Si los resultados de un reciente estudio de la University of Michigan (Estados Unidos) en animales son correctos, las personas deberían concurrir al próximo recital de rock con un cóctel de antioxidantes. Experimentos con cobayos han demostrado que la combinación de antioxidantes (vitaminas A, C y E más magnesio) protege a los animales de sufrir pérdida auditiva originada por el ruido excesivo.
Aunque esos antioxidantes son efectivos todavía se ignoran las dosis necesarias para proteger la audición. "Aún no tenemos datos humanos que confirmen la efectividad de alguna dosis", ha explicado la Dra. Colleen G. Le Prell, autora principal del estudio.
Una hora antes de la exposición al ruido y una vez al día durante cinco días posteriores, los animales recibieron la combinación de vitaminas y magnesio, sólo uno de los nutrientes, o un placebo.
Al final del estudio, los investigadores hallaron que la combinación de antioxidantes administrada redujo significativamente la pérdida auditiva.
Según indica el equipo dirigido por la Dra. Le Prell, en “Free Radical Biology and Medicine”, el tratamiento previo a la exposición ayudó a los animales al suprimir la producción de sustancias que dañan las células llamadas radicales libres.
En tanto, las dosis administradas después de la exposición al ruido, habrían disminuido el daño a los nervios auditivos.
Free Radical Biology and Medicine 2007;42:1454-1463
Publicado el 7 de mayo de 2007
Prevención
Antioxidantes contra la pérdida auditiva
Una combinación de antioxidantes protege frente a la párdida auditiva originada por el ruido excesivo.
Si los resultados de un reciente estudio de la University of Michigan (Estados Unidos) en animales son correctos, las personas deberían concurrir al próximo recital de rock con un cóctel de antioxidantes. Experimentos con cobayos han demostrado que la combinación de antioxidantes (vitaminas A, C y E más magnesio) protege a los animales de sufrir pérdida auditiva originada por el ruido excesivo.
Aunque esos antioxidantes son efectivos todavía se ignoran las dosis necesarias para proteger la audición. "Aún no tenemos datos humanos que confirmen la efectividad de alguna dosis", ha explicado la Dra. Colleen G. Le Prell, autora principal del estudio.
Una hora antes de la exposición al ruido y una vez al día durante cinco días posteriores, los animales recibieron la combinación de vitaminas y magnesio, sólo uno de los nutrientes, o un placebo.
Al final del estudio, los investigadores hallaron que la combinación de antioxidantes administrada redujo significativamente la pérdida auditiva.
Según indica el equipo dirigido por la Dra. Le Prell, en “Free Radical Biology and Medicine”, el tratamiento previo a la exposición ayudó a los animales al suprimir la producción de sustancias que dañan las células llamadas radicales libres.
En tanto, las dosis administradas después de la exposición al ruido, habrían disminuido el daño a los nervios auditivos.
Free Radical Biology and Medicine 2007;42:1454-1463