Artículos

Publicado el 24 de diciembre de 2002

Infarto agudo de miocardio.

Angioplastia primaria versus terapia fibrinolítica prehospitalaria

La terapia fibrinolítica constituye una táctica que puede ser incorporada para el tratamiento del IAM en evolución

Autor/a: Dres. Bonnefoy E, Lapostolle F, Leizorovicz A, Steg G

Fuente: Lancet 2002 Sep 14;360(9336):825-9

Comentario editorial:

Los procedimientos endoluminales han dado resultados superiores, si bien modestos, respecto a la terapia fibrinolítica. En este artículo se demuestra que cuando la terapia fibrinolítica es administrada en forma prehospitalaria, la ventaja de la angioplastia desaparece. Obviamente la respuesta está en una mayor precocidad en el inicio del tratamiento. Este protocolo puede efectuarse con personal médico y paramédico muy bien entrenados y adecuado apoyo logístico. El paciente siempre tiene que tener la posibilidad de ingresar en una institución que cuente con equipo de hemodinamia y de cirugía cardíaca.

Es importante destacar que las poblaciones asignadas a terapia trombolítica y angioplastia no fueron homogéneas, puesto que en la segunda, se excluyeron pacientes de mayor riesgo como la lesión de tronco y de 3 o más vasos.

Introducción:

Una revisión sistemática de todos los estudios que compararon la angioplastia con la terapia trombolítica hospitalaria para el infarto agudo de miocardio (IAM), evidenciaron una mayor sobrevida y de otros criterios de valoración clínica a favor de la angioplastia. Estas diferencias fueron modestas pero alcanzaron diferencia estadísticamente significativa. El objetivo de este estudio es establcer si esta ventaja de la angioplastia se mantiene cuando la terapia trombolítica es llevada a cabo a nivel prehospitalario.

Material y métodos:

Participaron 27 hospitales de tercer nivel de Francia y en un período de 3 años fueron reclutados 847 pacientes con criterios de IAM, que tenían menos de 6 horas de evolución. Pacientes con otras patologías asociadas y antecedentes de coagulopatías fueron excluidos. Todos los pacientes recibieron un bolo de 5000 UI de heparina y 250-500 mg de aspirina. El tratamiento fibrinolítico se efectuó con alteplase. De los pacientes derivados a angioplastia y eventual colocación de stent, se excluyeron aquellos que tenían lesión de tronco y obstrucciones críticas de tres o más vasos. Los criterios de valoración primaria fueron muerte, infarto no fatal y accidente cerebrovascular (ACV).

Resultados:

No hubo diferencias significativas entre ambos grupo respecto a los criterios de valoración primaria. Hubo una mayor tendencia al ACV y complicaciones hemorrágicas en el grupo que recibió fibrinolíticos, pero la diferencia no fue significativa. Hubo un mayor número de angioplastias y de cirugía de revascularización no planificadas en el grupo que recibió fibrinolíticos que en el grupo angioplastia (34,5% versus 4,7%, p<0,0001).

En conclusión, no se observó ventaja de la angioplastia sobre el tratamiento fibrinolítico prehospitalario. Por lo tanto, la terapia fibrinolítica constituye una táctica que puede ser incorporada para el tratamiento del IAM en evolución.

Artículo comentado por el Dr. Ricardo Ferreira, editor responsable de IntraMed en la especialidad de Cardiología.