Por Horacio López
Para LA NACION
Hace ya tres años que los organismos sanitarios internacionales y la comunidad científica vienen alertando acerca de la epidemia de gripe aviaria producida por el virus influenza H5N1 y una potencial "pandemia de gripe".
El hecho de que no haya llegado aún la prevista pandemia llevó a que la gripe aviaria dejara de ser noticia. Y parecería que la enfermedad desapareció o está controlada.
Sin embargo, desde que comenzó la epidemia continúan las infecciones en el hombre. El número de casos en 2006 fue mayor que en 2005 y 2004, y continúa siendo tan letal como al principio. Hasta la fecha, 281 personas fueron infectadas en 12 países, mayoritariamente de Asia y Africa. De éstas, 169 murieron. Ningún otro virus aviario produjo tantos casos y tantas muertes en el hombre en los últimos años.
No sólo aumentaron los casos en humanos, sino que el virus fue evolucionando y desarrolló la habilidad de infectar a otras especies animales -además de las aves- que se creían resistentes a la infección (gatos, tigres, etcétera).
Sin embargo, aún falta un paso esencial para comenzar una pandemia: ser fácilmente transmisible entre las personas. Esto no ha sucedido todavía, porque el virus al no lograr atacar eficientemente las células del aparato respiratorio superior, no puede diseminarse fácilmente con la tos o el estornudo.
Aunque el virus de influenza aviaria ya demostró su capacidad de adaptación y virulencia, no es posible predecir hoy si llegará a ser contagioso entre los humanos.
No obstante, los organismos sanitarios internacionales y la comunidad científica siguen preparándose para una eventual pandemia de gripe, ya sea causada por el H5N1 o por otro virus de influenza.
El autor es profesor titular de Infectología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA)