Artículos

Publicado el 21 de diciembre de 2000

Medicina del deporte

Calambres del músculo esquelético durante el ejercicio

Los calambres musculares son unos de los problemas clínicos más comunes encontrados por los médicos que tratan atletas en pruebas de resistencia, especialmente maratones y triatlones.

Autor/a: Dres. Marcelo Milano y Gabriel Menéndez

La aproximación diagnóstica al paciente con posible CMAE agudo se ejemplifica en la figura 1.


Figura 1. Conducta ante el CMAE agudo. TA: tensión arterial; UCI: unidad de cuidado intensivo; IV: intravenoso


Historia y antecedentes

Los atletas suelen manifestar calambres durante o cerca del final de una sesión de ejercicio intenso o prolongado. En una historia clínica típica, se produce dolor prodrómico o tirones durante unos minutos y es precedido por fatiga muscular (estado de propensión al calambre). Esto es seguido por la aparición de espasmo y calambre típico.

El paso anterior (estado de propensión al calambre) es aliviado si se detiene la actividad o si el músculo es elongado pasivamente (sólo alivio temporario). Una vez que la actividad cesa, los episodios de calambre son usualmente seguidos por períodos libres de los mismos. Los episodios pueden ser precipitados por contracción muscular desde una posición acortada.

Signos físicos:
El examen clínico de atletas que presentan CMAE agudo localizado (confinado a uno o dos grupos musculares) revela tensión y dolor, un músculo fuertemente contraído y fasciculaciones visibles sobre el vientre muscular.

En muchas ocasiones los atletas son capaces de revertirlo.

Generalmente los signos vitales y el estado general es normal y no suele haber deshidratación o hipertermia. Habitualmente no se requieren mayores investigaciones.

Tratamiento:
El tratamiento del CMAE agudo se basa en las siguientes pautas:
- Estiramiento (elongación) pasiva suave de los grupos musculares afectados
- Esperar, con el músculo en posición elongada, que cesen las fasciculaciones y que al retornar (también suavemente) a la posición normal no se precipite nuevamente al calambre.
- Tratamiento de soporte general (mantener al deportista a temperatura confortable y proveer fluidos por vía oral si es necesario)
- Si el calambre es severo transportar a un centro de cuidados médicos.

Aunque el diazepam, el magnesio o inclusive el calcio, por vía intravenosa, han sido usado para acalambramientos severos, es preferible en general no utilizarlos ya que pueden conducir a complicaciones tales como hipotensión o depresión respiratoria.

Además, todos los pacientes con CMAE agudo que no logren orinar o presenten orinas demasiado concentradas (oscuras) en las primeras 24 hs luego del episodio deben ser precavidos de que deben buscar ayuda médica.

Igualmente, deberían hacer consulta médica adicional si experimentan episodios repetidos de CMAE.

Acalambramiento generalizado:
Todo atleta que presenta acalambramiento generalizado (en grupos musculares no relacionadas con el ejercicio) o tengan calambres localizados, acompañados por confusión, semicoma o coma, u otros signos del sistema nervioso central, constituyen y deben ser tratados como una emergencia médica. Esto se debe a que este paciente no sufre CMAE causado por fatiga muscular sino más probablemente tiene una alteración sistémica, generalmente de tipo metabólico.

Ellos requieren hospitalización inmediata en cuidados intensivos y una investigación diagnóstica completa para determinar desbalances electrolíticos, falla renal aguda, patología intracraneal u otras patologías sistémicas.