El asma ha cambiado. Ha cambiado la sociedad y han cambiado los asmáticos. Un comentario común de comienzo de siglo era que "los asmáticos jadean toda su vida hasta morir de otra cosa". En la actualidad, el asma es considerada una enfermedad causante de muerte pese a que el arsenal terapéutico es mucho más avanzado, incluyendo los recursos de las Unidades de Terapia Intensiva y la Asistencia Respiratoria Mecánica. Es una de las causas de muerte en los hogares, las guardias y en las salas de los hospitales. Hace 20 años la prevalencia del asma en la población general era aproximadamente del 4% mientras que en la actualidad es de alrededor del 16% y hay países que informan cifras superiores.
También es una causa de juicios de mala praxis, porque para la opinión pública ¿"quién se puede morir de un ataque de asma"?. La realidad es que la patología es a veces lo suficientemente severa como para llevar a un paciente a la muerte, y no siempre los médicos tenemos la culpa, ni el sistema de salud.
En general, el paciente asmático que concurre a la consulta ya conoce su enfermedad, ha leído muchos prospectos y todo tipo de literatura, por lo que muchos pueden ser considerados "expertos en consulta". Algunos han incursionado en Internet y otros son miembros del Equipo de Salud. Es probable que tengan una actitud crítica sobre lo que se indique porque "ellos ya lo hicieron antes" con resultado o sin él. También pueden modificar las indicaciones; así, si ustedes les dicen: "tómese esta pastilla" o "aplíquese este aerosol de esta manera", ellos suelen modificarlo, porque como dije antes, muchos de ellos son casi "médicos en consulta". Si es un médico realmente, la cosa se complica más todavía.
El primer aspecto que debemos revisar es el que tiene que ver con el diagnóstico.
Vamos a ver entonces que no todo lo que silba es asma, lo cual es una de las causas de los errores médicos.