El estudio se realizó entre 514 mujeres con cáncer de mama, participantes en el Health, Eating, Activity and Lifestyle Study. Los autores valoraron el peso de tales mujeres y sus cambios del mismo desde el primer año del diagnostico hasta los tres siguientes.
Las pacientes aumentaron su peso o el porcentaje de grasa corporal en 1,7 ± 4.7 kg y 2,1% ± 3,9%, respectivamente, desde el primer año del diagnóstico hasta el tercero. Un total de un 68% ganaron peso y un 74% grasa corporal. El mayor incremento de peso se produjo entre las pacientes diagnosticadas en estados más avanzados del cáncer, entre las más jóvenes, entre las posmenopáusicas y entre las que redujeron su actividad física tras el diagnóstico.
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Journal of Clinical Oncology
Yale University School of Medicine