Brexpiprazol amplía las opciones terapéuticas para el abordaje de la agitación asociada al alzhéimer, la depresión resistente al tratamiento y la esquizofrenia en jóvenes y adultos. Su perfil farmacodinámico diferencial y su tolerabilidad favorable la posicionan como una opción relevante cuando el objetivo es equilibrar eficacia, seguridad y continuidad terapéutica.
Se trata de una molécula con una farmacodinamia diferencial, que se basa en la modulación de la actividad serotonina-dopamina (SDAM, según sus siglas en inglés). La evidencia científica afirma la eficacia de este fármaco en fases agudas, en la prevención de las recaídas y en una mejoría funcional sostenida para los pacientes.
Desde el punto de vista farmacodinámico, brexpiprazol se describe como un modulador de la actividad serotonina-dopamina, con afinidad subnanomolar para los receptores D2, 5-HT1A y 5-HT2A, agonismo parcial sobre D2 y 5-HT1A, y antagonismo potente sobre 5-HT2A y receptores noradrenérgicos α-1B y α-2C.
Este mecanismo de acción estabiliza la neurotransmisión y ofrece eficacia antipsicótica sin reproducir plenamente las limitaciones de otros antipsicóticos centrados solo en el bloqueo dopaminérgico.
Al respecto, vale recalcar que no se trata del isómero ni del metabolito de otro compuesto, sino de una entidad farmacológica propia.
En cuanto a su seguridad, uno de los atributos más relevantes de brexpiprazol es su perfil de tolerabilidad. Esto resulta de suma importancia para un campo terapéutico donde los efectos adversos suelen condicionar la adherencia.
La incidencia promedio de acatisia con la molécula es de 4,4 % con dosis de 2 mg y de 7,2 % con dosis de 4 mg. Ambas cifras resultan favorables en comparación con otros agonistas parciales D2. A su vez, la incidencia de la sedación y los síntomas extrapiramidales es baja.
En el plano metabólico, se registraron incrementos moderados de peso. En general, un promedio de 1,45 kg con dosis de 2 mg, y 1,28 kg con dosis de 4 mg, sin cambios significativos en la glucemia ni en el perfil lipídico.
Asimismo, no se observaron variaciones clínicamente relevantes en los niveles de prolactina ni tampoco prolongación significativa del intervalo QT, lo que refuerza su potencial utilidad en pacientes en quienes la seguridad cardiovascular, metabólica o endocrina tiene un peso importante en la toma de decisiones terapéuticas.
Brexpiprazol se convirtió en el primer fármaco aprobado por la FDA para el tratamiento de la agitación asociada a la demencia debida a enfermedad de Alzheimer.
La agitación en el alzhéimer incluye manifestaciones como deambulación o inquietud, agresión verbal y física, todas ellas asociadas a la sobrecarga del cuidador, la institucionalización y la progresión del deterioro funcional.
En ese marco, la posibilidad de contar con una opción farmacológica específicamente aprobada aporta una herramienta concreta para una población vulnerable.
El esquema de titulación recomendado para la agitación asociada al alzhéimer comienza con 0,5 mg diarios, asciende a 1 mg y alcanza una dosis objetivo de 2 mg, con la posibilidad de aumentar a 3 mg, según respuesta clínica y tolerabilidad.
Además, la evidencia científica encontró mejoría en tres grandes dominios de la agitación: las conductas agresivas, las conductas físicas no agresivas y la conducta verbal agitada. Este efecto multidimensional es relevante porque la agitación no es un fenómeno único, sino un conjunto de expresiones conductuales que suelen coexistir y dificultar el manejo cotidiano del paciente.
Brexpiprazol también cuenta con indicación como terapia complementaria a los antidepresivos en adultos, en especial, en pacientes con respuesta insuficiente a los antidepresivos o con depresión resistente al tratamiento.
Los datos disponibles muestran que, en combinación con antidepresivos, brexpiprazol en dosis de 2 a 3 mg logra mejoras superiores al placebo en la reducción de los síntomas depresivos, en pacientes con trastorno depresivo mayor y respuesta mínima o parcial al tratamiento de base.
La actualización CANMAT 2023 para el manejo del trastorno depresivo mayor en adultos incluyó a brexpiprazol dentro de las estrategias de potenciación farmacológica, en casos de respuesta inadecuada. Sumado a ello, el uso se alinea con el Consenso argentino sobre trastorno depresivo mayor resistente al tratamiento.
En la esquizofrenia, brexpiprazol dispone de evidencia en fase aguda y de mantenimiento, además de aprobación para adolescentes de 13 a 17 años, basada en la extrapolación de eficacia entre adultos y datos de seguridad farmacocinética en la población pediátrica.
En el escenario de la exacerbación aguda de la esquizofrenia, el estudio VECTOR mostró que brexpiprazol en dosis de 2 mg y 4 mg logró reducciones significativamente mayores en la puntuación total de PANSS a las 6 semanas frente a placebo. Otro dato de interés para la práctica es que la dosis de 2 mg alcanzó significancia estadística en PANSS ya en la primera semana, lo que sugiere una respuesta temprana.
Más allá del control sintomático inicial, la prevención de recaídas es un objetivo central en la esquizofrenia. En el estudio de mantenimiento de Fleischhacker y colaboradores, brexpiprazol redujo el riesgo relativo de recaída inminente en 71 % frente a placebo. De hecho, el ensayo fue interrumpido de manera prematura por la eficacia. La dosis media asociada con la estabilidad fue de 3,6 mg.
Brexpiprazol se posiciona como una opción terapéutica diferencial dentro de los antipsicóticos de tercera generación. Su mecanismo como agonista parcial D2 y modulador serotonina-dopamina permite contemplarlo como una alternativa para pacientes en quienes la risperidona ocasionó hiperprolactinemia y otros efectos endocrinos.
A ello se suman su eficacia en esquizofrenia, su valor como coadyuvante en la depresión resistente y su aprobación para la agitación asociada al alzhéimer. Así, se configura un perfil de utilidad que combina amplitud de indicaciones, tolerabilidad y relevancia práctica para distintas poblaciones.
En Argentina, su presentación es en comprimidos de 1, 2, 3 y 4 mg. Al incorporarse al mercado esta alternativa, se añade una opción para que el médico pueda encontrar un balance entre eficacia, tolerabilidad y continuidad terapéutica.