Bélgica se ha convertido en el segundo país europeo, tras Holanda, que despenaliza la eutanasia en ciertos casos con la entrada en vigor de una ley que permite esta práctica en ciertos casos y bajo estrictas condiciones. La nueva normativa no obliga a los médicos belgas a practicar una eutanasia si no lo desean.
En el texto de la ley se define la eutanasia como un acto practicado por un tercero, que pone intencionadamente fin a la vida de una persona a petición de ésta y se señala que el médico que lleva a cabo ese acto no comete una infracción si cumple las condiciones establecidas.
Condiciones como las que fijan que el paciente debe ser mayor de edad, capaz y consciente en el momento de presentar su petición de que se le practique una eutanasia. Además, debe padecer sufrimiento físico o psíquico constante e insoportable, que no pueda ser calmado, causado por una afección accidental o patológica incurable , añade la ley. Deberá hacer su petición de manera voluntaria, reflexionada y reiterada y presentarla por escrito.
Por su parte, el médico tendrá que cerciorarse de que no hay otra solución que la eutanasia , deberá consultar a otros dos facultativos antes de practicarla y dejar pasar al menos un mes desde que el paciente hizo la petición por escrito antes de llevarla a cabo. Una vez realizada, se considerará que el paciente ha fallecido de muerte natural. Cuatro días después, el médico deberá presentar un documento para su registro a la Comisión Federal de Control y de Evaluación de la aplicación de la ley de la eutanasia, compuesta por 16 miembros, que se encargará de verificar que ha sido efectuada según lo previsto en la ley.
En el caso de que dos tercios de los miembros de dicha Comisión estimen que el doctor no se ha ceñido a las condiciones fijadas por la ley, dicho órgano enviará el caso al fiscal del tribunal donde se haya producido el fallecimiento para que éste emprenda medidas judiciales si lo considera oportuno.
Esta Comisión se reunirá hoy por primera vez para decidir las características definitivas que debe tener el formulario de registro de un acto de eutanasia.
Por otra parte, el viudo de Diane Pretty, la británica que murió en mayo pasado después de pedir el suicidio asistido, presentó ayer en Downing Street 50.000 firmas para reclamar la despenalización de la eutanasia. Brian Pretty compareció ante la oficina de Tony Blair, acompañado de cuatro personas con enfermedades incurables. La iniciativa coincide con el lanzamiento de su campaña «Act Now» (Actúa ahora), que dará a conocer, a través de Internet, las historias de pacientes en fase terminal que quieren morir.
Webs Relacionadas
Asociación Derecho a Morir Dignamente
http://www.eutanasia.ws/dmdQueOfrece.html/