rodolfo Altrudi, editor responsable de IntraMed en la especialidad de Cirugía General.