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Aspectos destacados
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RESUMEN
TRASFONDO Y OBJETIVOS
Estudios de cohortes anteriores informaron que una sola medida de actividad física (AF) evaluada al inicio se asoció con una menor incidencia de la enfermedad de Parkinson (EP), pero un metanálisis sugirió que esta asociación estaba restringida a los hombres.
Debido a la larga fase prodrómica de la enfermedad, no se pudo excluir la causalidad inversa como posible explicación. Nuestro objetivo fue estudiar la asociación entre la AP variable en el tiempo y la EP utilizando análisis retrasados para abordar el potencial de causalidad inversa y comparar las trayectorias de la AP en pacientes antes del diagnóstico y controles emparejados.
MÉTODOS
Utilizamos datos de E3N (1990-2018), un estudio de cohorte de mujeres afiliadas a un plan nacional de seguro de salud para personas que trabajan en educación. La PA fue autoinformada en seis cuestionarios durante el seguimiento. A medida que las preguntas cambiaban en los cuestionarios, creamos una variable PA latente variable en el tiempo (LPA) utilizando modelos mixtos de procesos latentes. La EP se determinó mediante un proceso de validación de varios pasos basado en registros médicos o un algoritmo validado basado en afirmaciones de medicamentos.
Establecimos un estudio anidado de casos y controles para examinar las diferencias en las trayectorias de LPA utilizando modelos mixtos lineales multivariables con una escala de tiempo retrospectiva. Se usaron modelos de riesgos proporcionales de Cox con la edad como escala de tiempo y ajustados por factores de confusión para estimar la asociación entre LPA variable en el tiempo y la incidencia de EP. Nuestro análisis principal utilizó un retraso de 10 años para dar cuenta de la causalidad inversa.
RESULTADOS
Los análisis de las trayectorias (1196 casos, 23 879 controles) mostraron que la LPA fue significativamente más baja en los casos que en los controles a lo largo del seguimiento, incluidos los 29 años antes del diagnóstico; la diferencia entre casos y controles comenzó a aumentar ∼10 años antes del diagnóstico (P-interacción=0,003).
En nuestro análisis de supervivencia principal, de 95 354 mujeres libres de EP en 2000, 1074 mujeres desarrollaron EP durante un seguimiento medio de 17,2 años.
La incidencia de EP disminuyó con el aumento de LPA (tendencia P = 0,001), con una incidencia un 25 % menor en los del cuartil más alto en comparación con los más bajos (índice de riesgo ajustado = 0,75, intervalo de confianza del 95 % = 0,63-0,89). El uso de retrasos más largos arrojó conclusiones similares.
CONCLUSIONES
Un nivel más alto de actividad física se asocia con una incidencia más baja de enfermedad de Parkinson en mujeres, lo que no se explica por causalidad inversa. Estos resultados son importantes para la planificación de intervenciones para la prevención de la EP.