Investigadores de la Universidad de Minnesota, Minneapolis (EE.UU.) llevaron a cabo un estudio para determinar si la concentración del anticuerpo IgG neumocócico polisacárido anticapsular en la sangre del cordón se encuentra relacionada con el número de otitis media (OM) y con los episodios agudos de OM durante el primer año de vida.
Los investigadores norteamericanos diseñaron un estudio de seguimiento prospectivo por OM en 415 infantes desde su nacimiento hasta los 24 meses de vida. Las madres de estos niños habían aceptado voluntariamente participar del estudio durante el embarazo. De esta manera, fueron recolectadas muestras de la sangre del cordón de los neonatos. El 97% de los infantes eran blancos, el 49% hombres, el 3% pertenecía a hogares con ingresos anuales inferiores a los $20.000 y el 30% a hogares con ingresos anuales superiores a $60.000.
Durante el estudio se intentó determinar el número de episodios de OM diagnosticados por médicos clínicos (incluyendo tanto la OM con derrame como la OM aguda) y los episodios de OM aguda ocurridos desde el nacimiento hasta los 12 meses de vida.
A partir de un análisis univariado realizado durante el primer año de vida, las bajas concentraciones del anticuerpo en la sangre del cordón contra los serotipos 3 y 19F predijeron una mayor cantidad de episodios agudos de OM (P = .04 y P = .05, respectivamente) y las concentraciones bajas del anticuerpo contra los serotipos 19F y 23F predijeron más episodios de OM (P = .04 y P = .05, respectivamente).
A partir de una regresión de Poisson, adaptada para las variables relacionadas con la recurrencia de OM y con bajas concentraciones del anticuerpo en la sangre del cordón, el serotipo 19F permaneció significativamente relacionado con el número de episodios de OM (riesgo relativo para los cuartiles más bajos frente a 3 cuartiles más altos, 1.23; 95% IC, 1.02-1.50; P = .03).
Los investigadores concluyeron que las bajas concentraciones del anticuerpo contra el serotipo 19F en la sangre del cordón predicen más episodios de OM durante los primeros 12 meses de vida. Esto sugiere un beneficio potencial en la inmunización maternal para elevar la concentración neonatal del anticuerpo neumocócico antipolisacárido y para retrasar el inicio y reducir el número de episodios de OM.