Pacientes y métodos: Se realizó un estudio de cohortes retrospectivo sobre 484 artroplastias, de las que 209 fueron prótesis totales de cadera, 111 prótesis parciales de cadera y 164 prótesis totales de rodilla. En 328 casos se realizó anestesia espinal (epidural o subaracnoidea) y en 156 anestesia general. Se consideró que existía enfermedad tromboembólica cuando el paciente presentaba sintomatología clínica compatible con la misma, confirmada mediante eco-Doppler y/o venografía para la trombosis venosa profunda, y mediante gammagrafía para el embolismo pulmonar. Se estudió la relación con la edad, peso, fracturas previas del miembro inferior, tromboembolismo previo, diabetes, hipertensión arterial, enfermedad cardíaca y medicación.
Resultados: Se observaron complicaciones tromboembólicas en 21 pacientes, en 12 de ellos tras cirugía con anestesia general y en nueve tras anestesia espinal, siendo significativamente menor la incidencia en esta última (p < 0,01) (odds ratio de 3,23 e IC del 95%).
El análisis multivariante también demostró un aumento significativo de la enfermedad tromboembólica (p < 0,05) en los pacientes mayores de 70 años (odds ratio de 2,67 e IC del 95%).
Conclusiones: La anestesia espinal se comporta como un factor de protección frente a la enfermedad tromboembólica en la cirugía artroplástica. La edad avanzada es un factor de riesgo.