Noticias médicas

/ Publicado el 31 de agosto de 2007

Drama social

Cada año nacen en el país casi 3.000 bebés de niñas madres

Tienen entre 10 y 14 años y muchas veces son víctimas de abusos sexuales. Un estudio dice que la tasa de fecundación en esa edad casi se duplicó en 40 años.

DATOS DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA NACION

Georgina Elustondo

Una nena, once años, un embarazo, la hipótesis de un abuso, la tragedia del silencio familiar frente al dolor de sus integrantes más indefensos. Corrientes, Paso de los Libres, hogar pobre. Esta historia es apenas una más. Según estadísticas del Ministerio de Salud de la Nación, cada año cerca de 3.000 bebés nacen de chicas de entre 10 y 14 años de todo el país.

Son niñas madres, con infancias interrumpidas por la obligación de gestar, nutrir, cuidar y proteger en edades en las que el cuerpo puede, pero el alma no. "Es un problema grave y serio. La edad de la maternidad viene bajando y cada vez hay más nenas madres. En muchos casos son víctimas de abuso, pero también vemos relaciones sexuales voluntarias más precoces y sostenidas en el tiempo: ya no es algo que ocurrió una vez o pasa cada tanto, son más frecuentes y eso aumenta el riesgo de embarazo", explica la doctora Mabel Bianco, de la Fundación para el Estudio e Investigación de la Mujer.

Fueron 2.725 bebés en 2005 (los últimos datos disponibles). Y unos 3.270 en 2002. Son los nacidos vivos. Hay otros, muchos, que quedan el camino: cifras oficiales del 2000, por ejemplo, indican que hubo ese año 555 internaciones por complicaciones por abortos clandestinos de chicas menores de 15 años. Se estima que son las menos las que llegan a los centros de salud, sobre todo por los métodos abortivos (farmacológicos) que ganaron terreno en los últimos años.

Una investigación realizada por las investigadoras del Centro de Estudios de Población (CENEP) Georgina Binstock y Edith Alejandra Pantelides ("La Fecundidad Adolescente Hoy: Diagnóstico Sociodemográfico"), señala, en lo que hace a los padres de esos bebés nacidos de vientres casi infantes, que las niñas mamás (10 a 13 años) han tenido hijos con varones que, en el 80% de los casos, las superan en al menos 10 años, y con hombres que las superan en 20 años en el 20% restante.

"En este rango de edad es bastante frecuente el abuso sexual, y son embarazos rodeados de mucho silencio. Para una niña un embarazo tan temprano es sí o sí una experiencia traumática. Biológicamente pueden enfrentarlo, pero psíquica y emocionalmente es algo muy difícil de sobrellevar", apunta la ginecóloga Alicia Figueroa, del Centro Latinoamericano Salud y Mujer. En muchos casos, sus hijos no suelen pasarla mucho mejor. "La mortalidad infantil se cuadruplica en mamás menores de 15 años. La principal causa es la inmadurez de la mamá, que hace no tenga pautas de alerta: no pudo cuidarse ella, difícilmente pueda cuidar al niño", dice.

El estudio de Binstock y Pantelides señala que "la tasa de fecundidad adolescente precoz (10 a 14 años) casi se duplicó en los últimos 40 años". En números concretos, puntualizan, la cantidad de nacimientos de madres menores de 15 trepó de 986 casos, en 1960, a 3.050 en 2001. ¿Algo peor? Datos oficial reflejan que, del total de nenas mamás, casi el 5% tuvo antes de los 15 años dos o más hijos.

El drama de las niñas madres no golpea igual en todo el país: Buenos Aires y Santa Cruz, por ejemplo, tienen valores inferiores al 2%; en el otro extremo, Catamarca, Corrientes, Chaco, Formosa y Santa Fe superan el 4%. Tampoco el sector socioeconómico es ajeno: las mujeres pobres son las principales víctimas de esta maternidad a deshora. Y, entre las analfabetas, la incidencia del embarazo adolescente trepa del 11% al 25% (entre las menores de 15, casi se triplica).

El problema de las niñas madres alumbra la necesidad de iniciar la educación sexual cada vez más temprano. "Lejos de favorecer que los chicos quieran tener sexo más precoz, como algunos piensan, no sólo lo retrasa sino que ayuda a que los niños, niñas y adolescentes puedan identificar casos de abuso -dice Bianco-. Para que sepan que nadie puede hacer con sus cuerpos nada que no les guste, que deben contar cualquier caricia o toqueteo que les resulte incómodo, y que tampoco ellos tienen derecho a meterse con el cuerpo de otro".


Dónde buscar ayuda

Estos son algunos lugares:

 Programa de Asistencia a la Madre Adolescente de la Maternidad Ramón Sardá. Esteban de Luca 2151, Capital. Tel.: 4943-4250.

 Programa de Retención de Alumnas Madres del Gobierno porteño: 4372-6764 / 4372-6798.

 ALEGRANZA (Alegría en la Crianza): Programa de la Comisión Arquidiocesana de Niñez y Adolescencia en Riesgo del Arzobispado de Bs. As.: Venezuela 4145. Tel: 4982-4611.


"No están preparadas para el parto"

"Parir es traumático para cualquier mujer, y más en el caso de una niña, cuya anatomía y estructura ósea suele ser más estrecha y puede que no esté preparada para un trabajo de parto", dice la ginecóloga Marcela Calcopietro, del Programa de Salud Sexual y Reproductiva del Ministerio de Salud bonaerense. "A veces nos encontramos con embarazos de riesgo porque todos los sistemas están en proceso de maduración y desarrollo. Por eso estas nenas necesitan más calcio, hierro y proteínas, entre otros nutrientes". Pero el mayor impacto suele estar en lo emocional. Para la psicóloga Laura Gutman, especialista en el tema maternidad, "una madre jovencita puede tener la misma capacidad de maternar que una adulta si recibe el sostén emocional necesarios. En ambos casos, lo que menos necesitan son juicios u opiniones que no aportan nada positivo a la relación con el niño".


UN DRAMA CADA VEZ MAS VISIBLE
Volvieron a internar en Corrientes a la nena embarazada

Ya nada será igual en la vida de la nena de 11 años que dentro de tres meses se convertirá en mamá. Sobrelleva un embarazo de alto riesgo y los médicos que la atienden en el hospital San José de Paso de los Libres, donde está internada con custodia policial, anticipan que el nacimiento de la criatura será por cesárea porque su cuerpo no podrá soportar el trabajo de parto.

Pero las preocupaciones no se limitan al cuadro clínico. Las secuelas psicológicas de este embarazo precoz, presuntamente producto de una violación, será lo más difícil de superar. "Quemó una etapa de crecimiento, la infancia se borró violentamente, no existe más", advirtió el director del hospital, Juan Antonio Legarreta que dio aviso a las autoridades judiciales de lo que estaba sucediendo.

En Paso de los Libres, una ciudad ubicada a orillas del río Uruguay, frente a Uruguayana (Brasil) la pobreza salta a la vista pese a tener la segunda aduana más importante de la Argentina. Es la principal puerta de comercio con el Mercosur.

La nena vive en una casita humilde, en la zona de las villas de emergencia que forman un largo cordón sobre la costa del río y desde donde se ve el puente internacional que lleva a Brasil. En el barrio "El Pozo", atrás de la terminal de ómnibus, hay calles de tierra y pocas viviendas de material, la mayoría fueron levantadas con maderas o chapas.

"Vayan con cuidado", aconseja un remisero. La misma sugerencia da un vecino y hasta un policía de guardia en uno de los edificios públicos en el centro de Paso de los Libres. El barrio tiene fama de peligroso, pero ahora es un hervidero de comentarios y de versiones sobre quién fue el supuesto violador de la nena. Allí cerca vive una tía y la abuela de la futura mamá: "Queremos Justicia. Ni siquiera tiene a su papá y ahora le viene a pasar esto", comentó dolorida una de las mujeres. Y dijo que no sabe cómo sucedió: "Si nunca salía sola, iba a la escuela y nada más". Otra versión señala que la pequeña solía deambular por la terminal de ómnibus donde fue vista en compañía de un muchacho de entre 17 y 18 años, cuyo paradero ahora se desconoce y es buscado por la Policía para interrogarlo.

Desde que se desató el escándalo, hace dos semanas, la nena no va a la escuela, que está en el barrio. El padre de la chiquita falleció. La madre, que tiene siete hijos de tres parejas diferentes, ahora está "internada" con su hija en una habitación de la sala de obstetricia del hospital San José.

La primera vez que llegaron al hospital fue el 13 de agosto. La nena presentaba un cuadro de amenorrea (falta de menstruación), se le hicieron estudios y se determinó que estaba embarazada. Desde el hospital dieron aviso a la Policía y se designó una asistente social para seguir el caso. Una ecografía determinó que estaba en la semana 27 de gestación.

La semana pasada la chiquita quedó internada, pero se fugó. La encontraron 48 horas después, en su casa de la villa "El Pozo". Cuando llegó la Policía con un equipo médico, la nena estaba jugando en la calle con unas amiguitas. "Era como una chiquita más, en su mundo de fantasía, no tiene conciencia de lo que le está sucediendo", comentó a Clarín uno de los profesionales que participó del operativo. El jueves, la mamá la volvió a llevar al hospital y quedó internada con una custodia policial ordenada por la jueza Ana Gauna de Atencia.

Luis Sosa. DESDE CORRIENTES