Tomar café con moderación durante el embarazo no aumenta las probabilidades de que una mujer sufra un aborto espontáneo, según indica un nuevo estudio de la Mount Sinai School of Medicine (Estados Unidos) y que publica la revista “Epidemiology”.
Este estudio es único en su tipo porque algunas mujeres informaron sobre su consumo de cafeína antes del embarazo y otras, en las primeras 8 a 12 semanas. "Hay una ventaja en preguntar cuando aún las personas pueden recordar mejor", manifestaron los autores.
Un equipo, dirigido por el Dr. David A. Savitz, controló a 2.407 embarazadas, 258 de las cuales tuvieron abortos. Todas informaron de su consumo de cafeína antes de quedar embarazadas, a las cuatro semanas de su último período menstrual y en el momento de la entrevista.
La mayoría de las participantes que tomaron café, u otras bebidas con cafeína, ingirieron unos 350 miligramos de cafeína diarios antes de la concepción y en las primeras semanas del embarazo. Es decir, 1,7 tazas de 207 centímetros cúbicos de café por día.
Al momento de la entrevista, el consumo promedio de cafeína había disminuido a 200 miligramos.
En los tres puntos analizados, no se observó una relación estadísticamente significativa entre la cantidad de cafeína que consumía una mujer y su riesgo de padecer un aborto.
"Estos datos aportan evidencia que sugiere que, en el rango analizado, el consumo de cafeína no está asociado con el riesgo de aborto", concluyó el equipo.
Publicado el 13 de enero de 2008
“Epidemiology”
Café y riesgo de aborto espontáneo
Médicos de Estados Unidos publican en "Epidemiology" que el consumo moderado durante el embarazo no aumenta las probabilidades de aborto.
Tomar café con moderación durante el embarazo no aumenta las probabilidades de que una mujer sufra un aborto espontáneo, según indica un nuevo estudio de la Mount Sinai School of Medicine (Estados Unidos) y que publica la revista “Epidemiology”.
Este estudio es único en su tipo porque algunas mujeres informaron sobre su consumo de cafeína antes del embarazo y otras, en las primeras 8 a 12 semanas. "Hay una ventaja en preguntar cuando aún las personas pueden recordar mejor", manifestaron los autores.
Un equipo, dirigido por el Dr. David A. Savitz, controló a 2.407 embarazadas, 258 de las cuales tuvieron abortos. Todas informaron de su consumo de cafeína antes de quedar embarazadas, a las cuatro semanas de su último período menstrual y en el momento de la entrevista.
La mayoría de las participantes que tomaron café, u otras bebidas con cafeína, ingirieron unos 350 miligramos de cafeína diarios antes de la concepción y en las primeras semanas del embarazo. Es decir, 1,7 tazas de 207 centímetros cúbicos de café por día.
Al momento de la entrevista, el consumo promedio de cafeína había disminuido a 200 miligramos.
En los tres puntos analizados, no se observó una relación estadísticamente significativa entre la cantidad de cafeína que consumía una mujer y su riesgo de padecer un aborto.
"Estos datos aportan evidencia que sugiere que, en el rango analizado, el consumo de cafeína no está asociado con el riesgo de aborto", concluyó el equipo.