El estudio se realizó sobre 80 niños sanos de 2 meses. Los autores hallaron que aquéllos con un menor peso al nacer parecían tener una mayor preferencia por el sabor de la sal que los que nacieron con un mayor peso.
"La presencia precoz de esta relación sugiere que los episodios del desarrollo que ocurren en el útero podrían tener una influencia duradera sobre la preferencia de un individuo por el sabor salado", indicaron los autores. "Debido a que no fueron encontradas relaciones similares para los alimentos dulces, los datos sugieren que existe una relación específica y duradera entre el peso al nacer y la aceptación del sabor salado. Ahora se necesitan estudios adicionales para determinar si el peso al nacer predice la preferencia por la sal, e incluso más importante, el consumo de sal en niños mayores y adultos", añadieron.
Este tipo de investigación podría ayudar a los científicos a aprender más sobre los factores subyacentes que influencian la preferencia y el consumo de sal. Esta información podría ser usada posiblemente en el desarrollo de programas para reducir el consumo de sal, que se cree es un factor en el desarrollo y continuidad de la presión sanguínea elevada.
Webs Relacionadas
European Journal of Clinical Nutrition
Monell Chemical Senses Center
Publicado el 31 de diciembre de 2005
Investigación
Bajo peso al nacer y preferencia por la sal
El peso de un niño al nacer parece afectar su preferencia por la sal, según ha revelado un estudio realizado por investigadores del Monell Chemical Senses Center, de Filadelfia (Estados Unidos), que publica el “European Journal of Clinical Nutrition”.
El estudio se realizó sobre 80 niños sanos de 2 meses. Los autores hallaron que aquéllos con un menor peso al nacer parecían tener una mayor preferencia por el sabor de la sal que los que nacieron con un mayor peso.
"La presencia precoz de esta relación sugiere que los episodios del desarrollo que ocurren en el útero podrían tener una influencia duradera sobre la preferencia de un individuo por el sabor salado", indicaron los autores. "Debido a que no fueron encontradas relaciones similares para los alimentos dulces, los datos sugieren que existe una relación específica y duradera entre el peso al nacer y la aceptación del sabor salado. Ahora se necesitan estudios adicionales para determinar si el peso al nacer predice la preferencia por la sal, e incluso más importante, el consumo de sal en niños mayores y adultos", añadieron.
Este tipo de investigación podría ayudar a los científicos a aprender más sobre los factores subyacentes que influencian la preferencia y el consumo de sal. Esta información podría ser usada posiblemente en el desarrollo de programas para reducir el consumo de sal, que se cree es un factor en el desarrollo y continuidad de la presión sanguínea elevada.
Webs Relacionadas
European Journal of Clinical Nutrition
Monell Chemical Senses Center