El IRD indicó en un comunicado que se esbozan generalmente dos tipos de argumentos para "frenar el desarrollo de los tratamientos antirretrovirales" en los países pobres.
El primero es "la incertidumbre sobre su eficacia biomédica por los diferentes tipos de VIH en África, el desarrollo de la enfermedad y fenómenos de resistencia que pueden producirse".
El segundo es el contexto socioeconómico poco favorable, el coste de los medicamentos y la insuficiencia del dispositivo sanitario, por lo que algunos prefieren "intervenciones basadas en la prevención, más eficaces en términos de costes", explica el comunicado. El IRD realiza investigaciones sobre el sida en África desde hace 15 años.