Noticias médicas

Publicado el 11 de mayo de 2006

Según una encuesta de la Escuela de Nutrición de la UBA.

Bebes: les dan alimentos antes de tiempo.

Leche de vaca y otros preelaborados integran la dieta de los que tienen menos de un año de vida.

Casi la mitad de las madres deja de amamantar antes de que sus hijos cumplan 18 meses de vida, lo que contradice las recomendaciones de los pediatras y los expertos en nutrición de mantener la lactancia materna durante ese período. Pero más preocupante aún es la introducción en la dieta de los bebes de alimentos para los cuales aún no está preparados o que no les aportan los nutrientes que necesitan para crecer.

"El 46% de las madres abandona la lactancia materna antes de los 18 meses y la reemplaza con leche de vaca, que no debe ser introducida antes del año de vida, ya que sólo entonces alcanzan una madurez digestiva que les permita tolerarla", dijo a LA NACION la licenciada Estela Rugolo, profesora asociada de la Escuela de Nutrición, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

"Antes del año, la leche de vaca puede causar microsangrados intestinales que llevan a la pérdida de hierro -explicó esta licenciada en nutrición que coordinó una encuesta de la que participaron 150 padres y madres de chicos menores de 18 meses, realizada en nueve hospitales y sanatorios de Capital, Gran Buenos Aires y Neuquén-. Al mismo tiempo, es común la práctica de diluir la leche para atenuar esos efectos, lo que disminuye el valor energético que le aporta al bebe."

Otra práctica alimentaria desaconsejada y verificada en la encuesta fue el endulzar el biberón con azúcar, conducta que fue reconocida por el 36,6% de las madres. "Este es un hábito poco recomendable en función de la capacidad del azúcar de generar caries", señala una reseña del estudio.

Pero así como se agrega azúcar a la leche, también es frecuente que se condimente con sal las papillas y purés, otra conducta desaconsejada por los nutricionistas. "La sal fue incorporada en el 44% de los casos, lo que no se debe hacer antes del año de vida", completó la licenciada Rugolo, que señaló el elevado número de padres que introducen en la dieta de los pequeños alimentos preelaborados de dudoso o nulo valor nutricional.

"Encontramos una alta frecuencia semanal en el consumo de helados, postrecitos, golosinas, salchichas, hamburguesas y papas fritas", enumeró la nutricionista, que dijo haber notado en las repuestas de las madres encuestadas huellas del discurso publicitario de la industria de alimentación.

Un número alto

No todos los datos obtenidos por la encuesta de la Escuela de Nutrición de la UBA son negativos. "Encontramos un porcentaje altísimo de lactancia materna exclusiva hasta los seis meses: el 73% de las madres dijo haber alimentado a sus hijos sólo con leche materna hasta esa edad", comentó la licenciada Rugolo.

Según estadísticas nacionales del Ministerio de Salud de la Nación, sólo el 33,1% de los bebes recibe leche materna como alimento único durante sus primeros seis meses de vida, tal como aconseja la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) y inmensa mayoría de las organizaciones científicas y sanitarias.

La leche materna, recuerda la nutricionista, actual presidenta de la Federación Argentina de Graduados en Nutrición, es el mejor alimento para el bebe: le aporta todos los nutrientes que necesita para su crecimiento y desarrollo, y más. Diversos estudios han demostrado que los bebes alimentados sólo a pecho durante sus primeros seis meses tienen menor riesgo de padecer enfermedades típicas de la infancia, pero también de la edad adulta.

Para Rugolo, el porcentaje de lactancia exclusiva tan alto tiene una explicación: "Uno puede reconocer en el estudio un sesgo, que es que se trata de madres que llevan a su hijo al pediatra en hospitales públicos, donde hay una importante promoción de la lactancia materna".

Por Sebastián A. Ríos
De la Redacción de LA NACION