Se trata de una contribución adicional al Plan de Acción de la Comisión Europea contra las enfermedades transmisibles ligadas a la pobreza (VIH/sida, paludismo y tuberculosis), que incluye también una estrategia europea para abaratar el precio de fármacos en países en desarrollo.
La nueva línea prevé financiación para actividades de información, educación y comunicación, adecuadas a las circunstancias culturales y socioeconómicas de la población. Asimismo, contempla proyectos de mejora de la prestación sanitaria a jóvenes, y en especial a mujeres, de países en desarrollo, y de fomento del tratamiento, la investigación y la formación en este campo.
Las actividades serán canalizadas a través de organizaciones sin fines lucrativos, tanto privadas como públicas, nacionales o internacionales. Para ello, la Comisión Europea abrirá en los próximos días un proceso para la asignación de proyectos.
Según datos difundidos en la reciente Conferencia Internacional sobre el Sida de Barcelona, el 95% de los 40 millones de personas infectadas en todo el mundo vive en países en desarrollo.