Medical News
/ Published on October 30, 2002
Derechos sexuales: el Senado ratificó anoche la sanción de Diputados
Aprobaron la ley de salud reproductiva
La norma prevé que los hospitales públicos brinden información y entreguen gratis anticonceptivos. Habilita la prescripción de contraceptivos siempre y cuando no sean abortivos. Intenta proteger a las mujeres de bajos recursos.
La primera dama, Hilda González de Duhalde, presenció en el recinto la aprobación de la norma junto a los ministros de Salud, Ginés González García, y de Trabajo, Graciela Camaño, que aplaudieron la conclusión del trámite legislativo de la iniciativa que la Cámara de Diputados había aprobado el 18 de abril de 2001.
La ley es rechazada por la Iglesia Católica, que trasladó su reclamo a las principales bancadas del Senado, aunque esa presión no surtió el mismo efecto que logró mientras el ahora embajador en Kuwait, Omar Vaquir, presidió la Comisión de Salud de la Cámara alta.
El Programa Nacional de Salud Sexual permite -a pedido de los beneficiarios y sobre la base de estudios previos- "prescribir y suministrar métodos y elementos anticonceptivos" no abortivos, incluye esas prestaciones en el Programa Médico Obligatorio (PMO) y obliga a los servicios de salud públicos y privados a incorporarlas a sus coberturas.
Sin embargo, contempla dos excepciones: los servicios privados podrán cumplir con la norma "en el marco de sus convicciones" y las instituciones privadas de carácter confesional que brinden servicios médicos se podrán negar a recetar métodos contraceptivos sobre la base de sus ideas religiosas.
El extenso debate sumó una larga lista de oradores en favor de la iniciativa. Sólo tres excepciones rompieron esa regla: los representantes de San Juan Nélida Martín (PJ), que fundamentó su rechazo en los dictados de la Iglesia Católica desde el Concilio Vaticano II, y el jefe de su bloque, José Luis Gioja, que dijo que lo hacía por convicciones personales.
Por su parte, Nancy Avelín (Cruzada Renovadora) advirtió que la ley se contrapone a los tratados internacionales firmados por la Argentina, que defienden el derecho a la vida "desde la concepción".
La defensa del proyecto estuvo a cargo de la titular de la Comisión de Salud, Mercedes Oviedo (PJ-Misiones), que reclamó su sanción "para salvar las vidas de nuestras hermanas que no tienen acceso a la información y que cuando quedan embarazadas se provocan abortos caseros", dijo.
"Dignidad de las mujeres"
Mabel Müller (PJ-Buenos Aires), por su parte, afirmó que la ley "expresa con claridad que no existe contradicción entre la vigencia plena e integral de los derechos humanos y el respeto a la dignidad de nuestras mujeres, en especial, las de los estratos más pobres", y destacó que "el aborto es la causa del 90 por ciento de las muertes maternas".
La rionegrina Amanda Isidori (UCR) fue más allá y reclamó la sanción de leyes "superadoras", como la legalización de los métodos de contracepción quirúrgica: la vasectomía y la ligadura de las trompas de Falopio.
Eduardo Menem (PJ-La Rioja) fue el primer hombre que rompió la hegemonía femenina, lo que destacó al pedir permiso para hablar "en nombre del cupo masculino". Apoyó la ley porque es una "ratificación positiva" del criterio de salud reproductiva incorporado en la Constitucional nacional y en varios tratados internacionales.
En tanto, el radical Juan Carlos Passo (La Pampa) dijo que avalaba la iniciativa para no tener que aprobar en el futuro una ley que legalice el aborto.