Por Krystnell y Storr
NUEVA YORK (Reuters Health) - Bailar seguido ayudó a los residentes de un hogar para adultos mayores a tener mejor equilibrio, según mostró un nuevo estudio.
Un equipo de Brasil detectó una mejoría de 50 por ciento en el equilibrio y una reducción de las caídas en los adultos mayores que participaban de media hora de baile de salón tres veces por semana durante tres meses.
"Poder ver a los adultos mayores bailar y girar con autonomía, equilibrio y conciencia cognitiva del espacio y el cuerpo nos permitió comprender cómo combinar el ejercicio efectivo con una actividad placentera", dijo la autora principal, Eliane Gomes da Silva Borges, de la Universidad Federal de Río de Janeiro, Río de Janeiro.
El envejecimiento va debilitando los músculos y los mecanismos sensoriales que nos permiten mantener el equilibrio. El sedentarismo acelera la pérdida de fuerza y equilibrio, según resume el equipo de Borges en la revista Archives of Gerontology and Geriatrics.
"Debemos darnos cuenta de que la actividad física es beneficiosa porque fortalece el sistema musculoequelético y los profesionales (de los hogares para mayores) pueden y deben ayudar", dijo Borges por e-mail.
Su equipo reunió a los residentes de tres hogares para adultos mayores de Río de Janeiro: 59 personas finalizaron el estudio. Treinta formaron un grupo que concurría a clases de baile tres veces por semana y a los 29 restantes se les prometió que participarían de clases de baile después de finalizar el estudio (grupo control). Aceptaron no comenzar ejercicios de ningún tipo durante el estudio.
Todos los participantes habían sido sedentarios en los tres meses previos al estudio; tenían entre 60 y 79 años.
Los autores entrevistaron a los participantes y revisaron las historias clínicas para conocer cuántas veces se habían caído en ese trimestre. Además, les evaluaron el equilibrio con una plataforma especial que mide seis puntos de cada pie y registra en quilos las diferencias en la distribución del peso corporal entre ambos pies (a mayor valor, peor equilibrio).
El grupo que participó de las clases de baile comenzó el estudio con 6,14 kg de diferencia, versus 6 kg el grupo control. En las 12 semanas siguientes, cada una de las tres clases de baile semanales duraba 50 minutos. Después de 10 minutos de precalentamiento con estiramientos, los participantes bailaban foxtrot, vals, rumba, swing y samba o bolero. Cada clase finalizaba con 10 minutos de relax.
Al final del estudio, el equilibrio del grupo de "bailarines" había mejorado con una nueva diferencia de distribución del peso corporal promedio de 3,29 kg, mientras que en el grupo control la diferencia había aumentado a 6,3 kg.
Borges comentó que los participantes de ambos grupos se habían caído unas cinco veces en los tres meses previos al estudio. En las 12 semanas de trabajo, el grupo sedentario (control) registró casi la misma frecuencia de caídas, versus una sola caída en el grupo de "bailarines".
Jean Krampe dijo que los resultados coinciden con la gran cantidad de estudios en curso orientados a identificar las distintas formas de ejercicio que ayudaría a los adultos mayores a mejorar el equilibrio.
Los CDC estiman que cada año mueren unos 1.800 residentes de hogares para adultos mayores por una caída y que el 95 por ciento de las fracturas de cadera está asociado con una caída.
FUENTE: Archives of Gerontology and Geriatrics