Kochhar está a cargo de investigaciones sobre metabolismo en el Centro de Investigaciones Nestlé de Lausanne, Suiza, conglomerado que pagó el estudio.
La investigación se tardó porque tardaron un año en encontrar 11 hombres que no comieran chocolate. Kochhar comparó la sangre y la orina de esos 11 hombres, con otros 11 que comían todos los días chocolate. Todos eran saludables, ninguno era obeso, y comieron los mismos alimentos durante cinco días.
Los investigadores examinaron su metabolismo a través de la sangre y la orina, y encontraron que una docena de sustancias eran diferentes en ambos grupos. La glicerina aminoácida era más elevada entre quienes ingerían chocolate, y la taurina –ingrediente activo de la bebidas energetizantes- era más alta entre las personas que no habían comido chocolate. Los amantes de éste tenían también un nivel más reducido de colesterol malo. Queda por determinar, con estudios más detallados, si la bacteria causa el antojo.