Noticias médicas

Publicado el 30 de diciembre de 2007

El año que se va, flojo en prevención

Balance: la salud en 2007

Aunque se avanzó con la vacunación contra la hepatitis A, falla en muchos casos la detección precoz de enfermedades.

El año que termina hoy se despide con algunos avances y cirugías e implantes pioneros, pero con trabajo pendiente, especialmente para mejorar la prevención: apenas el 28% de los argentinos controla su salud para detectar a tiempo las enfermedades, según una encuesta de Gallup para LA NACION.

De hecho, el 32% de las mujeres de entre 40 y 70 años nunca se hizo una mamografía. "El sistema de salud no genera este estudio de manera automática, su realización depende siempre de la decisión de la mujer", afirma el doctor Aníbal Núñez De Pierro, de la Sociedad Argentina de Mastología.

Este año, la llegada un mes antes del virus de la gripe encontró inmunizado a sólo el 36,9% de los grupos de riesgo y un estudio dado a conocer por el Centro Latinoamericano de Salud y Mujer (Celsam) reveló que a cinco años de la ley de salud sexual y reproductiva, el 23% de las argentinas de entre 15 y 45 años todavía usa mal la píldora anticonceptiva.

La lista de enfermedades para las que los argentinos no realizamos la necesaria prevención podría volverse interminable: el 65% de las personas con cáncer de colon llega a la consulta con tumores avanzados; hay 12.000 casos nuevos de tuberculosis por año que se suelen confundir aún con gripe o contracturas; 3000 chicos viven con el virus del sida, según el informe anual de Unicef; el 17% de las mujeres de 15 a 65 años tiene el virus del papiloma humano; hay un 30% de pacientes con lepra sin diagnosticar, según la Sociedad Argentina de Leprología, y 2 millones de argentinos sufren de Mal de Chagas, una infección que se puede prevenir con sólo rociar las casas con insecticida -un programa con más de 15 años en el país, dirigido por el doctor Ricardo Gürtler, del Conicet, logró así interrumpir la transmisión en la zona endémica.

Y no hay que olvidar que por cada celíaco conocido hay 8 sin diagnosticar. Un dato positivo es que el Ministerio de Salud creó este año un Programa Nacional que contempla la elaboración de guías de diagnóstico y tratamiento para la enfermedad.

Asimismo, la obesidad, el tabaquismo y el colesterol fueron identificados este año como las causas locales del infarto, todos factores que se pueden modificar a tiempo para prevenir un desenlace fatal. Las autoridades del Congreso Mundial de Cardiología, que se realizará en mayo próximo en nuestro país, señalaron como "preocupante" la falta de prevención cardíaca y afirmaron que aunque las campañas públicas aportan más información, no modifican los hábitos dañinos. Es más, seis de cada 10 argentinos son sedentarios.

Lo bueno

Pero si bien en esta materia todavía falta mucho por hacer, 2007 nos deja avances importantes. Por ejemplo, este año se sancionaron dos leyes que ayudarán a cuidar la salud: la que finalmente consagra la obesidad como una enfermedad y la nueva norma de pesquisa neonatal obligatoria, que amplió de dos a nueve la lista de enfermedades que los hospitales públicos y privados de todo el país deben identificar en los recién nacidos.

En los quirófanos también hubo buenas noticias, como la realización exitosa de varias cirugías complejas. Por ejemplo, el primer implante auditivo de tronco cerebral a una niña de dos años, a cargo de un equipo dirigido por el doctor Vicente Diamante, del Centro de Implantes Cocleares y la Fundación Argentina de Otorrinolaringología. O el trasplante combinado de hígado, páncreas, duodeno e intestino realizado en la Fundación Favaloro. Por último, la cirugía por orificios naturales en el Hospital de Clínicas, que permitió extraer la vesícula de una mujer a través de la vagina y sin incisiones.

A dos años de la incorporación de la vacuna contra hepatitis A en el calendario oficial, disminuyeron a cero los trasplantes de hígado. Mientras tanto, en el Hospital General San Martín de La Plata se inauguró el primer banco de leche materna del país para la nutrición de bebes prematuros o con alergias a leches bovinas.

Este año también se redujo un 40% la mortalidad infantil por enfermedades respiratorias, no así los casos de neumonía y bronquiolitis en los bebes menores de un año, según un estudio del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias Emilio Coni.

Y aún nos queda lo más importante: confiar en que 2008 será mejor...

Por Fabiola Czubaj
De la Redacción de LA NACION


Calidad de vida, una aspiración

Según diversas encuestas realizadas durante el año, los argentinos no están contentos con su calidad de vida.
Un estudio de la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica reveló que más del 60% de la población siente cansancio y falta de energía por el estrés y la falta de sueño.

Por otro lado, cada vez más jóvenes usan Viagra, y nueve de cada diez argentinos tienen sensación de inseguridad, lo que provoca ansiedad, aislamiento, pánico, delirio de persecución y fobia social.

Y, según datos del Observatorio de la Deuda Social Argentina, de la Universidad Católica Argentina, el crecimiento económico del país mejoró menos de lo esperado la percepción de bienestar personal.

Con respecto al tabaquismo, origen de muchos trastornos físicos y de disputas sociales entre fumadores y no fumadores, este año hubo un nuevo capítulo de la batalla: investigadores argentinos del Estudio Mundial de Contaminación Ambiental de Tabaco demostraron que los ambientes 100% libres de humo son la estrategia más efectiva y segura para cuidar la salud de los que no fuman.


Clarín.com

El año termina con nuevo récord de trasplantes y donantes reales

Hasta ayer se habían practicado en el país 1.125 trasplantes de 480 donantes reales, contra 1.027 y 455 del año pasado, respectivamente. Esto implica que las cifras casi se duplicaron en los últimos cinco años.

Por: Valeria Román

La solidaridad con los pacientes que necesitan órganos para salvar sus vidas creció un poco más en la Argentina. Por primera vez, este año se superó la barrera de los 12 donantes por millón de habitantes. Esto significa que la tasa de la cantidad de personas que efectivamente donan órganos casi se duplicó durante los últimos cinco años. En 2002, eran tan sólo 6,42 donantes reales por millón de habitantes. Ahora, son 12,2 donantes por millón.

Ese número de donantes permitió que también creciera la cantidad de trasplantes. Hasta ayer, la base de datos del Incucai tenía registrados 1.125 trasplantes y 480 donantes reales desde el 1ø de enero pasado. La cifra alcanzada en 2007 indica que el crecimiento de los trasplantes también se duplicó con respecto a cinco años atrás. En 2002, se hicieron tan sólo 562. En 2006, llegaron a ser 1.027 trasplantes.

Los números marcan mejoras, a pesar de que el año 2007 no había empezado tan bien. En el mes de enero hubo sólo 18 donantes reales, un problema que llevó a una fuerte reorganización de todo el sistema de procuración y trasplante del país, según contó a Clarín el director médico del Incucai, José Luis Bustos. Se consiguió mejorar a través de la habilitación de 45 equipos en centros de salud que pueden trabajar en la problemática (ahora son 537 en total) y el número de profesionales habilitados subió a 2.144.

"El aumento en donaciones y trasplantes se debe principalmente a la inversión del Estado argentino en la coordinación hospitalaria", sostuvo Ignacio Maglio, miembro del Comité de Etica del Incucai. "La vigencia de la ley del donante presunto -que considera donantes a todas las personas a menos que hayan explicitado lo contrario- puede haber incidido, aunque sigo estando en desacuerdo con esa norma. Los más pobres quizá no sepan o no puedan tomarse un colectivo para mandar o expresar su negativa a ser donantes", afirmó.

En cambio, para el director médico del Incucai, la sociedad argentina está en un proceso de cambio. Y destacó otros logros del año:

El Estado empezó a garantizar los medicamentos que evitan el rechazo de los órganos para los trasplantados que no cuentan con cobertura: hoy son más de 1.000 pacientes.

Aumentaron los trasplantes para personas con diabetes y complicaciones de insuficiencia renal. "Los pacientes reciben la donación de páncreas y riñón simultáneamente y esto evita la diabetes".

Se hicieron más trasplantes de intestino, una práctica aún muy reciente y de complejidad mayor.

Creció el acceso a la lista de espera. "Para nosotros, es mejor que crezca esta lista en tanto supone mejorar la equidad con los pacientes. Había pacientes que necesitaban ser trasplantados y no estaban siendo considerados. Obviamente falta mucho por hacer".

El año pasado habían ingresado 2.000 personas en la lista. En 2007, fueron 2.352 pacientes.

En 2007, pacientes argentinos recibieron la donación de órganos de 7 personas de Uruguay. El hecho fue posible gracias al fortalecimiento de la cooperación entre los sistemas de trasplante de Uruguay y la Argentina.

España, todo un modelo a seguir en la materia

España tiene la tasa más alta de donantes de órganos en el mundo. Son 34 por cada millón de habitantes por año (en la Argentina recién se llegó a poco más de 12 donantes por millón de habitantes). Todo un récord, el español, que fue alcanzándose con el esfuerzo de las autoridades sanitarias, del personal de la salud y de la población en general, que ya percibe a la donación como un valor importante.

"Las familias lo colocan por encima del dolor que significa perder a un ser querido", afirmó a Clarín José Luis Bustos, director médico del Incucai.

En España, el sistema funciona de manera similar a como lo hace en Francia y en la Argentina. Esto es, se solicita a la familia que exprese la última voluntad del fallecido sobre la posibilidad de donar sus órganos.

"Fueron mejorando los servicios de coordinación de la ablación y el trasplante en la mayoría de los hospitales con terapias intensivas o con atención a accidentados. También se entrenó a los médicos para que realicen la denuncia de los potenciales donantes de órganos", contó a Clarín Ignacio Maglio, abogado de la Fundación Huésped y también del Hospital Muñiz, e integrante del Comité de Etica del Incucai.


Una tasa que sigue creciendo

El número de donantes por cada millón de habitantes es el indicador aceptado internacionalmente para medir la efectividad de las políticas sobre donación de órganos para trasplantes. Si bien lejos de las "grandes potencias" en la materia -España, con 34 donantes por millón, los Estados Unidos con 27, Uruguay con 25- la cifra de 12,2 es alentadora.


"Me siento mejor dándoles ánimo a otros que esperan"

Gladys Gómez Talquenca sabe de memoria los nombres de los chicos que están en la lista de espera de órganos en la Argentina y, desde La Rioja, les da fuerza por teléfono o por correo electrónico para que la desesperación no les gane la batalla. No es que ella esté libre de angustias, pero prefiere ayudar a los demás: "Tengo mis preocupaciones, pero me parece mejor 'descentrarme'. Hay miles de argentinos que enfrentan el mismo problema".

Esta mujer de 54 años -psicopedagoga, docente de la Universidad de La Rioja- tuvo tres hijos, pero hoy sólo viven dos. José Francisco murió a los ocho meses, súbitamente. Y sus otros dos hijos padecen una cardiopatía congénita que los llevó también a la lista de espera de un corazón en el Incucai. La mujer, hoy de 22 años, aún se encuentra en la lista. El otro varón, de 25, pudo ser trasplantado hace seis meses gracias a la donación de un corazón de una persona de Córdoba.

La vida de Gladys estuvo marcada por la necesidad de conseguir órganos que salvarían a sus hijos, pero no se encerró a esperar. ¿Por qué? "El tiempo de espera de un órgano -explica- es muy duro, pero no tenés un plazo estipulado. Te desgasta pensar que tenés sólo dos ca minos: el órgano o la muerte. Yo creo que mi vida no puede limitarse a esperar. Quiero estar en forma incondicional con los familiares de otros chicos que necesitan donaciones. Me siento mucho mejor dándole ánimo a otros que esperan".

Como voluntaria del programa provincial de procuración y trasplante, la mujer estará en estos días repartiendo corazones de cartulina y chupetines para despertar conciencia sobre el tema durante la fiesta del Tinkunaco, en La Rioja. "También pegaremos afiches con la foto de Sofía, la nena que está internada en el hospital Garrahan de Buenos Aires", cuenta.

"Este año -agrega-, tengo la gran alegría de ver a mi hijo con el corazón trasplantado. Fue gracias a una familia que tuvo la madurez de aceptar la donación, a pesar de todo el dolor por la muerte. Estamos totalmente agradecidos. Tenemos que multiplicar este gesto heroico para que más personas puedan vivir".

Gladys está orgullosa. Su hijo trasplantado alcanzó su sueño: tres meses después del trasplante, llegó en bicicleta a la cima del vecino Cerro de la Cruz.