En consecuencia, sus autores, del North Shore-Long Island Jewish Health System, concluyen que el trastorno es algo más que un desequilibrio químico, como han planteado anteriores investigaciones.
Las áreas cerebrales que presentan anomalías están implicadas en procesos que regulan la atención, la conducta compulsiva, la actividad motora y la inhibición, síntomas claves del trastorno de hiperactividad y déficit de atención en los niños.
Webs Relacionadas
RSNA 2004
http://www.rsna.org/rsna/
North Shore- Long Island Jewish Health System
http://www.northshorelij.com/