Objetivo:
Para entender el papel de los síntomas depresivos en la enfermedad de Alzheimer preclínica es esencial definir su relación temporal con las proteinopatías del Alzheimer en adultos mayores cognitivamente normales.
El objetivo del estudio fue examinar asociaciones de beta-amiloide cerebral y medidas longitudinales de depresión y grupos de síntomas depresivos en una muestra cognitivamente normal de adultos mayores.
Método:
A un total de 270 individuos mayores, residentes en la comunidad y cognitivamente normales se les realizó una tomografía por emisión de positrones (PET) con el Compuesto Pittsburgh B (PiB) al inicio del estudio para registrar las medidas de beta-amiloide cortical, y evaluaciones anuales con la Escala de Depresión Geriátrica (GDS) de 30 ítems.
Los autores evaluaron la unión continua del PiB como un predictor de la puntuación en la escala GDS o de un subgrupo de la escala GDS, calculada como puntuaciones totales y puntuaciones medias para tres grupos de ítems de la escala GDS (apatía-anhedonia, disforia, y ansiedad-concentración), a lo largo del tiempo (de 1 a 5 años; media=3,8 años) en modelos separados de efectos mixtos con eliminación retrospectiva.
Los predictores iniciales incluían la unión del PiB, edad, el sexo, la puntuación en el índice de Hollingshead, la puntación en la prueba nacional estadounidense de lectura para adultos (AMNART), el estatus de la apolipoproteína E ε4, historial de depresión y sus interacciones con el tiempo.
Resultados:
Una unión alta del PiB predijo tasas aceleradas del aumento de la puntuación en la escala GDS en el tiempo, ajustando para historial de depresión. Una unión alta del PiB también predijo tasas mucho más pronunciadas de aumento de las puntuaciones de ansiedad-concentración, haciendo ajustes para el historial de depresión y la interacción entre la puntuación en AMNART y el tiempo.
En un modelo post hoc que estimaba las puntuaciones de ansiedad sin ítems de perturbación de la concentración, la interacción entre la unión del PiB y el tiempo siguió siendo significativa.
|
Conclusiones: Una carga alta de beta-amilioide se asoció a un aumento de síntomas ansioso-depresivos con el tiempo en individuos mayores cognitivamente normales. El historial de depresión anterior se relacionó con mayor cantidad de síntomas, aunque no con empeoramiento de los mismos. Estos resultados sugieren una asociación directa o indirecta entre niveles altos de beta-amiloide y un empeoramiento de los síntomas ansioso-depresivos y apoyan la hipótesis de que los síntomas neuropsiquiátricos emergentes representan una manifestación temprana de la enfermedad de Alzheimer preclínica. |