A través de 548 páginas, 37 autores, 21 colaboradores y 10 asesores, del mayor nivel nacional e internacional, han volcado sus conocimientos y experiencias para reunir, de forma práctica y sencilla, los conocimientos más actuales en materia de diagnóstico, tratamiento, pronóstico y seguimiento de los pacientes oncológicos de las principales localizaciones.
Esta obra orientada al médico general, a quien se dedica en cualquier parte del País al primer nivel de atención, pero también al colega que realiza un enfoque desde cualquier disciplina no oncológica, es una ayuda imprescindible, que seguramente se seguirá de otras actualizaciones periódicas y nuevos aportes.
Para encarar con criterios clínicos modernos y de acuerdo a los resultados que hoy pueden obtenerse, gracias al progreso científico y tecnológico, pero sobre todo a la experticia clínica, el tratamiento exitoso de nuestra segunda causa de muerte.
Empleando el criterio de un acertado diagnóstico, la sospecha precoz, la realización de exámenes adecuados, todo ello presidido por una concepción esencialmente clínica y de aproximación al paciente y su familia, en un tiempo en que los conocimientos han producido avances sorprendentes, que modifican sustancialmente resultados, calidades de vida, curaciones, y cuando ello no es posible, las mejores medidas paliativas.
Tres objetivos se fijaron los autores, para encarar este proyecto, en la era de la información y el acceso más amplio al conocimiento científico.
El primero, se procuró limitar el desarrollo de los aspectos básicos, moleculares, genéticos, patogénicos, farmacológicos, por estar los mismos específicamente contemplados en otra publicación. El segundo, acotar las consideraciones sobre tratamientos altamente especializados, por ser ellos de competencia del especialista, circunscribiendo en el texto la información a elementos conceptuales de conducta terapéutica, con énfasis en la integración ordenada de los recursos disponibles. El tercero, la pretensión de volcar experiencia en el manejo clínico práctico de las situaciones analizadas, tratando de trasmitir, equilibradamente, información y vivencias, como forma de enriquecer los contenidos y su vigencia.
La presentación es ágil y docente, con una exposición breve y jerarquizada, seguida de preguntas y respuestas para aclarar puntos polémicos o profundizar algunos temas de particular interés. En algunos capítulos se agrega la colaboración de destacados especialistas nacionales y extranjeros, a modo de comentario editorial.
Un enfoque hacia la educación y prevención
En el primer capítulo, “El Clínico frente al Cáncer”, podemos leer: “Frente a la problemática general del cáncer es fundamental desarrollar, dentro del equipo de salud, una actitud educacional y preventiva, tendiente a la promoción de salud con proyección a nivel poblacional. El rol modélico que la sociedad le asigna a cada uno de sus integrantes puede facilitar notoriamente estas acciones, o interferirlas muy negativamente si las mismas no se asumen responsablemente. Merecen privilegiarse la estimulación de hábitos saludables, la lucha contra las adicciones, en particular el tabaquismo, y la consulta médica periódica con criterio de diagnóstico oportuno. Al médico general le corresponde un lugar protagónico en todas estas acciones, por estar ubicado siempre en la primera línea de la consulta médica.
La difusión, a nivel poblacional, de una serie de síntomas y signos, llamados de alerta que se presentan en el primer cuadro, constituye un auxiliar suplementario, aún cuando habitualmente ellos no traducen afecciones en etapas tempranas”.(1) Y sencillamente sitúan las Siete señales de alerta:
· Cambios en el funcionamiento habitual de intestino o vejiga
· Indigestión o dificultades al tragar
· Durezas o abultamientos en las mamas o en otra parte del cuerpo
· Tos o ronquera persistente
· Una herida o llaga que no cicatriza
· Cambios en manchas de la piel, verrugas, lunares
· Pérdida anormal de sangre o flujo.